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	<title>Relatos de viajes Archivos - Revista de Viajes | Magellan</title>
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	<description>La revista de viajes escrita por viajeros</description>
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		<title>Crónica entre esquíes y mezquitas</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Benitez Piccini]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 22 May 2021 05:00:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Relatos de Viajes]]></category>
		<category><![CDATA[Iran]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de viajes]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Hace 8 meses, en diciembre del año 1398, si, es correcto, pero en Irán, y febrero de 2020 en occidente, en Neuquén, en mi pujante pero&#8230;</p>
<p>La entrada <a href="https://www.magellanmag.com/cronica-entre-esquies-y-mezquitas/">Crónica entre esquíes y mezquitas</a> aparece primero en <a href="https://www.magellanmag.com">Revista de Viajes | Magellan</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p class="p1">Hace 8 meses, en diciembre del año 1398, si, es correcto, pero en Irán, y febrero de 2020 en occidente, en Neuquén, en mi pujante pero pequeña ciudad del norte de la Patagonia Argentina, Claudia y quien escribe, desbordantes de ansiedad, iniciamos nuestro viaje a <strong>Irán</strong>.</p>
<h2 class="p4"><b>¿Por qué Iran?</b></h2>
<p class="p2">Irán forma parte de un viejo anhelo viajero. Primero, por el placer que encuentro en conocer lo diferente a mi cultura, mucho más cuando esos destinos parecen elevarse al carácter de místicos dada la escasez de información turística que existe, dando lugar a que la imaginación pasee sin límites.</p>
<p class="p2">En segundo término, la motivación es dilucidar esa dicotomía existente entre la siempre favorable opinión de los crecientes pero aún escasos textos de viajeros que visitaron el país, y la “mala prensa” occidental, que lo estigmatiza, al punto que decir que iba a viajar a Irán dibujara en mi gente cercana una cara de sorpresa y temor y la unánime pregunta, ¿por qué a Irán?</p>
<h2 class="p4"><b>La propuesta iraní</b></h2>
<div id="attachment_15085" style="width: 339px" class="wp-caption alignleft"><a href="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/1-Ticket-centro-esqui.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-15085" class="wp-image-15085" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/1-Ticket-centro-esqui.jpg" alt="" width="329" height="859" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/1-Ticket-centro-esqui.jpg 383w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/1-Ticket-centro-esqui-115x300.jpg 115w" sizes="(max-width: 329px) 100vw, 329px" /></a><p id="caption-attachment-15085" class="wp-caption-text">Ticket del centro de esquí, donde destaca la fecha</p></div>
<p class="p2"><span class="s1">Alejado de las hordas de turistas, Irán nos propone desde el punto de vista cultural, hacer un viaje para abrir nuestra mente a lo diferente: donde muy probablemente nació la recopilación de cuentos de Las Mil y una Noches, donde aparentemente vivieron los Reyes Magos, un lugar con diferentes religiones (mayoritariamente musulmán y particularmente chiita), diferente calendario (el 21 de marzo fue el año nuevo 1399), diferentes idiomas (farsi en todo Irán y el kurdo en el Kurdistán), diferente alfabeto (árabe), diferentes números (números similares a los árabes, con pequeñas variantes), diferente jornada semanal (va de sábado a jueves, siendo el viernes es el día del rezo y descanso), o diferente sentido de la escritura de derecha a izquierda (los horarios de apertura de los negocios están a la izquierda y el de cierre a la derecha). </span></p>
<p class="p2"><span class="s1">Los precios se negocian hasta para un taxi; es habitual que sus habitantes se operen la nariz y luzcan con orgullo la venda (es el país con mayor cantidad de rinoplastias u operaciones de nariz); es lugar de expertos en alfombras y especias; lugar donde las mujeres tienen estrictas normas de vestimenta; donde en el transporte público, el subte, tienen vagones exclusivo para mujeres, o bien el asiento es cedido sistemáticamente a la mujer, y luego a su pareja, porque ningún otro hombre debería sentarse a su lado; donde hacer dedo o autostop requiere solo unos minutos para tener éxito; donde se puede caminar con absoluta tranquilidad por la calle; donde cruzar la calle es hacer deporte de aventura!!! </span></p>
<p class="p5">Como si ese bagaje cultural no fuera suficiente, a quienes nos gusta estar al aire libre y el deporte de aventura, Irán presenta condiciones naturales muy propicias, contando con una variedad geográfica increíble, que va desde el sur con el mar cálido del <b>Golfo Pérsico</b> al norte, a las montañas de más de 4.000 metros que se llenan de muy buena nieve en invierno, pasando por desiertos, ríos y lagos, por lo que es posible “despuntar el vicio” con esquí de travesía, montañismo, kayak de aguas blancas, rafting, buceo, y otros, aunque aún no han sido explotados cabalmente y no siempre se encuentra la infraestructura ideal, por lo tanto las ofertas existentes son, para quienes no portamos euros como moneda de origen, muy costosas en algunos casos. Dado que aún era invierno, esquiar en un centro de esquí, y bucear en el Golfo Pérsico eran dos objetivos.</p>
<p class="p5">Por último y no menos importante, en términos generales, para un viaje por libre, es muy económico para nuestros golpeados y periódicamente devaluados bolsillos argentinos.</p>
<h2 class="p4"><b>Nieve y esquí, entre mezquitas y el sonido de los llamados a la oración</b></h2>
<p class="p2">Luego de conocer <b>Teherán</b> y amigarnos con importantes conceptos tales como el de la moneda, que en las “sarafi” (casa de cambio) se podían obtener a un tipo de cambio muy diferente al oficial, ¡1 U$S=135.000 riales!, pero que en la calle uno se confunde porque se habla de 13.500 tomanes (quitando un cero a los riales), nos dirigimos al pequeñísimo pueblo de <b>Velayat Rud</b>, distante a solo 5 km del centro de esquí <b>Dizin</b>.</p>
<div id="attachment_15088" style="width: 1010px" class="wp-caption alignnone"><a href="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/3-Velayat.jpg"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-15088" class="size-full wp-image-15088" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/3-Velayat.jpg" alt="" width="1000" height="625" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/3-Velayat.jpg 1000w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/3-Velayat-300x188.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/3-Velayat-768x480.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/3-Velayat-585x366.jpg 585w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></a><p id="caption-attachment-15088" class="wp-caption-text">Velayat, parada de buses del inicio de la ruta a Dizin</p></div>
<p class="p5">Dadas las indicaciones escritas en farsi plasmadas en un pequeño papel que hemos mostrado, nos indican que debemos descender, bajo una copiosa nevada, en algún tramo de la zigzagueante y preciosa ruta al Mar Caspio, y ante la sorpresiva mirada del resto de los pasajeros. Era una zona rural deshabitada y<span class="Apple-converted-space">  </span>desde allí iniciaba otra angosta ruta. Había una añeja y oxidada parada de buses para resguardarnos solo un poco. Hasta allí llegó el amigo de los dueños del hostel a buscarnos. <b>JoyJa Hostel </b>es administrado por una agradable y joven pareja, Abbas y Shookoo.</p>
<div id="attachment_15089" style="width: 1010px" class="wp-caption alignnone"><a href="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/4-Velayat-Rud.jpg"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-15089" class="size-full wp-image-15089" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/4-Velayat-Rud.jpg" alt="" width="1000" height="625" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/4-Velayat-Rud.jpg 1000w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/4-Velayat-Rud-300x188.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/4-Velayat-Rud-768x480.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/4-Velayat-Rud-585x366.jpg 585w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></a><p id="caption-attachment-15089" class="wp-caption-text">Mezquita en Velayat Rud</p></div>
<p class="p5"><span class="s1">Luego de dejar las mochilas, fuimos a pasear por la pequeña y tradicional villa, muy diferente de lo que en Argentina podría esperarse de una coqueto pueblo vecino a un centro de esquí. Caminarlo al atardecer fue como estar inmerso en una película o en un sueño. </span></p>
<p class="p5">En laberínticas callejuelas medievales, la acartonada nieve crujía bajo nuestros pies a cada paso, mientras aparecía ante nuestros ojos una sencilla mezquita, a la que ignorantemente siempre relacioné con calor y desierto; el llamado a la última oración del día completaba la surrealista puesta en escena.</p>
<div id="attachment_15090" style="width: 1010px" class="wp-caption alignnone"><a href="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/5-Velayat-Rud-Hostel.jpg"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-15090" class="size-full wp-image-15090" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/5-Velayat-Rud-Hostel.jpg" alt="" width="1000" height="625" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/5-Velayat-Rud-Hostel.jpg 1000w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/5-Velayat-Rud-Hostel-300x188.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/5-Velayat-Rud-Hostel-768x480.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/5-Velayat-Rud-Hostel-585x366.jpg 585w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></a><p id="caption-attachment-15090" class="wp-caption-text">Velayat Rud, Hostel Joyja con sus dueños Abbas y Shookoo</p></div>
<p class="p5"><span class="s1">Un anciano señor, con tradicional vestimenta y con su “nan barbarí” (pan similar a una pre pizza que se cocina en hornos de barro a la vista del comprador) caminaba dificultosamente frente a nosotros y se incomodaba al verme tomando fotografías. Terminaba el día, volvimos al hostel donde nos esperaba la típica y copiosa cena, “Adas Polo” (arroz con lentejas, pasas, cebolla, azafrán y polvo de cúrcuma) preparada y acompañada por los siempre agradables Abbas y Shookoo, y también de unos entrañables esquiadores de travesía vascos. </span></p>
<p class="p5">El día siguiente, tal lo pronosticado, nos daba la bienvenida con un intenso cielo azul celeste, y la siempre añorada nieve polvo sobre el suelo. Era el día deseado. Abbas, en otra de las tantas demostraciones de sincera hospitalidad que no tiene miramientos monetarios, nos llevó en su auto a alquilar el equipo y posteriormente al centro de esquí.</p>
<div id="attachment_15091" style="width: 1010px" class="wp-caption alignnone"><a href="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/6-Velayat-Rud-Cumbre-centro-esqui.jpg"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-15091" class="size-full wp-image-15091" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/6-Velayat-Rud-Cumbre-centro-esqui.jpg" alt="" width="1000" height="625" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/6-Velayat-Rud-Cumbre-centro-esqui.jpg 1000w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/6-Velayat-Rud-Cumbre-centro-esqui-300x188.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/6-Velayat-Rud-Cumbre-centro-esqui-768x480.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/6-Velayat-Rud-Cumbre-centro-esqui-585x366.jpg 585w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></a><p id="caption-attachment-15091" class="wp-caption-text">Velayat Rud, cumbre centro esqui Dizin, al fondo el Volcan Damavand</p></div>
<p class="p5"><span class="s1">No era moderno a los ojos occidentales, y la taquilla de entrada presentaba un particular “corralito” humano con toscas rejas hasta el techo, que hacía las veces de virtual cárcel para ingresar. Luego, había enormes superficies de esquí que permite el deleite de hasta el más exigente. Su principal atracción está en la cumbre del centro de esquí con una alucinante vista del <b>Volcán Damavand</b>, el volcán más alto de Asia. </span></p>
<p class="p5">Fuero días soñados, pero el <b>Kurdistán</b> nos esperaba. Nuevamente queríamos vivenciar el transporte público, y así fue que Abbas non consiguió dos asientos en un muy humilde, pequeñísimo y sufrido bus local, donde los únicos que no se presentaban con vestimentas típicas musulmanas ni productos del campo en sus brazos, éramos nosotros.</p>
<h2 class="p4"><b>Kurdistan Iraní, donde la hospitalidad alcanza otra entidad</b></h2>
<p class="p2">En el complejo entramado que es medio Oriente para nosotros los occidentales, posamos la atención sobre la existencia de la nación sin estado más grande del mundo, el Kurdistán, que ocupa principalmente en forma parcial 4 países: Irán, Irak, Siria y Turquía (aunque también muy pequeñas superficies de otros).</p>
<p class="p5">Pueblo que si bien en toda su extensión habla el mismo idioma, tiene diferentes dialectos y adopta distintos alfabetos de acuerdo al país que habita. Por ejemplo, cirílico en Armenia y en Irán el alfabeto persa/árabe. Los dialectos más hablados son el sorani y el kurmanji. Declararon una breve independencia de Irán en 1946.</p>
<p class="p5"><span class="s1">En lo que ha religión concierne, son mayoritariamente suníes, siendo Irán un país mayoritariamente chiita. A diferencia del resto de Irán, las mujeres usan coloridas vestimentas.</span></p>
<div id="attachment_15092" style="width: 1010px" class="wp-caption alignnone"><a href="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/7-Degholan-rotonda-por-donde-pasa-la-ruta.jpg"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-15092" class="size-full wp-image-15092" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/7-Degholan-rotonda-por-donde-pasa-la-ruta.jpg" alt="" width="1000" height="625" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/7-Degholan-rotonda-por-donde-pasa-la-ruta.jpg 1000w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/7-Degholan-rotonda-por-donde-pasa-la-ruta-300x188.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/7-Degholan-rotonda-por-donde-pasa-la-ruta-768x480.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/7-Degholan-rotonda-por-donde-pasa-la-ruta-585x366.jpg 585w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></a><p id="caption-attachment-15092" class="wp-caption-text">Degholan, rotonda por donde pasa la ruta</p></div>
<h2 class="p4"><b>Degholan, inesperada parada </b></h2>
<p class="p2">Mientras paseábamos por un parque del centro de Teherán, una familia que como tantas otras, paseaba con su canasta que contiene el equipo de té, nos invitó a conocer su casa, lo cual ya es sorpresivo, pero más aún cuando nos explicaron que su casa no era en Teherán, sino a 435 km, en el Kurdistán Iraní y a la que nos podían llevar inmediatamente. ¡Qué situación!, de noche, poca gente, y éramos invitados por desconocidos a hacer un viaje inmediato de varias horas a una lejana casa en el Kurdistán.</p>
<p class="p5">No sentimos temor, parece ser un país seguro para el turismo, y dado que habíamos leído otras crónicas con este tipo de invitaciones, que en nuestra tierra serían muy extrañas, la aceptamos, pero para ir unos días después, luego de conocer Dizin.</p>
<p class="p5">Y así fue que a los pocos días descendíamos de noche, luego de varias horas, escalas y buses, en una rotonda, en un pueblo pequeño ajeno a rutas turísticas, pero al que arribábamos con ansias por compartir la vida familiar de Abbas y tan llenos de curiosidad como la de la poca gente que aún circulaba y nos miraba sin disimulo.</p>
<div id="attachment_15093" style="width: 1010px" class="wp-caption alignnone"><a href="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/8-Degholan-almuerzo-en-familia.jpg"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-15093" class="size-full wp-image-15093" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/8-Degholan-almuerzo-en-familia.jpg" alt="" width="1000" height="625" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/8-Degholan-almuerzo-en-familia.jpg 1000w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/8-Degholan-almuerzo-en-familia-300x188.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/8-Degholan-almuerzo-en-familia-768x480.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/8-Degholan-almuerzo-en-familia-585x366.jpg 585w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></a><p id="caption-attachment-15093" class="wp-caption-text">Degholan, almuerzo en familia en casa de la madre de Abbas</p></div>
<p class="p5">Abbas en su auto nos llevó a su casa. Él y su esposa Ghomri (pronunciación: h=j aspirada) vestidos con ropas típicas, nos recibieron con una copiosa y tradicional cena que degustamos sentados en la alfombra. ¿Cómo pudimos charlar? El traductor del celular con un chip iraní adquirido en el aeropuerto ¡hizo magia! Eso sí, el diálogo fue en idioma farsi, no en idioma kurdo, idioma que el aplicativo, en aparente sintonía con la política internacional, parece tampoco reconocer fiel y cabalmente.</p>
<p class="p5">Una vez terminada la cena (que incluía el para ellos muy rico, Doogh, que es una para nosotros intomable bebida láctea fermentada) con la pareja anfitriona, se permitió entrar al departamento al resto de la familia que impaciente se agolpaba en el pasillo y cuyos cuchicheos ya se habían comenzado a oír del otro lado de la puerta desde un rato antes, generando nuestra incógnita sobre qué era lo que sucedía, pero que en un aparente protocolo local, no dejaban ingresar.</p>
<p class="p5"><span class="s2">Cuando digo toda la familia es literal, ingresaron la madre, hermana, sobrinos, etc. Todos juntos bebimos el té de sobremesa sobre la alfombra, nos enseñaron a ingerir correctamente los cubos de azúcar, a derretirlos en la lengua mientras tomaba el té, y… ¡no hundirlos en la taza Javier! Vimos videos y fotos del casamiento, nos regalaron una de sus tarjetas del casamiento, que aún conservaban, y finalmente la madre de Abbas nos invitó a almorzar al día siguiente a su casa junto a toda su familia que gustosos aceptamos. Nuestro plan de viaje era estar abiertos a este tipo de hermosas oportunidades. </span></p>
<p class="p5">Claudia durmió en la habitación con Ghomri y los hombres, Abbas y yo, previo último rezo del día, dormimos en la alfombra del living donde antes habíamos cenado.</p>
<p class="p5">Durante la mañana siguiente paseamos por el pueblo, degustamos productos típicos al paso, entre saludos y numerosas invitaciones a tomar el té, que con la imposibilidad material de aceptar, llegaban incluso a generar el disgusto de quien invitaba. Al mediodía almorzamos en casa de la madre de Abbas, sobre la alfombra, en familia, y bailamos las típicas danzas kurdas. La alegría era contagiosa, sonreían y bromeaban entre ellos. La receptividad y familiaridad eran enternecedoras, emocionantes, y generan una gratitud infinita.</p>
<div id="attachment_15095" style="width: 1010px" class="wp-caption alignnone"><a href="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/10-Degholan-regalan-Coran.jpg"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-15095" class="size-full wp-image-15095" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/10-Degholan-regalan-Coran.jpg" alt="" width="1000" height="625" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/10-Degholan-regalan-Coran.jpg 1000w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/10-Degholan-regalan-Coran-300x188.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/10-Degholan-regalan-Coran-768x480.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/10-Degholan-regalan-Coran-585x366.jpg 585w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></a><p id="caption-attachment-15095" class="wp-caption-text">Abbas y Ghomri regalan Coran en árabe</p></div>
<p class="p5">A pesar de haberlo leído, vivirlo nos lleva a otra dimensión, ofrecen lo más esencial del ser humano, la servicial y agradable hospitalidad a quien los visita y quiere conocer su cultura. No hay grandes rascacielos, ni monumentos imperdibles para detallar en guías de viaje, ni valores materiales, sin embargo y paradójicamente ofrecen lo invaluable, sencillez, calidez, simpatía, deseo de mostrar el intangible patrimonio cultural propio de un modo cautivante, convirtiéndote en minutos en amigo, en un lejano familiar al que no veían desde hace mucho tiempo, te acarician el alma, y nos quedamos sin palabras.</p>
<p class="p5">Abbas nos despide sin dejar de sorprendernos, obsequiándonos un Corán escrito en árabe, idioma en el que ellos lo leen, con tapas duras, muy grande, tamaño que nuestras cargadas mochilas no permitían portar, por lo que lo cambia por uno más pequeño. Y así, nos acompaña a tomar el “savari” (taxi compartido). Partimos a Sanandaj.</p>
