España cuenta con un inmenso patrimonio repartido a lo largo y ancho del país, parte de este patrimonio lo conforman palacios que me encanta visitar porque creo que es una muy buena manera de conocer parte de nuestra historia y siempre se puede aprender alguna que otra curiosidad. En este artículo, os enseño cinco palacios que a mi me encantaron y que creo que son una magnífica visita imprescindible de cada una de las ciudades donde se encuentran.

    Palacio Real de Aranjuez

    Situado en la Comunidad de Madrid, a orillas del río Tajo, es quizás el más conocido de esta lista. Este palacio es una de las residencias de la Familia Real, lo gestiona y mantiene Patrimonio Nacional y está declarado Bien de Interés Cultural.

    Lo mandó construir Felipe II pero durante las décadas siguientes distintos miembros de la monarquía se encargaron de su ampliación y de hacer modificaciones en los jardines que a día de hoy ocupan más de cien hectáreas. Originalmente, la construcción se inspiró en el estilo de los Austrias y en los jardines se puede ver una mezcla de estilos italiano, francés y anglosajón dependiendo de en qué zona te encuentres.

    Palacio Real de Aranjuez

    El interior del palacio es una maravilla, cada habitación es de un estilo completamente distinto a la anterior, las que más me gustaron fueron el Gabinete de Porcelana y el Gabinete Árabe donde por un momento sientes que estás en la Alhambra de Granada. Aunque cada habitación tiene estilos, materiales y formas muy distintas si que es cierto que en muchas predominan los tonos amarillos en tapicerías y paredes.

    Si nos centramos en el entorno, las cien hectáreas de jardines dan para un largo paseo antes o después de la visita al interior del palacio, es un sitio donde se respira paz y puedes ver pavos reales paseando a su aire a los que además no les importa posar para la foto de rigor.

    Palacio Marqués de Dos Aguas

    Este palacio se encuentra en el centro de Valencia, en una de las calles comerciales más importantes de la ciudad, por lo que si visitas Valencia no hay excusa para perdérselo.
    Es una construcción barroca de estilo rococó a la que no le falta detalle, fue declarado Monumento histórico-artístico en 1941 y actualmente alberga el Museo Nacional de Cerámica.

    Palacio Marqués de Dos Aguas

    El edificio actual era originariamente una casa solariega de estilo gótico propiedad de la familia Rabassa de Perellós, los Marqueses de Dos Aguas. A mediados del siglo XIIX la familia decidió llevar a cabo una gran reforma de la casa para la que se contó con pintores, decoradores y escultores, esta reforma otorgó a la casa un estilo mucho más ornamental, este nuevo estilo se aprecia en todo el palacio pero en especial en la puerta principal que se sitúa en un lateral y que está hecha a base de figuras de alabastro muy voluminosas. En esas figuras se puede apreciar la presencia del agua haciendo referencia al título de los propietarios.

    Anteriormente toda la fachada estaba decorada con frescos pero a mediados del siglo XIX el palacio sufrió otra remodelación donde las pinturas se eliminaron y se construyeron balcones con barandillas curvas que recuerdan al estilo francés. En el interior del palacio destaca el salón de baile en tonos blancos y dorados que está inspirado en el estilo victoriano.

    Como curiosidad de nuestra historia más reciente cabe destacar que este palacio sirvió como refugio antiaéreo durante la Guerra Civil.

    Palacio de Miramar

    Este palacio está en San Sebastián, se construyó a finales del siglo XIX por petición de la Casa Real española pero como el arquitecto era inglés tiene una clara inspiración en los palacetes británicos: la fachada es de color marrón rojizo y parece una residencia campestre.

    San Sebastián fue lugar de veraneo de muchos miembros de la realeza y la aristocracia durante gran parte del siglo XIX y principios del siglo XX, esto ayudó a que la ciudad creciera bastante a nivel turístico.

    Palacio de Miramar

    El palacio se mandó construir frente a la Bahía de la Concha y al estar un poco elevado tiene una de las mejores vistas de la ciudad. Tiene unos jardines muy bonitos donde es habitual ver a los habitantes de San Sebastián paseando, el interior también se puede visitar y algunas estancias como el Salón Blanco, el Salón de Música o el Salón de Madera se conservan con su diseño y construcción original.

