Hacia un mundo más sostenible

por Fernando Baquero

Ciudad sostenible es un concepto que se ha puesto de moda en los últimos años. Es una de las claves principales para el desarrollo de la humanidad y su futuro. Las Naciones Unidas la define como aquella ciudad que ofrece calidad de vida a sus habitantes sin poner en riesgo los recursos, vela por el bienestar de la humanidad futura y procura la justicia social.

Este concepto choca frontalmente con el ritmo de crecimiento de la población mundial y su impacto sobre el planeta. Cada vez somos más, necesitamos más recursos y generamos más residuos. Las ciudades y las áreas metropolitanas son centros neurálgicos del crecimiento económico, ya que contribuyen al 60% aproximadamente del PIB mundial. Sin embargo, también representan alrededor del 70% de las emisiones de carbono mundiales y más del 60% del uso de recursos.

Más de la mitad de la población mundial habita en zonas urbanas. La ONU prevé que esta cifra siga creciendo, ya que en 2050 se estima que dos terceras partes de la población viva en ciudades. Para alojar esta ingente cantidad de población es preciso cambiar el paradigma imperante que rige el funcionamiento y gestión de las ciudades. Serán lugares que estarán mejor estructurados para proteger el medio ambiente bajo los criterios de sostenibilidad de la ONU: social, medioambiental y económico. Por eso cada vez más ciudades aplican políticas para merecer la etiqueta sostenible.

La superpoblación del planeta, el consumo desmedido, la escasez de recursos naturales como el agua y la energía, la contaminación y la desigualdad social, entre otros factores, han impulsado la aparición de estas ciudades sostenibles. Un centro urbano no tiene por qué ser necesariamente una masa de contaminación.

Una ciudad sostenible es aquella que tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de sus habitantes, que respeta los recursos naturales y busca la justicia social. Para lograrlo, brindan acceso a recursos públicos básicos, reducen las emisiones de CO2, fomentan el consumo sostenible y el reciclaje. Son muchas las ciudades que han implementado soluciones orientadas a lograr estos objetivos.

Estas ciudades son focos de innovación tecnológica y desarrollo sostenible. Son el campo de pruebas para proyectos como áreas sin automóviles, carriles bici, mejora de la calidad del aire, reducción del tráfico y contaminación acústica mediante sistemas inteligentes. Esto no significa reducir la calidad de vida de los habitantes de las ciudades, sino que tiene como objetivo mejorarla.

Estocolmo, Frankfurt, Zúrich, Viena, Copenhague, Oslo, Berlín, Múnich o Montreal suelen estar en el top 10 de las ciudades más sostenibles del mundo, ambientalmente hablando. Magellan Magazine te lleva a conocer algunas de las que están mejor valoradas en la era Covid.

Vitoria

Vitoria

Como muchas ciudades europeas del siglo XX, Vitoria-Gasteiz experimentó un rápido crecimiento demográfico y urbano tras el período de industrialización. Las primeras medidas de la ciudad para combatir los efectos secundarios de la expansión urbana generaron con gran éxito iniciativas de bajas emisiones de carbono, como la peatonalización. Por ello, en 2012 recibió el premio Capital Verde Europea de la Comisión Europea y en 2019 fue nombrada Ciudad Verde Global por la ONU en una iniciativa conocida como Foro Global sobre Asentamientos Humanos.

La capital alavesa ha apostado por una mayor sostenibilidad y ha puesto en marcha en los últimos años numerosos proyectos de sensibilización en los ámbitos medioambiental, social, cultural y económico.

Su rigurosa y estratégica ordenación urbanística, la implicación ciudadana y una adecuada gestión del medio ambiente permiten a esta bella ciudad fundirse con el paisaje natural, forjando su identidad cultural y convirtiéndola en un modelo de sostenibilidad urbana.

Estocolmo

Estocolmo

Estocolmo fue la primera ciudad de la UE en ganar el premio Capital Verde Europea. La planificación ambiental coordinada, los amplios espacios naturales y el objetivo de uso cero de combustible para 2050 la convierten en una de las ciudades más limpias del mundo.

Copenhague

Copenhague

Sin duda, Copenhague es una de las ciudades más sostenibles del mundo. La danesa será la primera capital carbono neutral en 2025. El proceso comenzó en 2009, a raíz de la conferencia climática de la ONU celebrada en la capital danesa. La energía eólica representa actualmente el 55% del suministro de energía de la ciudad, pero se está centrando en la conversión de residuos en energía, que ya ha superado el 18% de las necesidades energéticas totales. También es un lugar donde las bicicletas superan en número a los automóviles.

Los beneficios son dobles, ya que la ciudad reduce las emisiones de carbono al tiempo que mejora las condiciones de salud pública. Moverse por Copenhague nunca ha sido más ecológico, con barcos que funcionan con energía solar y autobuses eléctricos que refuerzan una red de rutas ciclistas bien establecidas y calles peatonales; incluso es posible darse un baño en las limpias aguas del puerto.

Ámsterdam

Ámsterdam

Ámsterdam tiene más bicicletas que residentes. La capital de los Países Bajos fusiona perfectamente lo antiguo con lo nuevo y aquellos que prefieren no usar la bici pueden utilizar fácilmente vehículos eléctricos, gracias a las más de 300 estaciones de carga repartidas por la ciudad. Pero esto es solo la punta del iceberg.