<h2 class="p4"><b>Sanandaj, ciudad capital, y Howraman, corazón montañoso del kurdistan iraní</b></h2>
<p class="p2">Parsa, hospedante que fue el seleccionado por medio de la red Couchsurfing (muchísimos se ofrecieron), nos esperaba en la terminal de <b>Sanandaj</b>, la abarrotada capital de la provincia del Kurdistán.</p>
<p class="p5">Tablet en manos sudorosas, con una ansiedad e inquietud indisimulable, se presenta ante nosotros y nos dirigimos a su casa en un auto de “snapp”” (reemplazo de Uber ante su prohibición). La noble y serena madre de Parsa, Sohaila nos esperaba con la, ya habitual en Irán, abundante cena.</p>
<p class="p5">Al día siguiente recorrimos madrazas, Mezquitas, la <b>Casa Asef</b>, que es un museo etnográfico de la cultura kurda, y degustamos “<i>Khalana</i>”, asimilable a una pizza iraní. Nos reímos mucho ante la imposibilidad de pronunciar correctamente Khalana: la “h” es una suave y aspirada “j”, ¡complicadísimo lograr la aprobación de su correcta pronunciación!</p>
<div id="attachment_15096" style="width: 1010px" class="wp-caption alignnone"><a href="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/11-Howraman-vista.jpg"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-15096" class="size-full wp-image-15096" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/11-Howraman-vista.jpg" alt="" width="1000" height="625" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/11-Howraman-vista.jpg 1000w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/11-Howraman-vista-300x188.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/11-Howraman-vista-768x480.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/11-Howraman-vista-585x366.jpg 585w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></a><p id="caption-attachment-15096" class="wp-caption-text">Howraman, vista de la imponente ruta del valle</p></div>
<p class="p5">A la noche fuimos al mirador de la ciudad, y bailamos sobre la calle música tradicional kurda a cargo de músicos callejeros. Luego, sabiendo él de nuestros planes de conocer la zona montañosa y fronteriza con <b>Irak</b>, en particular el <b>valle de Howraman</b>, y dado que los transportes públicos son muy poco frecuentes, mucho menos en invierno, nos dice que ya habló con su tío, Farzad, propietario de un auto más moderno que el sencillo Saipa de su madre (Saipa auto de fábrica iraní muy popular), e iremos todos juntos a hacer el recorrido de más de 500 km de sinuosos caminos de montaña durante un par de días. Era otra muestra más de la inesperada e infinita hospitalidad iraní y kurda.</p>
<p class="p5">Fueron dos días en auto recorriendo pueblos de cuentos en el valle de Howraman, en familia, porque sinceramente así nos sentimos, como si su tío Farzad y su madre fueran nuestros tíos llevándonos de paseo como cuando pequeño.</p>
<div id="attachment_15097" style="width: 1010px" class="wp-caption alignnone"><a href="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/12-Howraman-E-Takh.jpg"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-15097" class="size-full wp-image-15097" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/12-Howraman-E-Takh.jpg" alt="" width="1000" height="625" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/12-Howraman-E-Takh.jpg 1000w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/12-Howraman-E-Takh-300x188.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/12-Howraman-E-Takh-768x480.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/12-Howraman-E-Takh-585x366.jpg 585w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></a><p id="caption-attachment-15097" class="wp-caption-text">Howraman E Takh, desayuno con impresionantes vistas</p></div>
<p class="p5">En el camino las paradas para ir al baño eran en las instalaciones de madrazas o mezquitas. Paradas necesarias, como consecuencia de los muchos litros de té que bebimos en el viaje por medio de breves paradas de picnic junto a la ruta, en las que del baúl salían la típica canasta con té y galletas para todos. Recargamos el termo de agua caliente en pequeños puestos que hacían las veces de minúsculos negocios de ramos generales, con enormes termos de agua caliente que permitían la recarga.</p>
<p class="p5">Pasamos la noche en el pequeñísimo y acogedor pueblo llamado <b>Hawraman Takht</b> (el aditamento Takht refiere a poblado) en donde reservamos un departamento con una hermosa y amplia vista al valle, gracias a ellos por supuesto, que se encargaban de negociar los precios. Nuevamente la madre se encargó de la cena para todos.</p>
<p class="p5"><span class="s1">Al otro día, entre nubes que aún no querían despedirse de las elevadas montañas, bajo una intensa lluvia, y sobre un resbaladizo y empinado suelo, caminamos dificultosamente a través de pueblos que parecen cobijar la montaña, la abrigan como una manta, con casas que de tan cercanas entre sí, literalmente presentan la peculiaridad que el techo de una es la calle o camino por la cual transitar horizontalmente la montaña unos metros más arriba.</span></p>
<div id="attachment_15098" style="width: 1010px" class="wp-caption alignnone"><a href="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/15-Howraman.jpg"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-15098" class="size-full wp-image-15098" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/15-Howraman.jpg" alt="" width="1000" height="625" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/15-Howraman.jpg 1000w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/15-Howraman-300x188.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/15-Howraman-768x480.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2021/05/15-Howraman-585x366.jpg 585w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></a><p id="caption-attachment-15098" class="wp-caption-text">Howraman, uno de los pueblos del valle</p></div>
<p class="p5">No todo fue té en las paradas, también tuvimos tiempo de comer Kebab, que se prepara muy diferente al que he probado en Europa o Turquía (estos son pinchos de carne sobre un una bandeja con gajos de naranja).</p>
<p class="p5">De retorno en Sanandaj, en la despedida, la madre de Parsa se emociona, y nos regala una típica bebida iraní, una botella de esencia de agua de rosa con semillas de chía, y a pesar de la insistencia de ellos y nuestros deseos de quedarnos más días, el en ese entonces desconocido covid-19 hacía su ingreso a Irán, la realidad tal como la conocemos comenzaba a cambiar, nuestros vuelos eran cancelados y otros inconvenientes apuraban nuestro plan de viaje. Khoda hafez, (en castellano joda jafez, adiós), o motshakeram (gracias) Iran, he descifrado mi duda, dicotomía resuelta, hay un noble y hospitalario pueblo detrás de las noticias y cuestiones políticas, que, como dice Claudia, no tiene voz, y nos hemos arrogado el derecho de ser sus voceros por un instante.</p>
<p>La entrada <a href="https://www.magellanmag.com/cronica-entre-esquies-y-mezquitas/">Crónica entre esquíes y mezquitas</a> aparece primero en <a href="https://www.magellanmag.com">Revista de Viajes | Magellan</a>.</p>
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		<title>La inusual experiencia de viajar a Chernóbil</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Enric Gili]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 Apr 2021 05:37:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Relatos de Viajes]]></category>
		<category><![CDATA[Central Nuclear]]></category>
		<category><![CDATA[Chernobil]]></category>
		<category><![CDATA[Pripyat]]></category>
		<category><![CDATA[radioactividad]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de viajes]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Seguramente no es muy común viajar a Ucrania como turista en situación de conflicto, y todavía es más inusual viajar a Chernóbil. Estos días se cumplen&#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Seguramente no es muy común viajar a Ucrania como turista en situación de conflicto, y todavía es más inusual <strong>viajar a Chernóbil.</strong></p>
<p><em>Estos días se cumplen 35 años de una de las mayores tragedias nucleares de la historia. En uno de los primeros números de Magellan, un viajero quiso compartir su diario de viaje de una visita a Chernóbil muchos años después de la devastadora explosión que arrasó con todo. Hoy compartimos de nuevo las reflexiones de Enric Gili.</em></p>
<p>La central, la más moderna de la URSS, explotó en 1986 causando miles de muertes por todo el mundo. Todavía hoy hay consecuencias graves y toda la región circundante está totalmente contaminada. La Unión Soviética construyó una de las mejores ciudades del mundo junto a la central, Pripyat, que en su momento llegó a los casi 50.000 habitantes. El día de la explosión nadie avisó a los habitantes de dicha ciudad. Toda la población murió o quedó afectada gravemente por la radiación.</p>
<h2><strong>Y con todo esto, ¿como es que decidimos viajar a Chernobil?</strong></h2>
<p>Todo empieza planificando una semana de vacaciones con los amigos. El destino escogido era Estambul de inicio, lugar mucho más común y normal. Precisamente esta frase de “sitio común y típico” es la que nos provocó muchas dudas al respeto, pues queríamos una experiencia única.</p>
<p>Siempre quisimos viajar a Chernóbil, y buscando información vimos que sí, era posible visitar la zona de exclusión nuclear más grande del mundo. Sólo se puede hacer con un permiso especial y a través de una agencia especializada y aprobada por el Ministerio de Sanidad ucraniano.</p>
<div class="mks_separator" style="height: 2px;"></div>
<div id="attachment_2556" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2556" class="wp-image-2556 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Chernobil.jpg" alt="Chernóbil: 'Check-point' de entrada a la zona de exclusión" width="800" height="593" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Chernobil.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Chernobil-300x222.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Chernobil-768x569.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2556" class="wp-caption-text">&#8216;Check-point&#8217; de entrada a la zona de exclusión</p></div>
<p>Una vez hubimos contactado con la agencia, comprado los billetes de avión y pagado todas las tasas para poder hacer la visita estábamos listos para vivir una de las mayores experiencias de nuestras vidas.</p>
<p>Nuestra visita a la central nuclear de Chernóbil empieza realmente el día antes de poder hacerlo. Recibimos un correo de la agencia con un título sospechoso: “FORCE MAJEURE” y en el contenido se detallaba que se habían cancelado las excursiones a la zona por “maniobras de entrenamiento antiterrorista” del ejército, según informaba el gobierno, y que se posponían al lunes.</p>
<p>Para nosotros no había problema. Más adelante descubrimos que el motivo real era un aviso de bomba terrorista sobre la central nuclear.</p>
<p>Después de este inicio accidentado, por fin llegó el lunes. La agencia nos vino a buscar directamente al apartamento de <strong>Kiev</strong> sobre las ocho de la mañana, allí entregamos los pasaportes para poder circular en cada zona de exclusión y los <em>check-points</em>.</p>
<p>La primera zona de exclusión nuclear dista 30 Km. de Chernóbil y está a unas dos horas en minibus de la capital. A partir de ese punto casi todo está contaminado y es nocivo para la salud. Se recomienda estar sólo un día. En este punto se controla cada pasajero que entra y sale des del check-point.</p>
<div id="attachment_2557" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2557" class="wp-image-2557 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010624.jpg" alt="Pequeño pueblo destrozado en las cercanías de Chernóbil" width="800" height="600" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010624.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010624-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010624-768x576.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2557" class="wp-caption-text">Pequeño pueblo destrozado en las cercanías de Chernóbil</p></div>
<p>Lo primero que visitamos fue un pueblo que antes del 1986 tenía 3.000 habitantes. Ahora solo vive una mujer de 86 años. Todo el pueblo está destrozado, el bosque poco a poco se ha ido comiendo las calles y las casas. Es casi imposible moverse a pie por esa zona.</p>
<p>Nadie del grupo entendía como esa mujer vivía allí, en una zona tan contaminada, sin luz, ni gas, ni agua, ni comida. La mujer va a pie cada día a la zona militar donde le dan de comer.</p>
<p>Salimos del pueblo y llegamos al <em>check-point</em> situado a 10 Km. A partir de allí está prohibido vivir, los niveles de radiación son altísimos en muchos puntos.</p>
<p>Seguidamente llegamos al pueblo de <strong>Chernóbil</strong>. Antes de la catástrofe, tenía miles de habitantes, y ahora mismo son sólo 200 personas entre militares e ingenieros que intentan solucionar el problema de la contaminación. Se tienen que ir turnando y salir de la zona al cabo de varios días, no es bueno para la salud.</p>
<p>Sorprendentemente, en el pueblo hay un <em>guesthouse</em> y Wifi. Los monumentos y memoriales recordando a las víctimas y a los pueblos desaparecidos dan a este lugar un punto tenebroso y emblemático a la vez.</p>
<p>El siguiente destino fue el <strong>radar antimisiles soviético DUGA-3</strong>. Unos 150 metros de alto por centenares de ancho ocultados en medio del bosque. Desde hace muchos años inutilizado, ahora mismo es un gigante de hierro oxidado a punto de caer. Es una zona que al viajar a Chernóbil no se puede perder. Nos impresionó mucho verlo.</p>
<div id="attachment_2558" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2558" class="wp-image-2558 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010652.jpg" alt="Chernóbil: Radar anti-misiles soviético DUGA-3" width="800" height="600" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010652.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010652-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010652-768x576.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2558" class="wp-caption-text">Radar anti-misiles soviético DUGA-3</p></div>
<p>Dejamos la pista forestal para visitar una antigua escuela, ahora mismo integrada en el bosque. El medidor de radioactividad marcaba valores 1.000 veces mayores a lo adecuado, solo podíamos estar cinco minutos en la escuela. El colegio fue abandonado el día que desalojaron la zona. Mesas, sillas, cuadernos, ropa… todo sigue en el mismo sito en que lo dejaron aquel 28 de abril 1986 (dos días después del desastre).</p>
<p>Una vez hecha la visita nos dirigimos a la <strong><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Central_nuclear_de_Chern%C3%B3bil" target="_blank" rel="noopener noreferrer">central nuclear</a> </strong>de Chernóbil y a cada uno de sus reactores. El que explotó fue el reactor 4. Sólo pudimos circular a un centenar de metros y sin parar debido a los niveles de radiación que marcaba el medidor.</p>
<p>El reactor 4 sigue casi igual que el día del desastre, y justo a su lado se está construyendo “el sarcófago” que a lo largo de este mismo año 2015 hará de ataúd y tapará finalmente el reactor destrozado, haciendo por fin que la radiación que sale de la central sea más baja.</p>
<p>Los alrededores de la central impactan mucho: todo lo que crece es de color rojo, color radiactivo. Se quema y corta muy a menudo para no contaminar más.</p>
<div id="attachment_2559" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2559" class="wp-image-2559 size-full" title="Colegio abandonado dos días después del desastre, Chernóbil" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010771.jpg" alt="Colegio abandonado dos días después del desastre, Chernóbil" width="800" height="600" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010771.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010771-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010771-768x576.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2559" class="wp-caption-text">Colegio abandonado dos días después del desastre</p></div>
<p>Finalmente, y a unos cinco kilometros llegamos a la ciudad fantasma de <strong>Pripyat</strong>. El minibus circuló por el bosque. Pronto descubrimos que eso era la avenida principal hoy convertida en bosque. Entre los árboles se podían distinguir los edificios gigantes de viviendas de estilo soviético, muchos a punto de caer. No había nadie, todo estaba destruido, solo árboles y edificios abandonados.</p>
<h2><strong>Los riesgos de viajar a Chernóbil</strong></h2>
<p>Al cabo de pocos minutos llegamos al final de la avenida, la plaza principal. Aquí los niveles de contaminación son muy elevados. Alrededor nuestro pudimos ver el supermercado (abandonado tal cual todavía con los carritos de la compra), el hotel, la escuela y el hospital. Nos acercamos al supermercado, todo estaba oxidado y con goteras. Nos recomendaron no andar mucho por esa zona.</p>
<p>Seguidamente nos acercamos al parque de atracciones, seguramente la zona más fotogénica y popular de la ciudad nuclear. Autos de choque, una noria y varias atracciones también abandonadas tal cual. Muy impactante. No pudimos estar muchos minutos allí, los niveles de radiación eran altísimos. A continuación nos desplazamos al gimnasio municipal, donde hicimos una pequeña ruta por la pista de baloncesto y la piscina.</p>
<div id="attachment_2560" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2560" class="wp-image-2560 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010735.jpg" alt="Noria en el parque de atracciones de Pripyat" width="800" height="600" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010735.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010735-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010735-768x576.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2560" class="wp-caption-text">Noria en el parque de atracciones de Pripyat</p></div>
<p>Ya llevábamos dos horas en la ciudad, el tiempo máximo recomendado para la salud. Cogimos el minibus para salir de Pripyat y volver a Kiev. Para eso primero debíamos pasar otra vez los dos <em>check-points</em> (a 10 y a 30 Km.). Allí debíamos comprobar si alguna parte de nuestro cuerpo o de la ropa había sido contaminada. Un control de radiación. Por suerte nadie de nuestro grupo resultó contaminado.</p>
<p>No es inusual que los turistas resulten contaminados, aunque hay protocolos sencillos y fáciles de descontaminación. En teoría no hay que preocuparse mucho por este tema. Finalmente salimos de la zona de exclusión nuclear para llegar a Kiev.</p>
<p>Seguramente fue una de las experiencias más impactantes que hemos vivido en nuestra vida. Una vez estás justo allí no eres consciente de lo que estás viendo y viviendo. Fue en el hotel, repasando las fotos y los momentos, cuando nos dimos cuenta de que habíamos visitado Chernóbil y de todo lo que habíamos visto. Todavía hoy estamos impactados. Es una experiencia totalmente recomendable.</p>
<p><a href="https://www.magellanmag.com/hemeroteca/#dflip-df_4428/42/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Publicado en el Nº5 de Magellan</a></p>
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		<title>Desierto de Atacama</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Josep Prats]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 08 Feb 2020 06:43:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Relatos de Viajes]]></category>
		<category><![CDATA[Atacama]]></category>
		<category><![CDATA[chile]]></category>
		<category><![CDATA[Desierto]]></category>
		<category><![CDATA[Desierto de Atacama]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de viajes]]></category>
		<category><![CDATA[San Pedro de Atacama]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El desierto de Atacama, el rincón más árido del planeta, nos regala estética pura, escenarios extremos, formaciones rocosas con formas, esculpidas por el viento, imposibles de&#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p class="p1">El <strong>desierto de Atacama</strong>, el rincón más árido del planeta, nos regala estética pura, escenarios extremos, formaciones rocosas con formas, esculpidas por el viento, imposibles de imaginar, paisajes agrietados por sacudidas sísmicas, polvorientos pero salpicados por zonas de vida, los <i>aillus</i>, pequeños oasis donde comunidades indígenas, abastecidas por arroyos estacionales, consiguen el milagro de cultivar, pintar de ‘verde’ entre la inmensidad de arena y rocas. Una grandeza sobrecogedora.</p>
<p class="p3">Desde <b>Santiago de Chile</b> (a donde habíamos llegado procedentes de Buenos Aires después de visitar las Cataratas de Iguazú) cogimos un vuelo hasta <b>Calama</b>. Llegamos a media tarde. Desde allí en bus hasta <b>San Pedro de Atacama</b>. Un par de horas. En el trayecto empezamos a disfrutar de la maravilla cromática que regala el sol cuando lentamente inicia su puesta y sus rayos oblicuos rebotan sobre la reseca arena, las piedras descarnadas y los colosos volcanes, en una fantástica sinfonía de rojos, marrones y rosados.</p>