    A lo largo de los años, el palacio ha pertenecido tanto a la Familia Real como al estado, pero desde 1972 es propiedad del Ayuntamiento de San Sebastián. Ha sufrido varias reformas pero la fachada es la original y actualmente se utiliza como sede de la Universidad del País Vasco donde se imparten cursos de verano. Además, durante el Festival de Cine de San Sebastián es habitual que se celebren fiestas pero también es un sitio donde se pueden celebrar eventos privados.

    Palacio de la Aljafería

    Debemos viajar hasta Zaragoza si queremos visitar este palacio fortificado. Construido en el siglo XI, fue diseñado como lugar de recreo y refleja el esplendor del reino taifa en una época donde alcanzó su máximo apogeo. Junto con la Alhambra de Granada y la Mezquita de Córdoba es uno de los tres edificios más representativos de la arquitectura islámica en España.

    Por fuera es imponente, grande y con muros muy altos, pero cuando entras la sorpresa es mayor: aunque más reducido, a mi me impresionó tanto como la Alhambra. La decoración de las columnas, arcos y paredes es muy detallada con motivos florales, vegetales y también geométricos. Tiene un patio interior ajardinado que hace de espacio común porque todas las estancias del palacio dan a él, conserva una alberca y el diseño de flores y plantas está hecho con mucho gusto.

    Palacio de la Aljafería

    Una parte de este palacio sirvió como residencia de los Reyes Católicos, para instalarse ampliaron una parte del ala norte y para ello contaron con maestros de obras moriscos, por eso el diseño guarda cierta coherencia con lo construido originalmente. Una de las zonas del palacio también sirvió en su momento como Sede del Tribunal de la Inquisición Española.

    Vale la pena disfrutar de la visita guiada porque te explican todas los periodos por los que ha pasado el palacio con todo detalle y se hace muy entretenido. Es muy fácil llegar, Zaragoza ha ido creciendo y el palacio está integrado dentro de la ciudad. Es una visita obligada si visitáis la capital de Aragón.

    Palacio de San Telmo

    Para esta última recomendación viajamos hasta Sevilla. Este palacio, que se encuentra a medio camino entre la Giralda y el Parque de María Luisa, es actualmente la sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía y como tantos otros edificios históricos de Sevilla, tiene una función y un uso público.

    El Palacio de San Telmo es un gran edificio de estilo barroco, de colores rojo y mostaza, que se construyó entre los siglos XVII y XVIII. Inicialmente iba a ser usado como sede para un colegio de marineros y el plan original es que estuviera en Triana, pero un edificio de esas dimensiones no cabía en las callecitas del precioso barrio y por eso se cambió la ubicación.

    Palacio de San Telmo

    Lo que más llama la atención es la puerta principal blanca llena de columnas y estatuas que tiene un estilo mucho más recargado que el resto de la fachada, además, el edificio cuenta con una fachada lateral que está dedicada a personajes ilustres de la ciudad. En su época el palacio contaba con instalaciones muy avanzadas: tenía cuartos de baño, agua corriente, electricidad y un embarcadero desde donde se accedía al Guadalquivir. Los jardines del palacio, inspirados en Versalles, se convertirían más tarde en el Parque de María Luisa.

    El palacio ha sido reformado varias veces a lo largo de todos estos años y ha servido como residencia de miembros de la realeza, sede de la Sociedad del Ferrocarril o Universidad Literaria pero desde 1989 pertenece a la Junta de Andalucía y en 1992 se le otorgó la función que desempeña en la actualidad.

    Estos palacios son una muestra del patrimonio tan bonito que tenemos en España, y aunque yo he escogido estos cinco, en cada provincia nos podemos encontrar con auténticos monumentos y es que en muchas ocasiones los tesoros pendientes de descubrir están más cerca de lo que pensamos.

MAGELLAN Nº48

CONCURSO MAGELLAN

Con la colaboración de:

SUSCRÍBETE

LA APP DE MAGELLAN

HEMEROTECA

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies

Centro de preferencias de privacidad

    Necessary

    Advertising

    Analytics

    Other