La ciudad de Ámsterdam también garantiza que los agricultores locales reciban asistencia para que los residentes de la ciudad puedan disfrutar de alimentos orgánicos cultivados en casa. Los controles en la industria están encaminados a asegurar que los procesos de producción no utilicen colorantes o agentes venenosos que puedan contaminar el agua.

Vancouver

Vancouver

Vancouver tiene la huella de carbono más baja de todas las ciudades importantes de América del Norte. La ciudad ha trabajado duro por la sostenibilidad. En 2010, comenzó a apoyar a los ciclistas con una red larga y sofisticada de carriles bici. También está aumentando activamente la cantidad de puertos de carga para alentar a los ciudadanos a usar vehículos eléctricos.

La ciudad también colabora con los agricultores locales para ofrecer a los residentes un mercado donde pueden comprar productos cultivados localmente. Además, ha puesto en marcha varias iniciativas de gestión de residuos para liberar aún más los residuos urbanos y todo tipo de contaminación.

Curitiba

Curitiba

Otra de las ciudades más sostenibles del mundo es Curitiba, llamada la Capital Verde de Brasil. Recicla el 70% de sus residuos en energía o productos reutilizables. Esta ciudad ecológica cuenta con un sólido sistema de transporte público para ayudar a los viajeros a desplazarse sin necesidad de utilizar sus propios coches.

Curitiba también ha hecho de la planificación urbana una prioridad máxima con 14 bosques y 16 parques en la ciudad. Incluso ofrece incentivos para mantener la ciudad limpia, intercambiando artículos reciclables y reutilizables por cupones de comida o dinero.

Lisboa

Lisboa

Lisboa fue la Capital Verde de la Comisión de la UE en 2020, y con razón. Se han añadido 300 acres adicionales de área de parque a la ciudad, lo que significa que el 85% de la gente en la capital de Portugal vive ahora a menos de 300 metros de un espacio verde. El uso de vehículos eléctricos se está acelerando, con muchos puntos de recarga de automóviles, esquemas para compartir bicicletas, scooters y ciclomotores eléctricos y una nueva flota de autobuses eléctricos.

Bangalore

Bangalore es la respuesta de India a Silicon Valley, es la ciudad más congestionada del mundo y, aunque los viajeros de las empresas de tecnología contribuyen al tráfico, también están creando soluciones. Los scooters eléctricos, las bicicletas eléctricas y la aplicación de uso compartido de automóviles están trabajando para reducir el tráfico en la ciudad. La tendencia de la conciencia ecológica también está creciendo.

Melbourne

Melbourne

Considerada por muchos la mejor ciudad del mundo para vivir, Melbourne destaca por los principios de sostenibilidad y ecología que rigen su legislación. La gestión del transporte, el tratamiento de los residuos y la gran cantidad de zonas verdes hacen que el aire de la ciudad sea de gran calidad. Una ciudad moderna y tecnológicamente avanzada que se mantienen limpia y fomenta el turismo sostenible.

San Francisco

San Francisco

San Francisco es la ciudad americana con mejor posicionamiento como ciudad sostenible en los estudios que se realizan a nivel mundial. San Francisco, tanto en el sector público como en el privado es líder en iniciativas de tipo ecológico. El punto fuerte de sus políticas sostenibles está en el reciclaje de residuos. Una legislación amplia, que obliga a los ciudadanos a reciclar y compostar, separando los residuos en tres compartimentos diferentes: basura propiamente dicha, compost y materiales que pueden ser reciclados.

Múnich

Múnich

La energía renovable está en lo más alto de la lista de Múnich. La ciudad ha establecido su propio objetivo de que para 2025 tendrán un suministro de electricidad 100% limpio y ha invertido 9.000 millones de euros en sus proyectos de energía limpia. Al igual que Ámsterdam, el ciclismo es extremadamente popular en la ciudad y hay muchos parques para ir en bicicleta.

Múnich es el hogar de uno de los parques urbanos más grandes del mundo, The Englischer Garten. Este parque, así como muchos otros de Munich, ayudan a reducir la temperatura del aire y la contaminación, proporcionando aire más limpio a sus residentes.

Reykjavik

Reykjavik

Islandia es conocida por sus aguas termales y agua pura, y estas son solo dos de las cosas que ayudan a Reykjavik a ser una ciudad sostenible. Un impresionante 99% de la producción de electricidad proviene de la energía hidroeléctrica y geotérmica. Es la primera nación con un plan de acción para usar solo energía renovable en el futuro cercano.

En Reykjavik, su objetivo es ser neutra en emisisones de carbono para 2040, que es un objetivo completamente posible para esta ciudad sostenible. Su entorno es ideal para la energía geotérmica e hidroeléctrica, por lo que no sorprende que los hogares y la producción de alimentos funcionen con energía renovable.

Londres

Londres ha tomado medidas de sostenibilidad para reducir las emisiones de CO2 y garantizar un entorno de vida saludable. Tiene uno de los mejores sistemas de transporte público sostenible del mundo. Casi la mitad de los autobuses de Londres funcionan con combustible alternativo, ya sea híbrido diesel-eléctrico, puramente eléctrico o biocombustible. Además, los taxis eléctricos, el servicio de metro subterráneo y el alquiler de bicicletas en toda la ciudad ofrecen numerosas opciones ecológicas.

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