<p class="p3"><span class="s1"><b>San Pedro de Atacama</b> es un pequeño pueblo con muchas casas de adobe y calles de tierra. Es el punto de partida para visitar el desierto de Atacama. Está a 2.500 metros de altura. Su arteria principal es la calle Caracoles. Siempre hay bullicio. Allí se concentran hoteles y albergues (ofertas para todos los bolsillos) y oficinas donde alquilar una bicicleta de montaña, o contratar rutas a caballo o con un 4&#215;4. </span></p>
<p class="p3"><span class="s1">Nos alojamos en un pequeño hostal, con decoración tradicional, modesto, pero limpio y con el personal muy servicial. Es una buena opción, al fin y al cabo, vais a estar poco tiempo en el hotel. Nos fuimos a descansar pronto. El día había sido largo. Recomendamos cenar muy ligero la primera noche. Y beber mucha agua. Hay que aclimatarse a la altura. Los lugares que os esperan pueden sobrepasar los 4.000 metros.</span></p>
<div id="attachment_7633" style="width: 1210px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-7633" class="wp-image-7633 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/02-cristales-de-sal-en-el-Salar-de-Atacama.jpg" alt="Desierto de Atacama. Cristales de sal en el Salar de Atacama" width="1200" height="750" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/02-cristales-de-sal-en-el-Salar-de-Atacama.jpg 1200w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/02-cristales-de-sal-en-el-Salar-de-Atacama-300x188.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/02-cristales-de-sal-en-el-Salar-de-Atacama-1024x640.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/02-cristales-de-sal-en-el-Salar-de-Atacama-768x480.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/02-cristales-de-sal-en-el-Salar-de-Atacama-1170x731.jpg 1170w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/02-cristales-de-sal-en-el-Salar-de-Atacama-585x366.jpg 585w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><p id="caption-attachment-7633" class="wp-caption-text">Cristales de sal en el Salar de Atacama</p></div>
<p class="p3">Lo primero que hicimos a la mañana siguiente fue contratar un chófer, con el que pactamos la ruta que queríamos hacer. Nuestro primer objetivo: el <b>Salar de Atacama</b> que está a 10 kilómetros de <b>San Pedro</b>. Se encuentra en una gran depresión geológica y se formó cuando los lagos originales que cubrían esta cuenca se evaporaron, dejando una gruesa capa de cristales de sal al descubierto.</p>
<p class="p3">Hay pequeños senderos entre estos bloques de sal. Es muy interesante caminar por ellos, tocar la sal, observar las formas que surgen de su cristalización y la belleza de su blancura que el sol hace resplandecer. Dentro de este salar, hay varias lagunas. Sus aguas combinan el color azul, gris y esmeralda, en tonos intensos. En una de ellas, la <b>Laguna Cejar</b>, el contenido de sal y litio es tan alto que permite a los bañistas flotar sin problemas.</p>
<div id="attachment_7634" style="width: 444px" class="wp-caption alignleft"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-7634" class="wp-image-7634" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/03-campanario-iglesia-de-Toconao.jpg" alt="Desierto de Atacama. Campanario iglesia de Toconao" width="434" height="651" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/03-campanario-iglesia-de-Toconao.jpg 667w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/03-campanario-iglesia-de-Toconao-200x300.jpg 200w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/03-campanario-iglesia-de-Toconao-585x877.jpg 585w" sizes="(max-width: 434px) 100vw, 434px" /><p id="caption-attachment-7634" class="wp-caption-text">Campanario iglesia de Toconao</p></div>
<p class="p3">En la temporada del año que visitamos este salar (no hacía calor) no nos atrevimos con esta experiencia. Otra laguna, la <b>Chaxa</b>, tiene poca profundidad y se observan colonias de flamencos andinos, cuyo color rosado añaden calidez a este precioso cuadro de la naturaleza, que se completa con el reflejo de los volcanes, con el <b>Licancábur </b>piramidal al frente, que custodian el salar.</p>
<p class="p3">Estuvimos casi hora y media gozando de este precioso escenario. Fuimos a buscar a nuestro chófer para dirigirnos a un precioso pueblecito llamado <b>Toconao</b>. Recomendamos visitar la iglesia colonial y su campanario situado en el centro de la plaza, caminar por sus polvorientas calles, entrar en una de sus modestas tiendas (nosotros compramos bebida y dos gorros) y, sobre todo, recorrer la retícula de pequeños canales que conducen la escasa agua hacia bancales, minuciosamente construidos, donde cultivan verduras y plantan árboles frutales.</p>
<p class="p3">Un jardín en medio del desierto de Atacama. De pronto, te das cuenta que el verde se acaba y empieza el marrón claro de la arena. Es la grandeza de lo pequeño, de cómo vivir en entornos naturales tan hostiles. Para nosotros fue una gran vivencia.</p>
<h2 class="p5"><b>Desierto de Atacama, maravillas naturales a 4.000 metros de altitud</b></h2>
<p class="p2">Pero nos esperaba otra. Esta natural, las lagunas <b>Miscanti</b> y <b>Miñeques</b>. Tardamos más de una hora en llegar, por una carreterita escarpada y pedregosa que sube por encima de los 4.000 metros. El escenario cromático es de una intensidad que te impacta. A estas alturas, la atmósfera es limpia, cristalina. Ni una neblina que desenfoque la vista. Todo diáfano, con los colores expresando toda su fuerza.</p>
<div id="attachment_7637" style="width: 1210px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-7637" class="size-full wp-image-7637" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/04-laguna-mineques.jpg" alt="Desierto de Atacama. Laguna Miñeques" width="1200" height="750" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/04-laguna-mineques.jpg 1200w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/04-laguna-mineques-300x188.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/04-laguna-mineques-1024x640.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/04-laguna-mineques-768x480.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/04-laguna-mineques-1170x731.jpg 1170w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/04-laguna-mineques-585x366.jpg 585w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><p id="caption-attachment-7637" class="wp-caption-text">Laguna Miñeques</p></div>
<p class="p2">El intensísimo azul de los lagos, el marrón con tonos rojizos de las montañas que los rodean, el cielo nítido en el que resaltaba el blanco resplandeciente de una nube que parecía dibujada a mano, el amarillo y rojo de unas plantas, acostumbradas a sufrir los rigores del clima a estas alturas, componían una preciosa pintura.</p>
<p class="p2">La acompañaba, el silencio. Estábamos solos. Así pudimos disfrutar de esta maravilla en intimidad. Andar era un poco fatigoso por la altura. La respiración se acelera si andas a tu ritmo habitual. Solución, ir más despacio y parar de vez en cuanto. Y beber agua, mucha agua.</p>
<p class="p3">El chofer se había quedado donde terminaba la carretera. De regreso paramos en <b>Socaire</b>, otro pueblecito auténtico. Recorrimos sus calles polvorientas, sus plazuelas. Vimos los niños entrar en la escuela. Casas modestas. Vida sencilla. Vida normal… pero a ¡3.000 metros de altura! Fuimos a comer a una casa particular.</p>
<div id="attachment_7638" style="width: 1210px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-7638" class="size-full wp-image-7638" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/04b-Casa-particular-de-comidas-en-Tocaire.jpg" alt="Casa particular de comidas en Socaire" width="1200" height="750" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/04b-Casa-particular-de-comidas-en-Tocaire.jpg 1200w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/04b-Casa-particular-de-comidas-en-Tocaire-300x188.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/04b-Casa-particular-de-comidas-en-Tocaire-1024x640.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/04b-Casa-particular-de-comidas-en-Tocaire-768x480.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/04b-Casa-particular-de-comidas-en-Tocaire-1170x731.jpg 1170w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/04b-Casa-particular-de-comidas-en-Tocaire-585x366.jpg 585w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><p id="caption-attachment-7638" class="wp-caption-text">Casa particular de comidas en Socaire</p></div>
<p class="p3">El chófer conocía a la dueña. Nos preparó una sopa de verduras exquisita y una especie de estofado delicioso. La señora, con el rostro curtido por la rudeza del clima del altiplano, en todo momento nos sirvió con una mezcla de amabilidad y timidez. Al marcharnos nos salió de dentro darle un par de besos. Quedó sorprendida. E incluso creemos que se emocionó un poco.</p>
<p class="p3"><span class="s2">A media tarde, ya estábamos otra vez en <b>San Pedro de Atacama</b>. Destinamos el resto del día a recorrer el pueblo. Se hace rápido. Es pequeño, como hemos dicho, todo se concentra en una calle. En una bonita plazoleta arbolada se ubica la iglesia. Es un edificio de adobe encalado, con las puertas de madera de cactus. </span></p>
<p class="p3"><span class="s2">Data de comienzos de 1600 y su interior tiene un sobrio sabor colonial. También se puede visitar el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Museo_Arqueol%C3%B3gico_R.P._Gustavo_Le_Paige" target="_blank" rel="noopener rel= ”nofollow” noreferrer"><strong>Museo Arqueológico</strong></a> que tiene curiosidades como los recipientes de piedra labrada con extrañas imágenes zoomorfas. Al parecer una antigua civilización, la Tiahuanaco (500-1000 d.C.), los utilizaba para hacer alucinógenos. </span></p>
<p class="p3"><span class="s2">Hay también tallas, cerámicas o utensilios domésticos milenarios. Muy interesante para imaginar el remoto pasado de la zona. Empezaba a oscurecer, picamos algo en una taberna de la calle Caracoles y nos fuimos pronto a dormir. Había que madrugar al día siguiente.</span></p>
<div id="attachment_7640" style="width: 1210px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-7640" class="size-full wp-image-7640" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/05-geisers-del-tatio-al-amanecer.jpg" alt="Geisers del Tatio al amanecer" width="1200" height="750" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/05-geisers-del-tatio-al-amanecer.jpg 1200w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/05-geisers-del-tatio-al-amanecer-300x188.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/05-geisers-del-tatio-al-amanecer-1024x640.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/05-geisers-del-tatio-al-amanecer-768x480.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/05-geisers-del-tatio-al-amanecer-1170x731.jpg 1170w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/05-geisers-del-tatio-al-amanecer-585x366.jpg 585w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><p id="caption-attachment-7640" class="wp-caption-text">Geisers del Tatio al amanecer</p></div>
<p class="p3">Quedamos con el mismo chófer a las cuatro de la madrugada, para ir a los <b>Géiseres del Tatio</b>. Una hora y media de camino muy malo. El 4&#215;4 sólo hacía que dar botes. Y todo en la oscuridad. Hay que conocer muy bien el terreno para conducir por allí. Pero vale la pena el madrugón. Es un verdadero espectáculo natural.</p>
<p class="p3">Chorros de vapor de agua en una zona situada a 4.320 metros de altitud. El conjunto lo forman 40 géiseres y 70 fumarolas, que son grietas en la superficie de una zona geotérmica llana rodeada de montañas de color óxido y volcanes. Llegamos cuando estaba a punto de amanecer. Con la primera luz del día empieza la ebullición y por las grietas asoma el vapor que va ganando presión de forma rápida.</p>
<p class="p3">El espectáculo comienza con el sol asomando por las moles montañosas. Los géiseres, en su estado más primario, empiezan a gruñir, se quejan como si algo interior les doliera, empiezan a escupir gotas de agua hirviendo, hasta que al final estallan lanzando con enorme fuerza el vapor de forma visible y audible. Algo fantástico. Los chorros llegan a alcanzar los 10 metros de altura y los 85 grados de temperatura.</p>
<p class="p3">Se forman a partir del contacto de una corriente fría y el magma caliente de las profundidades, y asciende por las fisuras y grietas de la corteza. El sol poco a poco va iluminando la superficie de esta cuenca geotérmica hasta que el resplandor del blanco del vapor adquiere un precioso contraste con el color óxido de las montañas.</p>
<p class="p3">La temperatura va ascendiendo de forma rápida. Cuando los rayos solares lucen por encima de las barreras montañosas, puedes darte un chapuzón en unos manantiales termales ricos en sulfuros. Empiezas el espectáculo natural con anorak, gorro, bufanda y guantes, y lo terminas con bañador. Otra gran experiencia.</p>
<p class="p3">Después de dejar la zona termal, paramos en <b>Machuca</b>, otro pueblecito pintoresco. Este más pequeño que los anteriores, a 4.000 metros, casi despoblado. Sólo una calle con casas construidas de adobe y piedra. Sus techos, de paja. Eso sí, farolas con luz eléctrica. Encima de un montículo, como protegiendo a sus gentes, una entrañable iglesia de vivo colorido: Paredes encaladas blancas. Puertas, ventanas y la cruz exterior, azules.</p>
<p class="p3">El techo, de paja. Cuesta arriba a tanta altitud, hay que tomárselo con calma. Pero una vez llegados a la iglesia, vale la pena contemplar resoplando una panorámica típicamente atacameña: pequeñas casonas blancas con cabeza de paja rodeadas por el seco y agrietado marrón de la superficie del altiplano.</p>
<h2 class="p5"><b>El rojo ardiente del Valle de la Luna</b></h2>
<p class="p2"><span class="s2">Regresamos a <b>San Pedro</b>. Comimos en un entrañable restaurante recomendado por nuestro chófer. Familiar. Unas ocho mesas. Menú casero y sabroso. En nuestra cabeza, la ilusión por asistir al segundo gran espectáculo natural del día: El atardecer en el <b>Valle de la Luna</b>.</span></p>
<div id="attachment_7641" style="width: 1210px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-7641" class="size-full wp-image-7641" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/06-el-valle-de-la-muerte.jpg" alt="El valle de la muerte" width="1200" height="750" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/06-el-valle-de-la-muerte.jpg 1200w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/06-el-valle-de-la-muerte-300x188.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/06-el-valle-de-la-muerte-1024x640.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/06-el-valle-de-la-muerte-768x480.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/06-el-valle-de-la-muerte-1170x731.jpg 1170w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/06-el-valle-de-la-muerte-585x366.jpg 585w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><p id="caption-attachment-7641" class="wp-caption-text">El valle de la muerte</p></div>
<p class="p2"><span class="s2">Pero antes de llegar allí nos aguardaba un panorama sobrecogedor, otro valle, el de la <b>Muerte</b>. Está a diez kilómetros de <b>San Pedro</b> y es una enorme extensión yerma, con grandes dunas y formaciones rocosas de extrañas y misteriosas formas. Viento, arena que obliga a protegerse los ojos, silbidos que surgen de las grietas de las rocas con las ráfagas. El nombre del valle resulta muy apropiado para uno de los lugares más secos e inhóspitos de nuestro planeta. </span></p>
<p class="p2"><span class="s2">Si vemos imágenes de este lugar en la tele y nos dicen que es Marte nos lo creemos. Uno de los puntos desde donde puedes observar el cuadro que más impacta de este valle es la Piedra del Coyote. Como en la serie animada, se trata de una roca que se asoma al vacío parecida a la plataforma desde la cual se precipita el pobre animal a causa de las ingeniosas trampas y triquiñuelas del Correcaminos. Pero como no estábamos en una película de dibujos y fantasías, el vértigo nos hizo ser prudentes, pero nos asomamos lo suficiente para dejarnos impactar por el panorama marciano que teníamos debajo.</span></p>
<div id="attachment_7642" style="width: 1210px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-7642" class="size-full wp-image-7642" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/07-Gran-Duna-del-Valle-de-la-Luna-con-el-Anfiteatro-de-roca-al-fondo.jpg" alt="Gran Duna del Valle de la Luna, con el Anfiteatro de roca al fondo" width="1200" height="750" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/07-Gran-Duna-del-Valle-de-la-Luna-con-el-Anfiteatro-de-roca-al-fondo.jpg 1200w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/07-Gran-Duna-del-Valle-de-la-Luna-con-el-Anfiteatro-de-roca-al-fondo-300x188.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/07-Gran-Duna-del-Valle-de-la-Luna-con-el-Anfiteatro-de-roca-al-fondo-1024x640.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/07-Gran-Duna-del-Valle-de-la-Luna-con-el-Anfiteatro-de-roca-al-fondo-768x480.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/07-Gran-Duna-del-Valle-de-la-Luna-con-el-Anfiteatro-de-roca-al-fondo-1170x731.jpg 1170w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/07-Gran-Duna-del-Valle-de-la-Luna-con-el-Anfiteatro-de-roca-al-fondo-585x366.jpg 585w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><p id="caption-attachment-7642" class="wp-caption-text">Gran Duna del Valle de la Luna, con el Anfiteatro de roca al fondo</p></div>
<p class="p3">Diez kilómetros más adelante se llega al <b>Valle de la Luna</b>. Otro lugar en el desierto de Atacama que parece sobrenatural: Rocas que la erosión ha esculpido con formas imposibles; Enormes manchas blancas formadas por la acumulación de sal seca; Grandes dunas de arena; cuevas de sal. Un paisaje único. Hay un sendero bien señalizado para acercarse a estas extrañas y algunas fantasmagóricas formas.</p>
<p class="p3">Por ejemplo, las <b>Tres Marías</b>, una formación rocosa que el capricho de la erosión le ha dado una forma que asemeja a tres mujeres rezando. Parecía otro mundo. Seguimos el recorrido, deleitándonos con estas figuras de piedra y sal. Eso sí, pendientes del recorrido del sol. Cuando vimos que iniciaba su descenso, subimos por un empinado camino que nos dejaría en una plataforma de roca, a la altura de la Gran Duna. Un anfiteatro natural a la espera del gran espectáculo cromático. La luz solar poco a poco iba alterando las tonalidades.</p>
<div id="attachment_7643" style="width: 1210px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-7643" class="size-full wp-image-7643" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/08-formacion-rocosa-de-las-Tres-Marias-en-el-Valle-de-la-Luna.jpg" alt="Desierto de Atacama. Formacion rocosa de las Tres Marias en el Valle de la Luna" width="1200" height="750" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/08-formacion-rocosa-de-las-Tres-Marias-en-el-Valle-de-la-Luna.jpg 1200w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/08-formacion-rocosa-de-las-Tres-Marias-en-el-Valle-de-la-Luna-300x188.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/08-formacion-rocosa-de-las-Tres-Marias-en-el-Valle-de-la-Luna-1024x640.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/08-formacion-rocosa-de-las-Tres-Marias-en-el-Valle-de-la-Luna-768x480.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/08-formacion-rocosa-de-las-Tres-Marias-en-el-Valle-de-la-Luna-1170x731.jpg 1170w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/08-formacion-rocosa-de-las-Tres-Marias-en-el-Valle-de-la-Luna-585x366.jpg 585w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><p id="caption-attachment-7643" class="wp-caption-text">Formacion rocosa de las Tres Marias en el Valle de la Luna</p></div>
<p class="p3">Primero, dunas y rocas de marrón apagado. Poco a poco, con el sol camino de su ocaso, iban pintándose de naranja, luego de rojo cada vez más resplandeciente, hasta llegar a encenderse. A la vez, las manchas blancas de sal acumuladas en la superficie del valle adquirían un intenso azul brillante, como agua marina. Maravilloso.</p>
<p class="p3">Cada minuto era una apoteosis de colorido, con las siluetas de los volcanes <b>Lincancábur</b>, éste con casquete de nieve, y <b>Láscar</b>, recortadas en el cielo. Cuando el sol se escondió detrás de los gigantes andinos, la preciosa postal fue adquiriendo un tono rosado-violeta que fue apagándose poco a poco. Se acercaba el final de un día excitante.</p>
<h2 class="p5"><b>Un museo al aire libre</b></h2>
<p class="p2">El tercer día en el desierto de Atacama, los destinamos al <b>Salar de Tara</b> y la zona donde se erigen los <b>enigmáticos Monjes de la Pakana</b>. Es un lugar alejado de <b>San Pedro</b>. Unos cien kilómetros por la carretera que conduce a Bolivia para después desviarse campo a través, o mejor dicho, desierto a través. Lo mejor es ir con un chófer que conozca la zona.</p>
<div id="attachment_7644" style="width: 1210px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-7644" class="size-full wp-image-7644" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/09-Formaciçon-rocosa-camino-del-Salar-de-Tara.jpg" alt="Formaciçon rocosa camino del Salar de Tara" width="1200" height="750" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/09-Formaciçon-rocosa-camino-del-Salar-de-Tara.jpg 1200w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/09-Formaciçon-rocosa-camino-del-Salar-de-Tara-300x188.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/09-Formaciçon-rocosa-camino-del-Salar-de-Tara-1024x640.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/09-Formaciçon-rocosa-camino-del-Salar-de-Tara-768x480.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/09-Formaciçon-rocosa-camino-del-Salar-de-Tara-1170x731.jpg 1170w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/09-Formaciçon-rocosa-camino-del-Salar-de-Tara-585x366.jpg 585w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><p id="caption-attachment-7644" class="wp-caption-text">Formaciçon rocosa camino del Salar de Tara</p></div>
<p class="p2">Como conducía rápido tuvimos la sensación de ser copilotos del Dakar. Pronto advertimos unos imponentes pilares de piedra en medio de una superficie arenosa. Nos acercamos, pasamos entre ellos. Bajamos del vehículo, llegamos hasta sus pies. El silencio y la soledad del entorno les daban mayor majestuosidad y misterio. Hay muchos de estos gigantes, obra de erupciones volcánicas y la erosión de miles de años.</p>
<div id="attachment_7646" style="width: 1210px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-7646" class="size-full wp-image-7646" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/11-Monjes-de-la-Pakana.jpg" alt="Monjes de la Pakana" width="1200" height="750" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/11-Monjes-de-la-Pakana.jpg 1200w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/11-Monjes-de-la-Pakana-300x188.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/11-Monjes-de-la-Pakana-1024x640.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/11-Monjes-de-la-Pakana-768x480.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/11-Monjes-de-la-Pakana-1170x731.jpg 1170w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/11-Monjes-de-la-Pakana-585x366.jpg 585w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><p id="caption-attachment-7646" class="wp-caption-text">Monjes de la Pakana</p></div>
<p class="p2">Cuentan que les pusieron el nombre porque sus delgadas y azarosas formas recordaban a la de los monjes. También se les llama <b>Centinelas del</b> <b>Salar de Tara</b>, por su gran tamaño, formas que desde lejos son similares a las humanas en actitud protectora. Y como la imaginación no tiene límites, también se les llama <b>los Moai de la Pakana</b>, por su parecido con las estatuas de piedra de la Isla de Pascua (poca similitud encontramos cuando posteriormente visitamos esta isla).</p>
<p class="p2">Se les llame de una u otra manera, la verdad es que imponen. El recorrido por el desierto de Atacama hasta el <b>Salar de Tara</b> es un museo al aire libre: Todo tipo de formaciones volcánicas que podrían estar diseñadas por el más vanguardista de los escultores. Caminamos con la lentitud que aconsejan los 4.300 metros de altura. Solos, como si estuviéramos en la luna. El perfil de estas caprichosas formas quedaba aún más resaltado por el azul intenso de un cielo sin nubes ni neblinas.</p>
<div id="attachment_7645" style="width: 1210px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-7645" class="size-full wp-image-7645" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/10-Flamencos-en-el-Salar-de-Tara.jpg" alt="Flamencos en el Salar de Tara" width="1200" height="750" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/10-Flamencos-en-el-Salar-de-Tara.jpg 1200w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/10-Flamencos-en-el-Salar-de-Tara-300x188.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/10-Flamencos-en-el-Salar-de-Tara-1024x640.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/10-Flamencos-en-el-Salar-de-Tara-768x480.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/10-Flamencos-en-el-Salar-de-Tara-1170x731.jpg 1170w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/10-Flamencos-en-el-Salar-de-Tara-585x366.jpg 585w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><p id="caption-attachment-7645" class="wp-caption-text">Flamencos en el Salar de Tara</p></div>
<p class="p2">Un par de horas después nos recogió nuestro chofer para ir al <b>Salar de Tara</b>. El paisaje poco a poco fue dulcificándose. El salar lucía con un color azul verdoso metálico. Su entorno estaba rodeado de vegetación. Unas figuras diminutas de color blanco rosáceo se movían en el agua.</p>
<p class="p2">A medida que nos acercábamos iba ampliándose su silueta esbelta y sus largas patas. Eran flamencos. Nos sentamos al borde del salar. Este escenario transmitía paz. Un poco más lejos, un grupo de llamas se abría paso a través de la amarilla pradera. El desierto de Atacama nos había regalado otra maravilla.</p>
<p class="p3">Llegó nuestro último día. Teníamos vuelo de <b>Calama</b> a <b>Santiago de Chile</b> a las 21.00. Había amplio margen para aprovechar la jornada. Hicimos el <em>check-out</em>. A las nueve de la mañana el chófer estaba a la puerta del hotel, con un coche más grande para el equipaje.</p>
<p class="p3">Queríamos visitar el <b>Valle Arco Iris</b>, a 90 kilómetros de <b>San Pedro</b>. Antes de las 11.00 estábamos en otro lugar que desprendía misterio. También solos. El vehículo se pudo adentrar por caminos de tierra al interior del valle. Desde allí diversos senderos te llevan a lugares altos donde tienes perspectivas para gozar de la belleza del lugar. Las rocas que encajonan este valle también tienen extrañas y caprichosas formas, pero su personalidad la dan los colores.</p>
<p class="p3">De ahí el nombre de <b>Valle Arco Iris</b>. Diversas tonalidades ‘pintan’ sus paredes rocosas debido a su riqueza en minerales y óxido: Las franjas de color tierra se combinan con rojizos, ocres, verdes y amarillos, y las concentraciones de sal le dan los tonos blancos. El sol en las diversas horas del día acentúa unas u otras tonalidades. Otro espectáculo natural. Vale la pena no ir con prisas.</p>
<div id="attachment_7647" style="width: 1210px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-7647" class="size-full wp-image-7647" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/12-Valle-Arco-Iris-4.jpg" alt="Desierto de Atacama. Valle Arco Iris" width="1200" height="750" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/12-Valle-Arco-Iris-4.jpg 1200w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/12-Valle-Arco-Iris-4-300x188.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/12-Valle-Arco-Iris-4-1024x640.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/12-Valle-Arco-Iris-4-768x480.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/12-Valle-Arco-Iris-4-1170x731.jpg 1170w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/12-Valle-Arco-Iris-4-585x366.jpg 585w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><p id="caption-attachment-7647" class="wp-caption-text">Valle Arco Iris</p></div>
<p class="p3">Cada ángulo es una sorpresa cromática combinada con el azul del cielo. Hay cuevas que te permiten comprobar desde las entrañas de la montaña esta riqueza mineral. Además unas plantas con flores de color rojo intenso repartidas por el valle colaboran a darle aún más colorido a este decorado.</p>
<p class="p3"><span class="s1">Muy cerca de este valle están los petroglifos de <b>Yerba Buena</b>. La zona está gestionada por la Comunidad Atacameña. Es decir, hay que pagar, pero vale la pena. El clima tan seco ha ayudado a conservarlos. Casi un kilómetro de rocas con figuras como zorros, camélidos tipo guanacos, figuras antropomorfas, incluso una constelación. Un lugar muy recomendable para ver el legado de los pueblos originarios.</span></p>
<div id="attachment_7648" style="width: 1210px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-7648" class="size-full wp-image-7648" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/13-Petroglifos-de-Yerbas-Buenas.jpg" alt="Petroglifos de Yerbas Buenas" width="1200" height="750" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/13-Petroglifos-de-Yerbas-Buenas.jpg 1200w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/13-Petroglifos-de-Yerbas-Buenas-300x188.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/13-Petroglifos-de-Yerbas-Buenas-1024x640.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/13-Petroglifos-de-Yerbas-Buenas-768x480.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/13-Petroglifos-de-Yerbas-Buenas-1170x731.jpg 1170w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2020/02/13-Petroglifos-de-Yerbas-Buenas-585x366.jpg 585w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><p id="caption-attachment-7648" class="wp-caption-text">Petroglifos de Yerbas Buenas</p></div>
<p class="p3"><span class="s1">Antes de dejar el desierto de Atacama, quisimos visitar <b>Rio Grande</b>. Un acceso complicado. Hay que bajar el profundo valle por una sinuosa, estrecha y empinada carretera. Es un poblado auténtico. Viven sólo 95 personas. Casas típicas hechas de piedra canteada, argamasa de barro, vigas de madera de cactus y techo de paja. </span></p>
<p class="p3"><span class="s1">Nos sentamos en la plazoleta de la iglesia, observando sus paredes blancas, su campanario, que refleja el paso del tiempo, y la pequeña cruz, medio inclinada, de su parte superior. Esta es la última imagen que quisimos que quedara en nuestra rutina. </span></p>
<p class="p3"><span class="s1">De allí ya nos dirigimos al aeropuerto de <b>Calama</b>. Nos despedimos con un fuerte abrazo de nuestro chófer. Un tipo fenomenal. Nos sentamos delante de la puerta de embarque. Con los ojos cerrados mezclábamos las imágenes vividas en estos intensos cuatro días. Y una conclusión: Aunque <b>Atacama </b>es un desierto, no es nada monótono. </span></p>
<p class="p3"><span class="s1">El <strong>desierto de Atacama</strong> tiene maravillas muy diversas desde el radiante blanco del <b>Salar de Atacama</b>, al contraste cromático de las montañas del <b>Valle Arco Iris</b>, pasando por el espectáculo natural de los <b>Geiseres del Tatio</b>, el rojo ardiente del <b>Valle de Luna</b> cuando el sol se pone y la fuerza brutal de los <b>Monjes gigantes</b> de la <b>Pakana</b>. Jamás lo olvidaremos.</span></p>
<p class="p1"><a href="https://www.magellanmag.com/hemeroteca/#dflip-df_4523/58/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><span class="s1">Publicado en el Nº23 de la revista Magellan</span></a></p>
<p class="p1"><span class="s1"><i class="fa fa-hand-o-right" style="color: #000000"></i> <a href="https://www.magellanmag.com/isla-de-pascua-viaje-hacia-el-enigma/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Isla de Pascua, viaje hacia el enigma</a></span></p>
<p>La entrada <a href="https://www.magellanmag.com/desierto-de-atacama/">Desierto de Atacama</a> aparece primero en <a href="https://www.magellanmag.com">Revista de Viajes | Magellan</a>.</p>
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		<title>Suiza en moto, un viaje inolvidable</title>
		<link>https://www.magellanmag.com/suiza-en-moto-un-viaje-inolvidable/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[J. Busquets, P. Ventas, J. López]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 15 Nov 2019 08:51:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Relatos de Viajes]]></category>
		<category><![CDATA[moto]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de viajes]]></category>
		<category><![CDATA[Suiza]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Somos unos apasionados de las motos, nos encanta recorrer el mundo en moto y entendemos que quien no lo haya probado nunca pueda cuestionar esta afición&#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p class="p1">Somos unos apasionados de las motos, nos encanta recorrer el mundo en moto y entendemos que quien no lo haya probado nunca pueda cuestionar esta afición y no llegar a comprender del todo lo que significa viajar sobre el caballo de dos ruedas. También es verdad que quien lo ha probado en alguna ocasión, difícilmente encontrará después otro medio de transporte que le resulte tan completo y que le “enganche” tanto.</p>
<p class="p3">Somos tres locos de las motos: Jordi (Ducati Hyperstrada 939), Paco (BMW GS 1200) y Jorge (BM GS 1200 Adventure), y nos conocimos hace ya algunos años a través de amigos comunes.</p>
<p class="p3">Una amistad que se ha ido fortaleciendo a lo largo de muchos viajes compartidos y de haber disfrutado de vivencias, anécdotas, aventuras y desventuras durante nuestros apasionantes viajes por España, Alemania, Francia, Italia, Austria o Portugal. Evidentemente siempre sobre dos ruedas, una verdadera pasión para los tres.</p>
<p><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-5627" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/suiza-en-moto-2.jpg" alt="Suiza en moto" width="1100" height="700" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/suiza-en-moto-2.jpg 1100w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/suiza-en-moto-2-300x191.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/suiza-en-moto-2-768x489.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/suiza-en-moto-2-1024x652.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/suiza-en-moto-2-810x515.jpg 810w" sizes="(max-width: 1100px) 100vw, 1100px" /></p>
<p class="p3">Nuestro primer viaje juntos fue el verano del 2014 para disfrutar de los BMW Motorrad Days de Garmisch, en Alemania y el último viaje (de momento!) fue el pasado verano.</p>
<p class="p3">Esta última aventura motera que iniciamos un caluroso día de junio nos llevó a completar una ruta fantástica de cinco días por tierras suizas. Un <strong>viaje en Suiza en moto</strong> en el que pudimos alternar increíbles paisajes naturales con encantadoras localidades del país y que como siempre se nos hizo corto. Cuando se empieza a rodar por según que carreteras del mundo es muy complicada la vuelta atrás.</p>
<p class="p3">Tras haber planificado con detalle nuestro viaje partimos el 27 de junio rumbo a la <strong>Selva Negra</strong>. Como siempre planificar el viaje tiene su componente divertido, y para nosotros es una parte imprescindible en nuestras rutas moteras.</p>
<p class="p3">Viajar en moto tiene la particularidad de que hay que elegir con especial detalle las carreteras por las que vas a rodar ya que una mala elección te puede llevar a un recorrido aburrido que es lo peor que puede pasar a quien se mueve sobre dos ruedas.</p>
<p class="p3">Bien equipados como siempre hacemos, con el equipaje justo pero suficiente para los días de viaje emprendimos marcha desde Barcelona y nos dirigimos a la localidad de <b>Colmar</b> en la Alsacia francesa donde pasaríamos nuestra primera noche, tras un largo trayecto de 1100 km en un solo día.</p>
<p><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-5628" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/suiza-en-moto-1.jpg" alt="Suiza en moto" width="1024" height="576" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/suiza-en-moto-1.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/suiza-en-moto-1-300x169.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/suiza-en-moto-1-768x432.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/suiza-en-moto-1-810x456.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></p>
<p class="p3">Colmar, capital vinícola de Alsacia, muy cerca de la frontera con Alemania es una encantadora y pequeña localidad que sin lugar a dudas hubiera merecido una parada algo más larga. Un casco antiguo con calles adoquinadas y una “pequeña Venecia” que da la impresión de estar caminando por un paisaje de cuento.</p>
<p class="p3">Lo que más nos llamo la atención en cualquier caso es la gran reproducción de la Estatua de la Libertad que nos recibió a la llegada a la población, y que fue regalo de Estados Unidos a la localidad, lugar de nacimiento de Frédéric Auguste Bartholdi autor de la celebérrima y original estatua de la ciudad de Nueva York.</p>
<p class="p3">Un buen sitio al que regresar para poder recorrer algunas de las rutas del vino que cruzan la población. Ese no era el momento, nos aguardaban fascinante puertos de montaña con los que habíamos soñado en las últimas semanas. Ya quedaba menos!</p>
<p><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-5629" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/suiza-en-moto-5.jpg" alt="Suiza en moto" width="1024" height="449" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/suiza-en-moto-5.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/suiza-en-moto-5-300x132.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/suiza-en-moto-5-768x337.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/suiza-en-moto-5-810x355.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></p>
<p class="p3"><span class="s1">Tras alejarnos de Colmar emprendimos viaje de nuevo para entrar en la región de la Selva Negra desde <b>Friburgo</b>. Desde allí nos dirigimos a las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cataratas_del_Rin" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><b>cataratas del Rhin</b></a>, que constituyen el mayor salto de agua de la Europa Central y que regalan imágenes realmente espectaculares cuya contemplación no pensábamos perdernos. Seguidamente nuestro segundo día de viaje concluiría en <b>Lucerna</b>, donde pasaríamos nuestra segunda noche. </span></p>
<p class="p3"><span class="s2">Desde Lucerna iniciamos el tercer día de viaje dirigiéndonos a comenzar el recorrido de los grandes puertos de montaña que nos aguardaba, un recorrido conocido como “<b>la ruta del 9</b>” ya que uniendo los puntos del itinerario de la ruta el diseño forma el dibujo del 9. Esta era sin lugar a dudas la parte más esperada del viaje para nosotros, los moteros. </span></p>
<p class="p3"><span class="s2">Un recorrido que permite disfrutar de nueve puertos de montaña que se pueden recorrer sin repetir trazado, y en el centro de los cuales se encuentra el bello pueblo de Andermatt.</span></p>
<div id="attachment_5632" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5632" class="size-full wp-image-5632" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/suiza-en-moto-3.jpg" alt="Glaciar del Ródano" width="1024" height="576" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/suiza-en-moto-3.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/suiza-en-moto-3-300x169.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/suiza-en-moto-3-768x432.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/suiza-en-moto-3-810x456.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5632" class="wp-caption-text">Glaciar del Ródano</p></div>
<p class="p3">A lo largo del impresionante y espectacular recorrido pudimos visitar también el <b>glaciar del Ródano</b> al que se accede desde la carretera del puerto del <b>Furka</b> (Furkapass), y donde nace el rio Ródano. Un sinfín de imágenes espectaculares a las que ninguna fotografía de los cientos y cientos que tomamos podría hacer verdadera justicia.</p>
<p class="p3">La ruta que había sido el motivo principal de nuestro viaje no decepcionó ninguna de nuestras expectativas y rodando por esas carreteras en las que parece que el mundo se ha parado, y en el silencio del viaje motero, uno recordaba fácilmente porque las dos ruedas te enganchan de esa manera tan apasionada.</p>
<p class="p3">Tras haber disfrutado del día más intenso del viaje tuvimos tiempo de hacer una parada en <b>Meiringen</b> para visitar su <b>museo de Sherlock Holmes</b>. Una visita para conocer algo más de uno de los detectives más celebres del mundo y pasar un buen rato en la pequeña localidad cuyo uno de sus principales puntos de interés es precisamente ese museo.</p>
<div id="attachment_5633" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5633" class="size-full wp-image-5633" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/sherlock-holmes.jpg" alt="Museo de Sherlock Holmes" width="1024" height="576" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/sherlock-holmes.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/sherlock-holmes-300x169.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/sherlock-holmes-768x432.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/sherlock-holmes-810x456.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5633" class="wp-caption-text">Museo de Sherlock Holmes</p></div>
<p class="p3">Tras la jornada motera por los puertos de montaña regresamos a dormir a Lucerna y aún tuvimos ocasión de conocer algunos de los lugares más singulares de la bella ciudad suiza como el puente de madera, símbolo innegable de la ciudad, la <b>muralla de Musell</b> y su mágico <b>Château Gütsch</b>.</p>
<p class="p3">Al día siguiente tocaba emprender ruta de regreso hacia Barcelona, dirección Ginebra. Dejábamos Suiza encantados por las facilidades que habíamos encontrado, para los que como nosotros viajan en moto, y queremos destacar el gran número de zonas de parking exclusivas para los vehículos de dos ruedas, así como el buen estado de las carreteras tan importante para los que viajamos con este medio.</p>
<p class="p3">En el viaje de regreso no quisimos dejar pasar la ocasión de paramos en la encantadora y pequeña ciudad de <b>Berna</b>, y desde allí nos dirigimos a <b>Ginebra</b> para seguidamente acabar la primera etapa del viaje de regreso en la ciudad francesa de <b>Lyon</b>.</p>
<p class="p3">Si bien inicialmente habíamos pensado dormir en Ginebra al final optamos por Lyon, en una decisión que casi empezamos a lamentar cuando nos dimos cuenta que no iba a ser tarea fácil encontrar un alojamiento disponible.</p>
<div id="attachment_5634" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5634" class="size-full wp-image-5634" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/Lucerna-puente.jpg" alt="Puente medieval de Lucerna" width="1024" height="576" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/Lucerna-puente.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/Lucerna-puente-300x169.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/Lucerna-puente-768x432.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/Lucerna-puente-810x456.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5634" class="wp-caption-text">Puente medieval de Lucerna</p></div>
<p class="p3"><span class="s2">En nuestros viajes habitualmente reservamos los hoteles de la ida, mientras que al regreso preferimos improvisar en función del tiempo y las fuerzas, y decidir la parada sobre la marcha. En esta ocasión fue tremendamente complicado encontrar hotel ya que estaba todo prácticamente al completo y la sorpresa fue que a las 21.30 h. aun no teníamos sitio para dormir, teniendo en cuenta de que después de casi 500 km de viaje estábamos francamente cansados.</span></p>
<p><iframe title="Suiza 2018 By Busi Films." width="1170" height="658" src="https://www.youtube.com/embed/VisGFJeuF_Y?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe></p>
<p class="p3"><span class="s2">Al final la suerte se puso de nuestro lado y conseguimos alojamiento en el <a href="https://www.accorhotels.com/es/hotel-0778-ibis-lyon-gerland-musee-des-confluences/index.shtml" target="_blank" rel="noopener noreferrer">hotel Ibis Gerland</a> 7eme, donde también pudimos cenar y reponer fuerzas antes de salir a callejear por el casco antiguo de la bonita ciudad francesa que es un destino perfecto para recorrerlo a pié.</span></p>
<p class="p3">El último día de viaje había llegado y tocaba emprender regreso hacía Barcelona después de 4 días de pequeñas ciudades de ensueño y sobre todo de unos puertos de montaña que nos habían regalado imágenes inolvidables que han añadido nuevas fotografías a ese álbum de los “locos por las motos” que estos tres amigos vamos rellenando con todo el entusiasmo del mundo.</p>
<p class="p3">Evidentemente ya estamos organizando nuestra próxima ruta&#8230; pero eso ya lo explicaremos en otro artículo!</p>
<p><strong><i class="fa fa-hand-o-right" style="color: #000000"></i> <a href="https://www.magellanmag.com/hemeroteca/#dflip-df_5098/44/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Publicado en el Nº39 de Magellan</a></strong></p>
<p><strong><a href="https://www.magellanmag.com/viajar-en-moto/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><i class="fa fa-hand-o-right" style="color: #000000"></i> Blog &#8211; Viajar sobre dos ruedas</a></strong></p>
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		<title>Viaje a San Petersburgo, la ciudad de los zares</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Josep Prats]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 04 Oct 2019 19:53:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Relatos de Viajes]]></category>
		<category><![CDATA[Moscú]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de viajes]]></category>
		<category><![CDATA[Rusia]]></category>
		<category><![CDATA[San Petersburgo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Nuestro viaje a San Petersburgo está a punto de empezar tras una fascinante estancia en Moscú. En la estación de la ciudad tomamos una especie de&#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Nuestro<strong> viaje a San Petersburgo</strong> está a punto de empezar tras una fascinante estancia en Moscú. En la estación de la ciudad tomamos una especie de AVE que en cuatro horas nos dejaría en una ciudad muy distinta a la que acabábamos de dejar. Viaje plácido y atención exquisita. Nuestro hotel no estaba lejos de la estación. Ocho minutos de taxi para ser exactos.</p>
<h2><strong>Nuestro esperado viaje a San Petersburgo es ya una realidad:</strong></h2>
<p>Nos alojamos a dos pasos de la <strong>Avenida Nevski</strong>, la arteria principal de la ciudad. Empezaba a oscurecer. Dejamos nuestras cosas en la habitación y salimos para empezar a respirar el ambiente de San Petersburgo. Hacia humedad, viento y frío. No tardamos en llegar a la monumental <strong>Plaza del Palacio de Invierno</strong>. Estaba iluminada, sin gente. Lucía la silueta oscura de la <strong>Columna de Alejandro</strong> que veríamos en todo su esplendor la mañana siguiente.</p>
<p>Nos asomamos al río Neva, a su puente elevadizo. Como ya era tarde, dimos vuelta atrás y entramos en una pizzería de la <strong>Avenida Nevski</strong>. Enseguida nos dimos cuenta, o al menos fue nuestra impresión, de que San Petersburgo es mucho más cercano que Moscú, que su gente es más abierta.</p>
<p>Jóvenes de la mesa de al lado nos preguntaron de dónde veníamos, hablamos de cosas que suceden en el mundo, intercambiamos opiniones. Todo muy agradable. De regreso, un Zara nos indicaba que teníamos que girar a la izquierda para llegar a nuestro hotel.</p>
<div id="attachment_2534" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2534" class="wp-image-2534 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Palacio-de-Invierno.jpg" alt="La monumental plaza del Palacio de Invierno, con la Columna de Alejandro en el centro" width="800" height="476" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Palacio-de-Invierno.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Palacio-de-Invierno-300x179.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Palacio-de-Invierno-768x457.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2534" class="wp-caption-text">La monumental plaza del Palacio de Invierno, con la Columna de Alejandro en el centro</p></div>
<h2><strong>La creación de los zares</strong></h2>
<p>Al día siguiente, bajo el esplendor del sol, empezamos a saborear la belleza de esta ciudad. Fue el sueño occidental del zar <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_I_de_Rusia" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Pedro I el Grande</a> (1672-1725) quien, tras un viaje por el continente, regresó lleno de ideas reformistas. Su obra fue la creación de San Petersburgo con el modelo de las construcciones que había visto en otros países de Europa.</p>
<p>La ciudad nació en 1703, en territorios arrebatados a Suecia. Ordenó construir una ciudadela a orillas del <strong>río Neva</strong>, pensada como baluarte defensivo para proteger lo que iba a ser su gran obra. En el interior de este recinto fortificado levantó la <strong>Catedral de San Pedro y San Pablo</strong>. Hacia allí nos dirigimos. Media hora andando desde nuestro hotel. Atravesamos el río y vislumbramos en el azul del cielo la dorada silueta de la aguja de su campanario.</p>
<p>En el interior de la fortaleza se respira el ambiente militar. El gran atractivo de la catedral son las numerosas tumbas donde descansan los restos de la mayoría de zares y zarinas rusos, desde Pedro el Grande hasta Nicolás II y su familia. Es un repaso a la historia interesantísimo.</p>
<div id="attachment_2535" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2535" class="wp-image-2535 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/s-peters-56.jpg" alt="La Fortaleza de Pedro y Pablo. San Petersburgo" width="800" height="533" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/s-peters-56.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/s-peters-56-300x200.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/s-peters-56-768x512.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2535" class="wp-caption-text">La Fortaleza de Pedro y Pablo</p></div>
<p>El precioso día animaba a patear. San Petersburgo es una ciudad surcada por canales. Un <strong>viaje a San Petersburgo</strong> es un viaje a otra Venecia, igual de bellas las dos. Una manera de recorrerla es precisamente en barca. Nos acercamos hasta el <strong>puente Anichkov</strong> sobre el <strong>río Fontanka</strong>. Allí iniciamos nuestro paseo por la red de canales.</p>
<p>Es fantástico ver las joyas arquitectónicas de la ciudad desde esta perspectiva. Pudimos admirar la imponente fortaleza que acabábamos de visitar, el <strong>Palacio de Invierno</strong>, que alberga el museo <strong>Ermitage</strong> y cuando entramos en el canal Griboedova encontramos de frente la preciosa <strong>Catedral de San Nicolás de los Marinos</strong>, una joya azul y dorada.</p>
<p>Fueron dos horas pasando por debajo de puentes flanqueados por nobles edificios, con la silueta de las cúpulas dibujadas en el cielo. La más visible, la de la <strong>Catedral de San Isaac</strong>.</p>
<p>Después de este recorrido, que pareció transportarnos siglos atrás, visitamos este imponente edificio. A ambos lados se ubican dos estatuas ecuestres. La llamada Jinete de Bronce, uno de los símbolos de San Petersburgo, dedicada a Pedro el Grande y otra, dedicada a Nicolás I, se aguanta sobre las patas traseras de su caballo.</p>
<p>Un impresionante conjunto monumental. Recomendamos subir a la cúpula de la Catedral de San Isaac. Desde allí se disfruta de una fantástica panorámica.</p>
<p>Se puede dar la vuelta para gozar de distintas perspectivas. Es la mejor forma de visionar la retícula de calles y canales que dibujan la parte monumental de la ciudad. Nosotros la visitamos de día y de noche. Con luces, la <strong>Plaza de San Isaac</strong> es espectacular, sobre todo las siluetas de las estatuas ecuestres.</p>
<div id="attachment_2536" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2536" class="wp-image-2536 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/s-peters-23.jpg" alt="Uno de los canales que surcan la ‘Venecia del norte’. San Petersburgo" width="800" height="533" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/s-peters-23.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/s-peters-23-300x200.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/s-peters-23-768x512.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2536" class="wp-caption-text">Uno de los canales que surcan la ‘Venecia del norte’</p></div>
<p>Moverse a pie por el centro es fácil y cómodo. No hay subidas. Desde la embarcación, nos habían impactado las torres de la Catedral de San Nicolás. Queríamos disfrutarla de cerca Llegamos a través de jardines, puentes y calles estrechas. San Petersburgo auténtico. La armonía de sus torres, el suave contraste del color oro y azul de sus cúpulas y fachada transmiten sensación de sosiego.</p>
<p>Está un poco alejada del centro, pero vale la pena acercarse, visitarla por dentro. Es la catedral a la que los habitantes dispensan más cariño. Es el lugar de acogida a los más desamparados.</p>
<p>De nuevo en la Calle Nevski, hicimos un alto en el <a href="http://litcafe.su/en/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>Café Literatury</strong></a>. Es un emblemático edificio esquinero, con una preciosa cúpula en su vértice superior. De hecho, es una librería en cuya segunda planta hay servicio de bar.</p>
<div id="attachment_2537" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2537" class="wp-image-2537 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Catedral-de-San-Nicolás-de-los-Marinos.jpg" alt="La Catedral de San Nicolás de los Marinos. San Petersburgo" width="800" height="533" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Catedral-de-San-Nicolás-de-los-Marinos.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Catedral-de-San-Nicolás-de-los-Marinos-300x200.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Catedral-de-San-Nicolás-de-los-Marinos-768x512.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2537" class="wp-caption-text">La Catedral de San Nicolás de los Marinos</p></div>
<p>Recomendamos picar algo junto a los ventanales. Enfrente, luce con toda su fuerza la <strong>Catedral de Kazan</strong>. Después de observarla dando cuenta de los bocadillos, ya con fuerzas repuestas fuimos a visitarla. Sólo tuvimos que pasar la calle. El emperador Pablo I quería reproducir la forma de la Basílica de San Pedro en Roma, pero no pudo completar su obra por cuestiones económicas. De todos modos, es un edificio magnífico que hay que visitar.</p>
<p>Muy cerca, al otro lado de la avenida, flanqueando el canal Griboedova, se llega a la Iglesia más bonita –para nosotros, por supuesto- de la ciudad: La <strong>Iglesia del Salvador de la Sangre Derramada</strong>. Tiene su historia. Fue erigida en el lugar exacto del atentado contra el emperador Alejandro II en 1881. La iglesia se inaugura en 1907 y fue financiada con aportación de creyentes de toda Rusia en memoria del zar asesinado. Tiene cúpulas bulbosas, de colores, que recuerdan a la Catedral de San Basilio en Moscú.</p>
<p>Hay que tomarse tiempo para disfrutar de este fantástico edificio: Observarlo desde su fachada anterior y posterior. Visitamos la iglesia con luz de día e iluminada por la noche, cuando el colorido de sus cúpulas luce con más fuerza. Su interior no tiene desperdicio: Preciosos frescos, iconos en hornacinas, exquisitos mosaicos multicolores.</p>
<div id="attachment_2538" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2538" class="wp-image-2538 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Catedral-de-Kazan.jpg" alt="Catedral de Kazan. San Petersburgo" width="800" height="533" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Catedral-de-Kazan.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Catedral-de-Kazan-300x200.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Catedral-de-Kazan-768x512.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2538" class="wp-caption-text">Catedral de Kazan</p></div>
<p>El tercer día de nuestro viaje a San Petersburgo lo dedicamos a otra de las maravillas de la ciudad: <strong>El Ermitage</strong>, un inmenso museo de pintura y escultura. Es imposible pensar en la ciudad sin que acuda a la mente la imagen de este colosal edificio barroco. La gran pinacoteca rusa nació de la iniciativa de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Catalina_II_de_Rusia" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Catalina la Grande</a> (1729-1796) para guardar su gran colección de arte.</p>
<p>Hay más de dos millones de piezas. Nos sumergimos en este impresionante mundo artístico durante tres horas. Recomendamos hacerse un plan de visita en base a los folletos que dan con la entrada. Localizar las salas a las que quieres ir, las pinturas o esculturas que quieras ver y diseñar tu propio trayecto. Así no se pierde tiempo.</p>
<p>La fachada posterior de este edificio se abre al río Neva. La anterior a la Plaza del Palacio. Durante siglos esta plaza fue el corazón de Rusia. Contemplamos otra vez la <strong>Columna de Alejandro</strong>, como habíamos hecho la noche de nuestra llegada, pero con luz de día. Observamos en la cúspide la estatua de un ángel con una cruz. Según leímos, este ángel, reproduce en su cara los rasgos de zar Alejandro I.</p>
<p>El majestuoso <strong>Arco del Estado Mayor</strong> abraza la plaza por el lado opuesto. Como si fuera una salida, invita a caminar por las calles de la ciudad un día imperial. Es todo un placer. Una experiencia histórica. Por ejemplo, en la <strong>calle Málaia Morskaia</strong> vivió el escritor Nikolai Gógol. Y en el Gran Hotel, ubicado en el número 18, vivió el compositor Piotr Chaikovski.</p>
<p>Hay muchas más referencias. Recomendamos, guía en mano, recorrer esta zona, desde la Plaza del Palacio a la Catedral de San Isaac, y localizar casas relacionadas con ilustres artistas rusos.</p>
<div id="attachment_2539" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2539" class="wp-image-2539 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Ermitage.jpg" alt="Palacio de Invierno y museo del Ermitage. San Petersburgo" width="800" height="663" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Ermitage.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Ermitage-300x249.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Ermitage-768x636.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2539" class="wp-caption-text">Palacio de Invierno y museo del Ermitage</p></div>
<p>El cuarto día de nuestro viaje a San Petersburgo nos fuimos 30 kilómetros al sur para visitar el Palacio de Verano de Catalina la Grande, el Tsarkoie Seló. Una explosión de adornos barrocos. Numerosas salas, como el <em>Gran Salon</em>, el <em>Salón Azul</em>, el <em>Salón Ambar</em>, nos parecieron una acumulación abigarrada de riquezas: Paredes repletas de piezas de oro, cristalería, marfil, piedras preciosas. Incluso paredes de chimeneas cubiertas con porcelana azul. Una ostentación de decorados rococó, reflejo de la vida de aquellos emperadores.</p>
<p>Pasamos la tarde caminando por la Avenida Nevski desde la afilada aguja del edificio del Almirantazgo, entrando en sus iglesias como la armenia y la católica, observando las fachadas de sus edificios, como la <strong>Torre de la Duma</strong> o el <strong>palacio Beloselski</strong>, entrando en algunos de sus almacenes como el Yeliseev o el centro comercial Passazh, pasando por puentes como el Anichkov, que luce estatuas de domadores de caballos, o entrando en algunos de sus cafés. El conjunto forma el perpetuo decorado de San Petersburgo.</p>
<div id="attachment_2540" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2540" class="wp-image-2540 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Palacio-verano-salon2.jpg" alt="Lujosos salones en el palacio de verano de los zares. San Petersburgo" width="800" height="533" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Palacio-verano-salon2.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Palacio-verano-salon2-300x200.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Palacio-verano-salon2-768x512.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2540" class="wp-caption-text">Lujosos salones en el palacio de verano de los zares</p></div>
<p>No podemos finalizar nuestro viaje a San Petersburgo sin visitar el llamado Versalles ruso. Del muelle que queda frente a la fachada posterior del Ermitage parten unas lanchas rápidas que cruzan el golfo de Finlandia para visitar el <strong>Palacio de Peterhoff</strong>. Es el palacio que Pedro el Grande imaginó después de visitar el delirio arquitectónico de Luis XIV.</p>
<div id="attachment_7141" style="width: 1110px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-7141" class="size-full wp-image-7141" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/10/Palacio-de-Peterhof3.jpg" alt="San petersburgo. Palacio de Peterhoff" width="1100" height="700" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/10/Palacio-de-Peterhof3.jpg 1100w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/10/Palacio-de-Peterhof3-300x191.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/10/Palacio-de-Peterhof3-768x489.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/10/Palacio-de-Peterhof3-1024x652.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/10/Palacio-de-Peterhof3-585x372.jpg 585w" sizes="(max-width: 1100px) 100vw, 1100px" /><p id="caption-attachment-7141" class="wp-caption-text">Palacio de Peterhoff</p></div>
<p>El resultado son unos interiores cargados de molduras doradas, frescos y tallas en los techos, salas repletas de detalles artísticos que abruman. Pero lo más deslumbrante son sus jardines, la <em>Gran Cascada</em>, con 37 esculturas doradas y 64 fuentes, el canal que conectaba con el mar y estanques ornamentales rodeados de parterres. El reflejo de la placentera y lujosa vida de los zares.</p>
<p>Fue nuestra última visita. Regresamos con la lancha a media tarde. Directos al hotel. Tiempo justo para hacer el equipaje y llamar al taxi que nos dejaría en el aeropuerto. Vuelo directo hacia Barcelona con el recuerdo de la grandiosidad e historia de Moscú y la maravilla artística del San Petersburgo que soñaron los zares.</p>
<p><a href="https://www.magellanmag.com/hemeroteca/#dflip-df_4520/42/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Publicado en el Nº22 de Magellan</a></p>
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		<title>El Camino de Santiago Francés</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Ferran Cabellos]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 21 Sep 2019 06:00:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Relatos de Viajes]]></category>
		<category><![CDATA[Camino de Santiago]]></category>
		<category><![CDATA[camino frances]]></category>
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		<category><![CDATA[Fisterra]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de viajes]]></category>
		<category><![CDATA[Santiago de Compostela]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Paisajes cambiantes, naturaleza, cultura y buena gastronomía invitan a transitar por el Camino de Santiago Francés El Camino de Santiago Francés es el Camino por excelencia.&#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h2 class="p1"><strong>Paisajes cambiantes, naturaleza, cultura y buena gastronomía invitan a transitar por el Camino de Santiago Francés</strong></h2>
<p>El <strong>Camino de Santiago Francés</strong> es el Camino por excelencia. Patrimonio de la Humanidad, Itinerario Cultural Europeo y Calle Mayor de Europa, el <strong>Camino de Santiago</strong> es una opción barata de viajar, básicamente porque el medio de transporte son tus propias piernas y el hospedaje se hace a precios prácticamente simbólicos. No es de extrañar que en estos tiempos la ruta milenaria sea una atractiva manera de pasar las vacaciones y hacer nuevas amistades.</p>
<p>En 2014, según el blog oficial del Xacobeo, acudieron 237.886 peregrinos procedentes de 156 países, de los que casi la mitad llegaron de distintos puntos de la geografía española. En los años jubileos, es decir, aquellos en los que el día 25 de julio —festividad de Santiago Apóstol— cae en domingo, el número de peregrinos alcanza cifras de vértigo. Pero no te alarmes, el próximo no será hasta el 2021. Uno de los trucos para salvar aglomeraciones en el alojamiento es evitar los finales de etapa y, si es posible, evitar también viajar en los meses de verano, que continúan siendo los más concurridos.</p>
<div id="attachment_6170" style="width: 1110px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-6170" class="wp-image-6170 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Peregrinos-de-camino-a-las-Herrerías.jpg" alt="Camino de Santiago Francés. Peregrinos de camino a las Herrerías" width="1100" height="700" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Peregrinos-de-camino-a-las-Herrerías.jpg 1100w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Peregrinos-de-camino-a-las-Herrerías-300x191.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Peregrinos-de-camino-a-las-Herrerías-768x489.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Peregrinos-de-camino-a-las-Herrerías-1024x652.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Peregrinos-de-camino-a-las-Herrerías-810x515.jpg 810w" sizes="(max-width: 1100px) 100vw, 1100px" /><p id="caption-attachment-6170" class="wp-caption-text">Peregrinos de camino a las Herrerías</p></div>
<h2><strong>Compañeros de recorrido en el Camino de Santiago Francés</strong></h2>
<p>Durante el 2014 se conmemoraba además la peregrinación que hizo san Francisco de Asís desde Génova hace 8 siglos. Probablemente esta efeméride y el carácter abierto mediterráneo  sea el motivo por el cual se hayan hecho notar especialmente este verano los italianos, que han sido el 16,29 % del total de los extranjeros. Además de los italianos, fueron los caminantes más numerosos los alemanes (13,15 %), los portugueses (9,38 %) y los estadounidenses (9,32 %).</p>
<p>Pero la sorpresa la han dado este año los 3.840 peregrinos procedentes de Corea, puesto número 10 en el ránking de países que más peregrinos aportan y el primer lugar entre los países asiáticos.</p>
<div id="attachment_6172" style="width: 1110px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-6172" class="wp-image-6172 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Monumento-al-peregrino-en-Fisterra-.jpg" alt="El camino de Santiago Francés. Monumento al peregrino en Fisterra " width="1100" height="700" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Monumento-al-peregrino-en-Fisterra-.jpg 1100w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Monumento-al-peregrino-en-Fisterra--300x191.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Monumento-al-peregrino-en-Fisterra--768x489.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Monumento-al-peregrino-en-Fisterra--1024x652.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Monumento-al-peregrino-en-Fisterra--810x515.jpg 810w" sizes="(max-width: 1100px) 100vw, 1100px" /><p id="caption-attachment-6172" class="wp-caption-text">Monumento al peregrino en Fisterra</p></div>
<h2><strong>Arte como motor</strong></h2>
<p>Las motivaciones que empujan a llegar hasta Santiago de Compostela son variadas y van desde las lúdicas, cada vez con más adeptos, a las deportivas, culturales,  místicas o religiosas. A mi personalmente me movió el interés artístico. La lectura del libro de Francesco Caeri <em>Walkscapes. <a href="https://ggili.com/walkscapes-libro-1986.html" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>El andar como práctica estética</strong></a></em> (Ed. Gustavo Gili) me abrió nuevos horizontes y busqué arte más allá de los pintorescos paisajes.</p>
<p>Mi modesta contribución a este periplo estético culminó con la aportación de 20 segundos de los latidos de mi corazón para el proyecto archivístico <em>Les archives du coeur</em> de Christian Boltanski, que tiene su ubicación permanente en la isla deshabitada de Teshima, dentro del conjunto denominado <a href="http://benesse-artsite.jp/en/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong><em>Benesse Art Site Naoshima</em></strong></a>, y que la capital gallega acogía junto a obras de otros 35 artistas dentro de la exposición <em>On the Road</em>.</p>
<div id="attachment_6173" style="width: 1110px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-6173" class="size-full wp-image-6173" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Al-paso-por-Las-Herrerías.jpg" alt="El Camino de Santiago. Entre Hospital de la Condesa y Calvor " width="1100" height="700" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Al-paso-por-Las-Herrerías.jpg 1100w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Al-paso-por-Las-Herrerías-300x191.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Al-paso-por-Las-Herrerías-768x489.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Al-paso-por-Las-Herrerías-1024x652.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Al-paso-por-Las-Herrerías-810x515.jpg 810w" sizes="(max-width: 1100px) 100vw, 1100px" /><p id="caption-attachment-6173" class="wp-caption-text">Entre Hospital de la Condesa y Calvor</p></div>
<h2><strong>Ruta a medida por el Camino de Santiago Francés</strong></h2>
<p>Y si todos los caminos llevan a Roma, a Santiago de Compostela se puede llegar por diferentes vías. Las más utilizadas son el <strong>Camino Francés</strong> (68,10 %), que parte de <strong>Saint Jean Pied de Port</strong>, en Francia (a 769 km); el <strong>Camino Portugués</strong> (14,92 %, con 35.491 peregrinos en 2014); el <strong>Camino del Norte</strong> (6,34 %), y el <strong>Primitivo</strong> (3,48 %), que confluyen con el Francés en las localidades coruñesas de <strong>Arzúa</strong> y <strong>Melide</strong>, respectivamente.</p>
<p>Aunque las etapas ya están establecidas, el camino se puede planificar a medida y completar cuando uno pueda. Por ello, una opción por la que optan muchos peregrinos, que no tienen demasiada tirada o no disponen de suficiente tiempo, es cubrir un trayecto cada año.</p>
<p><a href="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/consejos-ok.jpg" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><img decoding="async" class="alignnone wp-image-6177 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/consejos-ok.jpg" alt="" width="1031" height="883" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/consejos-ok.jpg 1031w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/consejos-ok-300x257.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/consejos-ok-768x658.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/consejos-ok-1024x877.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/consejos-ok-810x694.jpg 810w" sizes="(max-width: 1031px) 100vw, 1031px" /></a></p>
<h2><strong>Se hace camino al andar</strong></h2>
<p>Aún así, muchos no escapan de las temidas tendinitis o de las ampollas en los pies. Y es que para recorrer una media de 25 km diarios durante algunas semanas no basta con el paseo hasta la panadería más cercana y requiere de una concienzuda preparación. Se agradece como agua de mayo, aunque es completamente insuficiente, el servicio gratuito que prestan únicamente en las localidades leonesas de <strong>Villadangos del Páramo</strong> y <strong>Astorga</strong> los estudiantes de tercer curso del Grado de Podología y fisioterapia, fruto de un convenio de dichos ayuntamientos con la Universidad Miguel Hernández de Elche.</p>
<p>También hay que destacar la labor cálida y altruista de José Luis, médico osteópata que presta sus servicios en el albergue de Ponferrada a cambio de un sentido abrazo. Esta es otra de las sensaciones y experiencias que se lleva el viajero que recorre el <strong>Camino de Santiago Francés</strong>.</p>
<p>Otro aspecto a tener en cuenta es el peso de la mochila, que no debería sobrepasar el 10% del peso del viajero. En la actualidad, el equipaje se ha aligerado y somos pocos los que cargamos con guías, equipo fotográfico, libros o linterna, pues la mayoría han quedado sustituidos por eficientes aplicaciones de móvil. Consecuentemente, esto hace que los enchufes donde recargar baterías se conviertan en los tesoros más buscados de la ruta de la vieira y las flechas amarillas, el mejor GPS.</p>
<p>El camino, brumoso en algunos puntos, se ha rodeado con los siglos de un halo de misterio y milenarismo, de ese que tanto gusta a Iker Jiménez, y que ha dado lugar a todo tipo de teorías y especulaciones, como las semejanzas con el juego de la oca proveniente de los tiempos de los templarios.</p>
<div id="attachment_6179" style="width: 1110px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-6179" class="size-full wp-image-6179" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Puesta-de-sol-en-Fisterra.jpg" alt="ElCamino de Santiago. Puesta de sol en Fisterra" width="1100" height="700" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Puesta-de-sol-en-Fisterra.jpg 1100w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Puesta-de-sol-en-Fisterra-300x191.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Puesta-de-sol-en-Fisterra-768x489.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Puesta-de-sol-en-Fisterra-1024x652.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Puesta-de-sol-en-Fisterra-810x515.jpg 810w" sizes="(max-width: 1100px) 100vw, 1100px" /><p id="caption-attachment-6179" class="wp-caption-text">Puesta de sol en Fisterra</p></div>
<h2><strong>Epílogo en Fisterra y Muxía</strong></h2>
<p>Aunque la meta es la visita a la tumba del santo y el abrazo al icono de la catedral, ya en tiempos inmemoriales algunos peregrinos guiados por las estrellas de la Vía Láctea por la noche y el camino migratorio de los ánsares durante el día intentaban saciar su incansable voracidad de viajero alargando la expedición. Algunos hasta <strong>Fisterra</strong>, el fin del mundo según los antiguos romanos, donde observar los últimos rayos del sol sobre la Tierra se convierte en un instante mágico, eso sí, compartido hoy por centenares de curiosos.</p>
<p>Otros incluso hasta llegar a <strong>Muxía</strong>, desgraciadamente célebre por unos hilillos de fuelóleo que acabaron cubriendo el litoral de la <strong>costa da Morte</strong> de chapapote allá por el año 2002, pero hoy bastante recuperada gracias a los trabajos de limpieza que hicieron en su día los entregados voluntarios y la inyección de dinero que ayudó a despertar de la pesadilla.</p>
<p>Para una comprensión más profunda de la Costa da Morte no os perdáis la película multipremiada del mismo nombre de Lois Patiño y la visita comentada por Alexandre Neirum, seudónimo del poeta Manuel López, del Museo da pesca en Fisterra.</p>
<div id="attachment_6181" style="width: 1110px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-6181" class="size-full wp-image-6181" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Llegada-de-peregrinos-a-Santiago-de-Compostela.jpg" alt="El Camino de Santiago. Llegada de peregrinos a Santiago de Compostela" width="1100" height="700" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Llegada-de-peregrinos-a-Santiago-de-Compostela.jpg 1100w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Llegada-de-peregrinos-a-Santiago-de-Compostela-300x191.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Llegada-de-peregrinos-a-Santiago-de-Compostela-768x489.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Llegada-de-peregrinos-a-Santiago-de-Compostela-1024x652.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/07/Llegada-de-peregrinos-a-Santiago-de-Compostela-810x515.jpg 810w" sizes="(max-width: 1100px) 100vw, 1100px" /><p id="caption-attachment-6181" class="wp-caption-text">Llegada de peregrinos a Santiago de Compostela</p></div>
<h2><strong>La Compostela</strong></h2>
<p>Al final, como todo esfuerzo tiene su recompensa, puedes volver a casa con la mochila repleta de experiencias, unas botellas de Ribeiro y Albariño, unos quesos de San Simón da Costa, tetilla y Arzúa-Ulloa, y la Compostela, el documento con tu nombre en latín que certifica que has recorrido al menos los últimos 100 kilómetros a pie o a caballo o 200 si los has cubierto en bici. Y recuerda, no tiene pérdida, solo sigue la flecha amarilla. Buen camino.</p>
<p><em>Mi forma de arte es un breve viaje a pie por el paisaje […]. Lo único que tenemos que tomar de un paisaje son fotografías. Lo único que tenemos que dejar en él son las huellas de nuestros pasos. (Hamish Fulton)</em></p>
<i class="fa fa-hand-o-right" style="color: #000000"></i> <a href="https://www.magellanmag.com/leon-inicio-y-parada-obligatoria-en-el-camino-de-santiago/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">León, inicio y parada obligatoria en el Camino de Santiago</a></p>
<p><a href="https://www.magellanmag.com/hemeroteca/#dflip-df_3286/10/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>Publicado en el Nº2 de la revista Magellan</strong></a></p>
<p>La entrada <a href="https://www.magellanmag.com/el-camino-de-santiago-frances/">El Camino de Santiago Francés</a> aparece primero en <a href="https://www.magellanmag.com">Revista de Viajes | Magellan</a>.</p>
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		<title>Isla de Pascua, viaje hacia  el enigma</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Josep Prats]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 13 Sep 2019 06:00:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Relatos de Viajes]]></category>
		<category><![CDATA[chile]]></category>
		<category><![CDATA[Isla de Pascua]]></category>
		<category><![CDATA[moais]]></category>
		<category><![CDATA[Rapa Nui]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de viajes]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Volamos desde Santiago de Chile a la recóndita Isla de Pascua para admirar sus impresionantes y enigmáticos ‘moais’ A las siete de la mañana salíamos del&#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h2><strong>Volamos desde Santiago de Chile a la recóndita Isla de Pascua para admirar sus impresionantes y enigmáticos ‘moais’</strong></h2>
<p class="p1">A las siete de la mañana salíamos del hotel dirección al aeropuerto. Habíamos pasado tres días visitando Santiago de Chile y nos aguardaba un colofón de viaje fascinante: La <strong>Isla de Pascua</strong>. Sentíamos una agitación especial. Habíamos leído mucho sobre este remoto destino, navegado por webs para ver videos, pero sabíamos que la realidad iba a desbordar las ideas preconcebidas que teníamos.</p>
<p class="p1">Nos separaban 3.800 kilómetros, unas cinco horas de vuelo, para aterrizar en aquel micromundo inmerso en interrogantes y misterios. Todo eran preguntas: ¿Cómo surgió una cultura única en un lugar tan remoto? ¿De dónde venían sus primeros pobladores? ¿Cómo podían vivir y abastecerse en tal aislamiento? ¿Por qué esculpieron gigantes de piedra como los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Mo%C3%A1i" target="_blank" rel="noopener noreferrer">moai</a>? ¿Qué significaban? ¿Dioses o ancestros? ¿Cómo fueron capaces de mover estas moles si no habían descubierto la rueda? ¿Qué sucedió para que aquella cultura desapareciera súbitamente?</p>
<p class="p3">Tal eran las ansias de llegar que el viaje se nos hizo muy largo. Desde cabina, el comandante anunció que en media hora íbamos a aterrizar. Una recomendación, si viajáis a la <strong>isla de Pascua</strong>: Cuando llegue este momento intentad mirar por la ventanilla. Tendréis una primera percepción de impacto: una pequeñísima isla en medio del intenso azul del Pacífico.</p>
<p class="p3">Alejada del mundo y solitaria. Sólo unos 165 kilómetros cuadrados. Color ocre-gris, que delata su origen volcánico, con un tapizado verde de vegetación. La roca se corta abruptamente, como si hubiera sido golpeada por un martillo gigante, formando abruptos acantilados. Una corona de espuma de mar rodea el litoral.</p>
<p class="p3">El avión en su descenso pasa muy cerca del cráter del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Rano_Kau" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>Rano Kau</strong></a> y podemos disfrutar de la primera vista del verde azulado del humedal que cobija en su interior (una maravilla botánica la disfrutaréis de cerca cuando visitéis el volcán). Desde arriba se aprecia la forma triangular de la isla con un volcán en cada vértice.</p>
<p class="p3">Preparad vuestras cámaras. La llegada es un recuerdo para siempre. El avión te deja a escasos metros de una terminal que nada tiene que ver con los edificios convencionales de los aeropuertos. Su diseño es el típico de las casas de <strong>Hanga Roa</strong>, su pequeña capital.</p>
<p class="p3"><span class="s1">Habíamos reservado una cabaña en un lodge cercano a esta población. Por internet<span class="Apple-converted-space">  </span>vimos que estaban encaradas al mar. No quisimos perdernos la oportunidad de un amanecer o atardecer mirando al Pacífico. Llegamos y ni tan siquiera abrimos las maletas. ¡Ni nos duchamos! Era tal la ansiedad por tener nuestro primer contacto con la isla, que dejamos para la noche las rutinas tras un largo viaje. Una ansiedad que se aceleró cuando desde la ventana de nuestra cabaña vislumbramos a lo lejos la pequeña silueta de un <i>moai</i> junto al mar. </span></p>
<p class="p3"><span class="s1">Estábamos a poco más de un kilómetro. Hacia allá nos fuimos. A lo largo de un camino ancho y algo pedregoso veíamos como este moai iba creciendo. Hasta que llegó el gran momento de encontrarnos con él. Era el <b>Ahu Tahai</b>. A unos diez minutos andando de la capital Hanga Roa. Nuestro primer reflejo fue fotografiar el perfil de este moai con las casas de la población al fondo con el marco azul de la bahía. </span></p>
<p class="p3"><span class="s1">Antes de seguir hay que explicar que un <i>ahu</i> es una plataforma ceremonial formada por bloques de piedras, a la que se accede por una rampa adoquinada, encima de la cual se colocaban los <i>moais</i>. A lo largo de la <strong>isla de Pascua</strong> vamos a encontrar muchos de estos altares religiosos. </span></p>
<div id="attachment_6641" style="width: 445px" class="wp-caption alignleft"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-6641" class=" wp-image-6641" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/0-Ahu-Ko-Te-Riku.jpg" alt="Ahu Ko Te Riku" width="435" height="652" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/0-Ahu-Ko-Te-Riku.jpg 667w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/0-Ahu-Ko-Te-Riku-200x300.jpg 200w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/0-Ahu-Ko-Te-Riku-585x877.jpg 585w" sizes="(max-width: 435px) 100vw, 435px" /><p id="caption-attachment-6641" class="wp-caption-text">Ahu Ko Te Riku, un moai de 5 metros de altura que fue restaurado para mostrar cómo eran estos gigantes en su época de esplendor.</p></div>
<p class="p3"><span class="s1">Hay que ser muy respetuoso. Las autoridades locales son muy celosas de sus reliquias históricas y está totalmente prohibido subir a un altar o tocar a un <i>moai</i>. Hay carteles que lo advierten. Vale la pena seguir estas normas de respeto para preservar el imponente legado de una cultura única.</span></p>
<p class="p3"><span class="s1">A pocos metros, a la izquierda, un segundo altar, el <i>Ahu Vari Uri</i>. Uno de los más antiguos sobre el que se alzan restos de cinco <i>moai</i> que revelan los efectos de una erosión que ha ido difuminando sus rostros y formas. Y a la derecha, un tercero. Este muy peculiar. El altar llamado <b>Ahu Ko te Riku</b> está formado por un solo moai de cinco metros (se cree que fue tallado en el siglo IX). </span></p>
<p class="p3"><span class="s1">Luce un <i>pukao</i> (sombrero rojizo de cuyo origen hablaremos más adelante) y se han reconstruido sus ojos en base a un original encontrado en el norte de la isla hecho de coral blanco, con un círculo de piedra volcánica rojiza como pupila. Esta mirada pétrea e inmóvil desde las alturas de un gigante de piedra fue para nosotros el primer impacto para entender el poder que estas moles ejercían sobre la mente de los poblados a los que impertérritamente observaban. A lo largo de nuestro recorrido por la isla esta experiencia se iría repitiendo.</span></p>
<p class="p3"><span class="s1">Nos pasamos más de una hora experimentando el magnetismo de este lugar con un el intenso azul del Pacífico como escenario de fondo. Después decidimos recorrer <strong>Hanga Roa</strong>, que en el idioma nativo Rapa Nui significa ‘bahía amplia’ y describe perfectamente donde se ubica esta población cuyo censo en el 2012 era de 5.761 habitantes, el 95% de los que residen en la isla. Aún no habíamos digerido que estábamos en un lugar tan remoto. </span></p>
<p class="p3"><span class="s1">Queríamos patear… pero no hay mucho para patear. Es una población pequeña con dos avenidas, <strong>Atamu Tekema</strong> y <strong>Avareipua</strong>,<span class="Apple-converted-space">  </span>que aglutinan tiendas, restaurantes, hoteles. No hay edificios altos, ni hoteles de diseño. Las casas son de construcción rudimentaria con la madera de elemento básico, sin uniformidad, pero con vida y colorido. Nada convencional, pero con mucho sabor.</span></p>
<div id="attachment_6643" style="width: 1110px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-6643" class="size-full wp-image-6643" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/1-Hanga-Roa.jpg" alt="Isla de Pascua. Hanga Roa" width="1100" height="700" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/1-Hanga-Roa.jpg 1100w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/1-Hanga-Roa-300x191.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/1-Hanga-Roa-768x489.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/1-Hanga-Roa-1024x652.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/1-Hanga-Roa-585x372.jpg 585w" sizes="(max-width: 1100px) 100vw, 1100px" /><p id="caption-attachment-6643" class="wp-caption-text">Vista de Hanga Roa, la capital de Isla de Pascua que aglutina el 95% de la población.</p></div>
<p class="p3"><span class="s1">Hanga Roa tiene buena oferta de actividades turísticas, excursiones, música y danzas tradicionales. Recomendamos visitar la iglesia parroquial, el museo etnográfico y el mercado de artesanías. Nos sentamos en un chiringuito de cara a la bahía. </span></p>
<p class="p3"><span class="s1">Recapitulamos las pocas cosas que sabíamos. Por ejemplo, el nombre de la <strong>isla de Pascua</strong> en lengua nativa es <strong>Rapa Nui</strong>, que significa Isla Grande. Su nombre actual proviene de 1722 cuando una expedición holandesa comandada por Jakob Roggeveen llegó aquel remoto lugar del que no se tenían noticias ni estaba registrado en ningún mapa. Como era el día de Pascua de Resurrección la bautizaron como isla de Pascua. </span></p>
<p class="p3"><span class="s1">Los rasgos de los nativos que hunden sus raíces generacionales hasta los tiempos de los moais son polinesios y la mayoría hablan el idioma ancestral rapa nui, aunque el oficial sea el castellano al pertenecer a Chile. Que, por cierto, los del lugar no parecen llevarlo muy bien según pudimos entender por un cartel que decía así: ‘Isla de Pascua pertenece a Chile pero no es Chile’. En la calle se observa esta mezcla entre nativos y chilenos venidos de la metrópoli para explotar el filón del turismo.</span></p>
<p class="p3"><span class="s1">El sol iniciaba su descenso y decidimos regresar al centro ceremonial <b>Ahu Tahai</b> que nos cogía de regreso a nuestro lodge. Su nombre significa en lengua nativa ‘El lugar donde se pone el sol’. Nos sentamos en la explanada de hierba a la espera de este regalo visual. </span></p>
<p class="p3"><span class="s1">No estábamos solos. Había bastante gente aguardando el momento mágico. Fue algo así como una secuencia estética a cámara lenta. El descenso del sol combinando con las nubes iba ofreciendo tonalidades rosas, azules, grises hasta encenderse en un intenso rojo antes de acariciar el horizonte del Pacífico. Era un final precioso a nuestro primer día. </span></p>
<h2 class="p5"><b>Las fascinantes miradas de piedra de la isla de Pascua</b></h2>
<p class="p2">Decidimos alquilar un coche para recorrer la isla. Allí no hay oficinas de renting tipo Avis. Los coches los alquilan particulares. Contactamos con un señor super amable de Santiago de Chile. A las nueve de la mañana ya teníamos el Suzuki Vitara cerca de nuestra cabaña. Lo único que nos pidió es que le devolviéramos el vehículo con el depósito lleno como nos lo había dejado. Ninguna otra formalidad. Apretón de manos, subimos al Suzuki para iniciar un camino que intuíamos apasionante.</p>
<p class="p2">La isla de Pascua es pequeña, de un lado a otro hay sólo 18 kilómetros. Hay dos vías asfaltadas, la del centro y la de la costa este. Es decir, en dos o tres días puedes tener suficiente, pero nosotros estuvimos cinco. Lo recomendamos si podéis.<span class="Apple-converted-space">  </span>No se trata sólo de ver, sino de vivir. Es una experiencia única concentrarse mirando un <i>moai</i>, observándolo desde distintos ángulos, sólo o junto a sus ‘compañeros’ de altar ceremonial.</p>
<div id="attachment_6645" style="width: 1110px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-6645" class="size-full wp-image-6645" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/2-Ahu-Tongariki.jpg" alt="Isla de Pascua. Ahu Tongariki" width="1100" height="700" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/2-Ahu-Tongariki.jpg 1100w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/2-Ahu-Tongariki-300x191.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/2-Ahu-Tongariki-768x489.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/2-Ahu-Tongariki-1024x652.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/2-Ahu-Tongariki-585x372.jpg 585w" sizes="(max-width: 1100px) 100vw, 1100px" /><p id="caption-attachment-6645" class="wp-caption-text">Ahu Tongariki, la plataforma de moais más monumental de la isla</p></div>
<p class="p2">También es interesante poder contemplar los gigantes de piedra en diferentes horas del día, cuando el sol ofrece tonalidades, sombras, ángulos distintos. Es como una película con imágenes del mismo objeto cuyos matices de colores diferentes parecen darle vida y significado. Una visión profunda y no superficial.</p>
<p class="p3">Nuestro primer destino fue el <b>Ahu Tongariki</b>, la plataforma más monumental, de 100 metros y 15 <i>moais</i>. Cogimos la carretera del este. Nos saltamos lugares arqueológicos<span class="Apple-converted-space">  </span>que dejamos para el último día. En poco más de media hora llegamos a aquella imponente panorámica. Colosos de piedra volcánica, de espaldas a la brumosa bahía escarpada de piedras con el arco azul profundo de mar coronado por el blanco de la espuma.</p>
<p class="p3">Desde la altura –el <i>moai</i> más alto del <b>Tongariki</b> tiene quince metros- su mirada imponía, o mejor, acongojaba. A espaldas del mar, éste es el impacto que debían producir en los poblados a pocos metros de sus pies. Nuestro destino siguiente fue la playa de <b>Anakena</b>. La leyenda tradicional cuenta que en esta bahía desembarcó su primer soberano, <b>Hoto Matu’a</b> con su esposa <b>Vakai</b> y su hermana <b>Ava Rei Pu’a</b> procedentes de la Polinesia central.</p>
<p class="p3">El rey había recibido en sueños el mensaje de que su continente <b>Hiva</b> se iba a hundir y desaparecer bajo el mar. A llegar a <b>Anakena</b> quedó maravillado y fijó su residencia en aquel paraje idílico. De allí surgió la raíz polinesia de los nativos de la Isla de Pascua según la tradición. Se conoce el lugar como el <b>Valle de los Reyes Rapa Nui</b>.</p>
<div id="attachment_6646" style="width: 1110px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-6646" class="size-full wp-image-6646" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/3-Ahu-Nau-Nau.jpg" alt="Ahu Nau Nau" width="1100" height="700" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/3-Ahu-Nau-Nau.jpg 1100w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/3-Ahu-Nau-Nau-300x191.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/3-Ahu-Nau-Nau-768x489.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/3-Ahu-Nau-Nau-1024x652.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/3-Ahu-Nau-Nau-585x372.jpg 585w" sizes="(max-width: 1100px) 100vw, 1100px" /><p id="caption-attachment-6646" class="wp-caption-text">Ahu Nau Nau, altar ceremonial en la playa de Anakena</p></div>
<p class="p3">A escasos metros de la orilla de arena blanca se levantó una plataforma con siete <i>moais</i>: El <b>Ahu Nau Nau</b>. Están de espaldas al mar y cuatro de ellos lucen <i>pukaos</i> (sombreros). El lugar nos ofrece una postal preciosa: Los cinco gigantes de piedra, entre palmeras y con el azul turquesa del océano al fondo, que hace resaltar el rojo de sus <i>pukaos</i>.</p>
<p class="p3">Esta playa es el mejor lugar de la isla para bañarse y tomar el sol. Es muy popular. Los días de fiesta se llena de gente. Nosotros quisimos coincidir con uno de estos festivos para vivir el ambiente. Hay chiringuitos, barbacoas, vestuarios, servicios y una amplia zona de aparcamiento. Fue toda una experiencia tomarse una torta de atún en una modesta mesa, con la arena blanca a los pies, el Pacífico de fondo, niños jugando y familias disfrutando al aire libre.</p>
<p class="p3">En esta playa hay otra plataforma, el <b>Ahu Ature Huki</b>, con un solo moai, que muestra la erosión de los tiempos. Se supone que es uno de los más antiguos, de una época muy anterior al vecino <b>Ahu Nau Nau</b>. Después de caminar junto a la orilla, observa los <i>moais</i> desde distintos ángulos regresamos al coche. Desde <b>Anakena</b> un trazado asfaltado te lleva hasta <b>Hanga Roa</b>. Tomamos esta ruta.</p>
<div id="attachment_6648" style="width: 1110px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-6648" class="size-full wp-image-6648" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/4-Ahu-Akivi.jpg" alt="Isla de Pascua. Ahu Akivi" width="1100" height="700" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/4-Ahu-Akivi.jpg 1100w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/4-Ahu-Akivi-300x191.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/4-Ahu-Akivi-768x489.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/4-Ahu-Akivi-1024x652.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/4-Ahu-Akivi-585x372.jpg 585w" sizes="(max-width: 1100px) 100vw, 1100px" /><p id="caption-attachment-6648" class="wp-caption-text">Ahu Akivi, conjunto levantado en la parte central de la isla</p></div>
<p class="p3">Antes de llegar a la población hay un desvío a mano derecha, que conduce a otro de los lugares emblemáticos: El <b>Ahu Akivi</b>. El tramo es pedregoso, pero no complicado. Antes de llegar a esta plataforma, recomendamos torcer hacia la izquierda, hacia <b>Puna Pau</b>, la cantera de piedra volcánica roja con la que se esculpían los <i>pukaos</i>.</p>
<p class="p3">El camino es en subida, pero se puede ir en coche. Arriba se despliega una bonita panorámica de la isla con <b>Hanga Roa</b> al fondo. Impresiona ver <i>pukaos</i>, unos que no llegaron a colocarse encima de un <i>moai</i> y otros sin terminar de esculpir, esparcidos por el suelo. Los hay de dos metros de diámetro y tres de altura.</p>
<p class="p3">Nos impresionó tocar aquellas gigantescas piezas porosas de color rojo. Estos ‘sombreros’ fueron una producción tardía (se especula que fue del siglo XV) y sólo el 10% de los moais lucía este pesadísimo tocado. Regresamos al coche. El <b>Ahu Akivi</b> nos estaba esperando. Nuestro objetivo era llegar sobre las cuatro de la tarde cuando el sol iniciara su descenso. Habíamos leído que era cuando sus rayos iluminaban de forma esplendorosa a las figuras.</p>
<p class="p3">Nos encontramos con otra preciosa postal: Una plataforma con siete esculturas relucientes a la luz del sol en contraste con un cielo azul con esponjosas nubes blancas. Esta plataforma tiene la peculiaridad de que no se construyó en la costa y a espaldas del mar.</p>
<div id="attachment_6649" style="width: 1110px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-6649" class="size-full wp-image-6649" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/6-Cabezas-de-moais.jpg" alt="Rano Raraku" width="1100" height="700" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/6-Cabezas-de-moais.jpg 1100w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/6-Cabezas-de-moais-300x191.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/6-Cabezas-de-moais-768x489.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/6-Cabezas-de-moais-1024x652.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/6-Cabezas-de-moais-585x372.jpg 585w" sizes="(max-width: 1100px) 100vw, 1100px" /><p id="caption-attachment-6649" class="wp-caption-text">Cabezas de moais en la cantera de Rano Raraku</p></div>
<p class="p3">Está en la zona central de la isla de Pascua y la mirada de los <i>moais</i> se dirige a una supuesta aldea que tenían bajo su mirada. No es tan monumental como el <b>Ahu Tongariki</b> ni sus figuras tan detalladas como el <b>Ahu Nau Nau</b>,<span class="Apple-converted-space">  </span>pero imponen igual. Pasamos un buen rato. Fotografiando el conjunto y los <i>moai</i> uno por uno. La luz le daba fuerza a las imágenes.</p>
<p class="p3"><span class="s1">Antes de regresar a nuestro lodge quisimos hacer una primera visita al volcán <b>Rano Kau</b> y a la ciudadela ceremonial de <b>Orongo</b>. El sol estaba en su descenso y a media tarde tenía que dar una iluminación especial al cráter y al acantilado sobre el que se construyó la aldea. Hay taquilla, pero quedaba sólo media hora para el cierre y nos dejaron pasar sin pagar. </span></p>
<p class="p3"><span class="s1">Los ángulos de los rayos solares rebotaban sobre el océano dando tonalidades oscuras al azul y brillo a los peñascos y la espuma que los rodeaba. Estábamos solos y a aquella escena cromática se añadían los soplidos de ráfagas de viento que anunciaban el inicio del atardecer. No apuramos la visita. </span></p>
<p class="p3"><span class="s1">Ibamos a regresar dos días después a primera hora para ver contrastes de luz diferentes. Antes de cenar quisimos cerrar el día como lo hicimos en el atardecer anterior: Disfrutando de otra puesta de sol en el <b>Ahu Tahai</b>. Este iba ser nuestro ritual de cada jornada hasta nuestra marcha.</span></p>
<h2 class="p5"><b>Los enigmas de la Isla de Pascua</b></h2>
<p class="p2">Antes de acostarnos rebobinamos las experiencias del día y las intentamos situar en el contexto de datos históricos que habíamos leído y que situaban la llegada de los primeros pobladores de la isla (que, como hemos visto antes, la leyenda nos dice que procedían de la Polinesia, quizás las islas Marquesas) entre los años 600 al 800 d.c. Sobre el 700 se construye el altar <b>Ahu Tahai</b>, el que tiene un solo <i>moai</i> y está a pocos minutos de Hanga Roa.</p>
<p class="p2">A partir del 900 las moles de piedra se hacen más estilizadas y entre el 1000 y 1200 son los años álgidos de la construcción de <i>moais</i>. Probablemente el <b>Ahu Tongariki</b> es de esta época. Sobre 1450 se erige el <b>Ahu Akivi</b>. Y de forma sorprendente a partir de 1650 se dejan de construir <i>moais</i>. En nuestra última jornada quisimos ir a los lugares que escenifican cómo la cultura de los <i>moais</i> se derribó –lo decimos en el sentido literal de la palabra- de forma brusca.</p>
<div id="attachment_6651" style="width: 1110px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-6651" class="size-full wp-image-6651" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/7-Interior-del-cráter-Rano-Rau.jpg" alt="Rano Rau" width="1100" height="700" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/7-Interior-del-cráter-Rano-Rau.jpg 1100w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/7-Interior-del-cráter-Rano-Rau-300x191.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/7-Interior-del-cráter-Rano-Rau-768x489.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/7-Interior-del-cráter-Rano-Rau-1024x652.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/7-Interior-del-cráter-Rano-Rau-585x372.jpg 585w" sizes="(max-width: 1100px) 100vw, 1100px" /><p id="caption-attachment-6651" class="wp-caption-text">Interior del cráter Rano Rau, relleno de agua y una riquísima flora</p></div>
<p class="p3"><span class="s2">Pero antes había que ir a los orígenes, al volcán <b>Rano Raraku</b>, que habíamos visto en la lejanía desde el <b>Ahu Tongariki</b>. Allí está la cantera de los <i>moais</i>, el origen de todos los enigmas que rodean la isla. Tomamos la ruta que nos había llevado el día anterior hacia aquella plataforma, pero antes de llegar nos desviamos hacia la falda del volcán. </span></p>
<p class="p3"><span class="s2">Hay una amplia zona para dejar el coche. Se paga entrada y el mismo tiquet también te da acceso al volcán <b>Rano Kau</b> y la aldea de <b>Orongo</b> si quieres hacer la visita el mismo día. No lo aconsejamos. La cantera de los <i>moais</i> merece horas de visita no un repaso rápido. Y os recomiendo que dividáis la vivista en mañana y tarde. </span></p>
<p class="p3"><span class="s2">El recorrido del sol ofrece perspectivas diferentes de los <i>moais</i>. Hay senderos señalizados. No os salgáis de éstos, no intentéis tocar los <i>moais</i>. Hay vigilancia e incluso voluntarios de paisano que te llamarán la atención si hace falta. Como os dije al principio, la gente de la isla es muy celosa de su patrimonio. <b>Rano Raraku</b> es un museo al aire libre, compuesto de <i>moais</i> que no llegaron a trasladarse a sus plataformas y otros que no acabaron de esculpirse. </span></p>
<p class="p3"><span class="s2">Las enormes figuras se esparcen por la ladera del volcán y el interior del cráter. La mayoría sólo asoman su cabeza. Y desde los senderos te puedes colocar en una posición para mirar de cerca y frontalmente a las cuencas de los ojos de los moais. La sensación que tuvimos es que aquellas figuras que parecían inexpresivas en las fotos de los libros, en la realidad transmiten una fuerza autoritaria, dogmática, coercitiva, entre dios y humano. </span></p>
<p class="p3"><span class="s2">No eran figuras para la estética, sino para imponer. Por supuesto, es una apreciación personal. La cantera es el lugar perfecto para entender cómo ‘nacieron’ estos gigantes de piedra y después valorar las diferentes teorías de cómo fueron trasladados a sus plataformas.</span></p>
<h2 class="p5"><b>El derribo de moais y el ‘Hombre Pájaro’</b></h2>
<p class="p2">Nuestro cuarto día lo iniciamos en el volcán <b>Rano Kau</b>. Fuimos a primera hora. Hay una amplia pista sin asfalto para llegar a la cresta del volcán. Es uno de los lugares más impresionantes de la isla con una fuerza de colores fantástica. El cráter está lleno de agua y su riqueza en sales alimenta una maravillosa flora que lo convierte en un jardín fantástico para los estudios de botánicos de todo el mundo.</p>
<div id="attachment_6652" style="width: 1110px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-6652" class="size-full wp-image-6652" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/8-moais.jpg" alt="moais" width="1100" height="700" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/8-moais.jpg 1100w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/8-moais-300x191.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/8-moais-768x489.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/8-moais-1024x652.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/8-moais-585x372.jpg 585w" sizes="(max-width: 1100px) 100vw, 1100px" /><p id="caption-attachment-6652" class="wp-caption-text">Las sangrientas guerras entre tribus acababan con el derribo de los moais de los vencidos</p></div>
<p class="p2">Está prohibido bajar al cráter por su peligrosidad, pero una gran experiencia es bordearlo para deleitarse con la riqueza interior de colores verde, azul, violenta, gris que destella brillos distintos según del ángulo que se observa. La imagen de esta sinfonía de colores, combinada con el ocre de las paredes interiores del cráter y el azul del Pacífico que se asoma por una ancha hendidura de la cresta, es un recuerdo mágico tanto para la retina como para las cámaras fotográficas.</p>
<p class="p3">En el extremo suroeste del cráter se encuentra la aldea de <b>Orongo</b>, un centro ceremonial que habíamos visitado de forma muy breve el día anterior. Hoy le íbamos a dar todo el tiempo para que su significado nos penetrara. Pero para entender la ceremonia del ‘<i>Hombre Pájaro</i>’ hay que retroceder al derrumbe de la cultura de los <i>moais</i>.</p>
<p class="p3">¿Qué pasó en la isla de Pascua para que desde el año 1650 de golpe se dejaran de erigir aquellos gigantes de piedra que habían sido elemento de cohesión social? ¿Por qué se produjo un cambio tan radical de creencias? Hay la teoría, que hemos esbozado antes, de que la tala de árboles para transportar <i>moais</i> había desequilibrado el ecosistema. Otra teoría explica que los <i>rapa nui</i> cavaron su tumba por la explotación descontrolada de su entorno y el continuo incremento demográfico en un medio frágil y limitado por su aislamiento geográfico, que les dejó sin recursos naturales para subsistir.</p>
<p class="p3">Por una razón u otra, las tribus locales se enzarzaron en terribles y sangrientas guerras. No había comida para todos. El hambre les llevó a crueldades extremas. El símbolo de una victoria era derribar los <i>moais</i> de la tribu contraria, extraer sus ojos para quitarles su fuerza. Era acabar con la protección de los ancestros, de su influencia sobre sus líderes, era una forma de aniquilar la tribu rival tanto física como moralmente. La magia de los <i>moais</i> también se vino abajo. Pero las guerras no solucionaron el problema del hambre. Lo agravaron.</p>
<p class="p3">Los jefes de las tribus idearon un nuevo sistema para evitar la autodestrucción. La cultura de los <i>moais</i> fue sustituida por otro sistema de creencias denominado <b>Make Make</b>, nombre de un dios creador. La principal costumbre de este nuevo sistema era la ceremonia que se celebraba cada primavera en la aldea de <b>Orongo</b>. Esta ceremonia servía para elegir al <b>Tangata Manu</b>, el ‘<i>Hombre Pájaro</i>’. Cada tribu elegía a su representante.</p>
<div id="attachment_6653" style="width: 1110px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-6653" class="size-full wp-image-6653" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/9-aldea-ceremonial-de-Orongo.jpg" alt="Isla de Pascua. aldea ceremonial de Orongo" width="1100" height="700" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/9-aldea-ceremonial-de-Orongo.jpg 1100w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/9-aldea-ceremonial-de-Orongo-300x191.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/9-aldea-ceremonial-de-Orongo-768x489.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/9-aldea-ceremonial-de-Orongo-1024x652.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/9-aldea-ceremonial-de-Orongo-585x372.jpg 585w" sizes="(max-width: 1100px) 100vw, 1100px" /><p id="caption-attachment-6653" class="wp-caption-text">Las diminutas entradas de las casas de la aldea ceremonial de Orongo</p></div>
<p class="p3">Pasaba tiempo preparándose, en nuestro lenguaje actual diríamos entrenándose, ya que la prueba era de gran exigencia física. Cuando llegaba el día se concentraban en los pequeños habitáculos de la aldea. La competición consistía en descender el casi vertical acantilado de 400 metros de <b>Rano Kau</b>, nadar en un mar infectado de tiburones hasta el islote <b>Motu Nui</b>. Allí debían recoger el huevo de una ave migratoria denominada en los libros charrán sombrío y regresar a la aldea, atravesando de nuevo el brazo de mar y escalando el acantilado.</p>
<p class="p3">El primero que llegara con el huevo sin romper sería el ganador, el ‘<i>Hombre Pájaro</i>’ y su clan mandaría en la isla durante aquel año. La pelea para conseguir el huevo era a muerte. La mayoría de los participantes no regresaba. Este ritual era la envoltura religiosa de una decisión pragmática: la de acabar con las guerras entre tribus que habían devastado la isla y derrumbado a los <i>moais</i>.</p>
<p class="p3">La batalla se reducía al plano individual de los que participaban en la competición del ‘<i>Hombre Pájaro</i>’. Morían unos pocos en la pugna y se conseguía lo más importante: la tribu del ganador iba a mandar durante aquel año y todos lo aceptaban bajo el manto ceremonial del dios creador. La ceremonia servía como factor estabilizador para evitar el genocidio. Nadie iba a discutir quién era la autoridad durante aquel período. Así acabaron las guerras. Un cambio de creencias inteligente.</p>
<p class="p3">No queríamos acabar nuestro último día sin encontrarnos con otro de los enigmas de la isla de Pascua: <b>Te Pito Cura</b>. Es una bola esférica, lisa, posada en el suelo, que dos brazos abiertos no abarcan, situada dentro de un muro de piedras circular, y acompañada por otras cuatro más pequeñas a modo de asiento.</p>
<p class="p3">La leyenda cuenta que el rey <b>Hotu Matu’a</b> llegó a la isla de Pascua con esta enorme piedra portadora de su poder espiritual. Esta bola tiene una alta cantidad de hierro y, según dicen, se calienta más que las otras (nosotros no lo notamos) y la tradición le otorga por este motivo algunos poderes por supuesto no comprobados. Lo que se comprueba es que su componente de hierro ocasiona un comportamiento extraño en las brújulas.</p>
<p class="p3">A estas rocas le debe la isla su otro nombre: <b>Te Pito o Te Henua</b>, el <b>Ombligo del Mundo</b>. Curioso que los antepasados rapa nui pusieran este nombre a un lugar tan remoto.</p>
<div id="attachment_6654" style="width: 1110px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-6654" class="size-full wp-image-6654" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/10-Te-Pito-Kura.jpg" alt="Te Pito Kura" width="1100" height="700" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/10-Te-Pito-Kura.jpg 1100w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/10-Te-Pito-Kura-300x191.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/10-Te-Pito-Kura-768x489.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/10-Te-Pito-Kura-1024x652.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/09/10-Te-Pito-Kura-585x372.jpg 585w" sizes="(max-width: 1100px) 100vw, 1100px" /><p id="caption-attachment-6654" class="wp-caption-text">Te Pito Kura, una piedra esférica lisa. La tradición dice que fue traída de la Polinesia por el primer rey para transmitir su fuerza. A ella se le debe otro nombre de la isla: Te Pito o Te Henua, el Ombligo del Mundo</p></div>
<p class="p3">Regresamos a Hanga Roa. Asistimos a nuestra última puesta de sol, la de la despedida . Por la noche preparamos nuestro equipaje. Aún estábamos en la isla de Pascua y ya nos invadía un sentimiento de nostalgia por aquel mundo único que habíamos vivido en pocos días.</p>
<p class="p3">A la mañana siguiente recorrido por el Mercado de Artesanías para hacer unas compras y desplazamiento hacia el aeropuerto. El regreso fue muy largo. Santiago de Chile, Buenos Aires, Barcelona. Pero el recuerdo de la enigmática isla de Pascua fue el mejor compañero de viaje.</p>
<i class="fa fa-hand-o-right" style="color: #000000"></i> <a href="https://www.magellanmag.com/hoy-es-siempre-todavia/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Hoy es siempre todavía</a></p>
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		<title>Que ver en Dublín en 4 días</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Yolanda Peris]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Sep 2019 07:00:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Relatos de Viajes]]></category>
		<category><![CDATA[Dublin]]></category>
		<category><![CDATA[Howth]]></category>
		<category><![CDATA[irlanda]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de viajes]]></category>
		<category><![CDATA[St. Stephen Green]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Que ver en Dublín en 4 días; un itinerario por la ciudad y sus alrededores para disfrutar de la cultura, la historia, y los más bellos&#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Que ver en Dublín en 4 días</strong>; un itinerario por la ciudad y sus alrededores para disfrutar de la cultura, la historia, y los más bellos paisajes al son de la música celta.</p>
<p>El primer contacto con <strong>Irlanda</strong> fue el vuelo de Air Lingus que nos llevaría hasta <strong>Dublín</strong>. Una aerolínea de las denominadas <em>low cost</em> a la que sólo podemos dedicar elogios tanto por el excelente trato por parte de su personal, como por la comodidad de sus aviones muy lejanos del concepto <em>low/narrow</em> al que nuestras rodillas han tenido que acostumbrarse sin remedio.</p>
<p>El vuelo se desarrolló con total normalidad, y a las 12.30 de la mañana (tras dos horas y media de vuelo) aterrizamos en Dublín en un fantástico día de sol. Los paraguas y chubasqueros se quedaron en la maleta, y afortunadamente así fue durante gran parte de toda la estancia. ¡Cuestión de suerte!</p>
<p>El hotel escogido para disfrutar de la ciudad era el <a href="http://www.academyplazahotel.ie/en/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>Academy Plaza</strong></a>, un amplio y confortable alojamiento situado a escasos metros de <strong>O’Connell Street</strong> en el mismo centro de la ciudad. El autobús del aeropuerto nos dejó a pocos pasos de la puerta del hotel, así que la llegada no pudo ser más sencilla.</p>
<p>Los autobuses que conectan el aeropuerto con el centro de la ciudad son la opción más recomendable para llegar hasta Dublín, tanto por la comodidad de los mismos y el bajo coste del billete, como por la gran frecuencia de paso.</p>
<p>Una vez realizados los trámites de <em>check-in</em> nos lanzamos ávidos al descubrimiento de una ciudad de la que ya nos habíamos enamorado mientras preparábamos las rutas e itinerarios.</p>
<h2><strong>Los imprescindibles que hay que ver en Dublín:</strong></h2>
<div id="attachment_2426" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2426" class="wp-image-2426 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/oconnell_1_-1_tonemapped.jpg" alt="Que ver en Dublín" width="800" height="531" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/oconnell_1_-1_tonemapped.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/oconnell_1_-1_tonemapped-300x199.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/oconnell_1_-1_tonemapped-768x510.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2426" class="wp-caption-text">O’Connell Street</p></div>
<h2><strong>O&#8217;Connell Street</strong></h2>
<p>Es la avenida principal de Dublín, y se trata de una de las calles más largas de Europa. Es un maravilloso paseo salpicado de monumentos históricos, bonitas tiendas, grandes almacenes y característicos locales irlandeses. Asimismo O’Connell Street fue escenario de algunos de los momentos clave de la historia de la ciudad, como la Insurrección de Pascua de 1916.</p>
<p>Entre los monumentos destaca también el <strong>Spire</strong> conocido como el monumento de la luz, una aguja altísima de 120 metros de altura en el lugar que anteriormente había ocupado la Columna de Nelson, monumento destruido en los años 70 por el IRA. No hay que perderse tampoco la estatua del célebre  escritor irlandés James Joyce, ubicada al principio de la calle peatonal <strong>North Earl</strong>.</p>
<p>El día soleado invitaba a comer al aire libre en la terraza de uno de los típicos pubs que llenan la capital irlandesa, y eso fue lo que hicimos. El delicioso salmón que nos sirvieron ya nos dio a entender que nos íbamos  a llevar bien con la gastronomía irlandesa&#8230;</p>
<p>Después de disfrutar del inusual sol de octubre y las primeras cervezas era momento de empezar la ruta&#8230; ¡Había <strong>muchas cosas que ver en Dublín</strong> y disponíamos de poco tiempo!</p>
<div id="attachment_2427" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2427" class="wp-image-2427 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/st-stephen_1_-1_tonemapped.jpg" alt="Dublín: St Stephen’s Green" width="800" height="531" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/st-stephen_1_-1_tonemapped.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/st-stephen_1_-1_tonemapped-300x199.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/st-stephen_1_-1_tonemapped-768x510.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2427" class="wp-caption-text">St Stephen’s Green</p></div>
<h2><strong>St. Stephen Green</strong></h2>
<p>Tras cruzar el <strong>puente O’Connell</strong> nos dirigimos hacia <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/St_Stephen%27s_Green" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>St. Stephen Green</strong></a> un fabuloso parque situado junto al centro comercial del mismo nombre en las cercanías de <strong>Grafton Street, </strong>y que forma parte de esos lugares que hay que ver en Dublín, sin lugar a dudas. En la parte norte del parque se puede disfrutar de la gran belleza de un lago repleto de patos y peces de diferentes especies.</p>
<p>El punto sur del parque es el punto de encuentro de trabajadores que aprovechan la hora del almuerzo para disfrutar de la comida al aire libre, de estudiantes, y de muchos turistas que disfrutan del gran pulmón verde que supone este gran parque.</p>
<p>El interior del mismo contiene además varias estatuas entre las que destacan un busto de James Joyce y una fantástica estatua del irónico, único y gran Oscar Wilde. Seguramente Wilde se habría sentido complacido por esta representación de su figura alejada de los cánones habituales de las estatuas dedicadas a las grandes figuras.</p>
<div id="attachment_2428" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2428" class="wp-image-2428 size-full" title="Estatua de Oscar Wilde en St Stephen’s Green, Dublín" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/DSC_1392.jpg" alt="Estatua de Oscar Wilde en St Stephen’s Green, Dublín" width="800" height="531" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/DSC_1392.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/DSC_1392-300x199.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/DSC_1392-768x510.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2428" class="wp-caption-text">Estatua de Oscar Wilde en St Stephen’s Green</p></div>
<h2><strong>Grafton Street</strong></h2>
<p>Una visita por Dublín nunca puede dejar de lado un paseo por <strong>Grafton Street</strong>, la calle del <em>shopping</em> por excelencia. La calle es completamente peatonal y se respira un ambiente fascinante debido, seguramente, entre otras cosas, a la presencia de las casas bajas georgianas que bordean la calle.</p>
<div id="attachment_5792" style="width: 1110px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5792" class="size-full wp-image-5792" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/Molly-Malone.jpg" alt="Molly Malone" width="1100" height="700" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/Molly-Malone.jpg 1100w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/Molly-Malone-300x191.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/Molly-Malone-768x489.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/Molly-Malone-1024x652.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/Molly-Malone-810x515.jpg 810w" sizes="(max-width: 1100px) 100vw, 1100px" /><p id="caption-attachment-5792" class="wp-caption-text">Molly Malone</p></div>
<p>Al principio de la vía vemos una estatua dedicada a <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Molly_Malone" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>Molly Malone</strong></a>, la joven vendedora de pescado protagonista de una popular canción irlandesa que en cierta manera se ha convertido en un himno extra-oficial de Dublín.</p>
<h2><strong>Temple Bar</strong></h2>
<p><strong>Temple Bar</strong> es un barrio del centro de Dublín que sin lugar a dudas es una de las zonas más famosas y visitadas de la ciudad. Reestructurado y completamente renovado durante los años 90 se trata de un punto estratégico de la diversión irlandesa y sin duda, uno de los grandes imprescindibles que hay que ver en Dublín.</p>
<p>Lleno de artistas callejeros y músicos, turistas que se mezclan con los lugareños, restaurantes de moda, galerías de arte y espacios culturales como la <a href="http://www.galleryofphotography.ie/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>Gallery of Photography</strong></a>, il <a href="https://www.nli.ie/en/national-photographic-archive.aspx" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>National Photography Arhive</strong></a> y el <a href="http://ifi.ie/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>Irish Film Institute</strong></a>.  Justo en medio de ese isla cultural se encuentra la <strong>Meeting House Square</strong>, una plaza donde los meses de verano se llevan a cabo un gran número de conciertos gratuitos.</p>
<p>En este barrio, centro de la vida nocturna de la capital irlandesa, hay infinidad de pubs y clubs entre los que destaca obviamente el <a href="https://www.thetemplebarpub.com/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>Temple Bar</strong></a>. Cruzar el umbral del local y perderse en las notas de la mejor música celta en directo mientras se disfruta de una <strong>Guinness</strong>, fue la mejor manera de cerrar el primer día de estancia en Dublín.</p>
<div id="attachment_2430" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2430" class="wp-image-2430 size-full" title="Temple Bar, Dublín" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/temple-bar.jpg" alt="Temple Bar, Dublín" width="800" height="531" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/temple-bar.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/temple-bar-300x199.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/temple-bar-768x510.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2430" class="wp-caption-text">Temple Bar</p></div>
<h2><strong>Howth</strong></h2>
<p>El segundo día de estancia decidimos visitar alguna de las localidades costeras de la zona y optamos por el bello pueblo de <strong>Howth</strong>, para ello utilizamos la <strong>línea ferroviaria que conecta Dublín con diferentes pueblos de la costa.</strong> Los trenes de la <strong><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Dublin_Area_Rapid_Transit" target="_blank" rel="noopener noreferrer">DART</a></strong> con unas frecuencias de paso de unos diez minutos son una perfecta opción para quien no quiera alquilar un coche para desplazarse fuera de la ciudad.</p>
<p>Algunos de nuestros amigos que ya conocían la zona nos aconsejaron que si disponíamos de pocos días nos dirigiéramos a Howth, y realmente quedamos entusiasmados con la belleza de unos paisajes que resultan difíciles de describir, y que ni la mejor de las fotografías podría recoger en todo su esplendor.</p>
<p>Howth es un puerto de pesca muy activo que por tanto cuenta en su haber con unos fantásticos restaurantes en los que evidentemente los platos a base de pescado son los únicos protagonistas.</p>
<p>Siguiendo las sugerencias de otros viajeros optamos por comer en el <a href="http://oarhouse.ie/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>Oar House</strong></a> un pintoresco y tradicional restaurante en el que nos sirvieron la mejor sopa de pescado que habíamos probado en la vida. Asimismo no pudimos resistirnos al <em>fish and chips</em> que fue todo un descubrimiento en ese caso, ya que nada tiene que ver con otras versiones muy aceitosas y grasientas que habíamos probado en otros lares.</p>
<p>Justo delante del restaurante y mientras seguíamos disfrutando de unas maravillosas vistas nos vimos gratamente sorprendidos por la presencia de unas inmensas focas que nadaban tranquilamente en la zona del puerto mientras esperaban la llegada de los pescadores y su pescado fresco.</p>
<p>Tras una jornada especial y lamentando no disponer de más tiempo para disfrutar de Howth nos dirigimos de nuevo a la estación donde el tren de la DART nos llevaría a una parada intermedia antes de llegar a Dublín.</p>
<div id="attachment_2431" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2431" class="wp-image-2431 size-full" title="Howth" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/howth6_1_-1_tonemapped.jpg" alt="Howth" width="800" height="531" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/howth6_1_-1_tonemapped.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/howth6_1_-1_tonemapped-300x199.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/howth6_1_-1_tonemapped-768x510.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2431" class="wp-caption-text">Howth</p></div>
<h2><strong>Malahide Castle</strong></h2>
<p>Cogiendo la misma línea de regreso a la ciudad la parada de <strong>Howth junction</strong> permite un cambio de tren para llegar a <strong>Malahide</strong>, un bello y sugestivo pueblo costero de la zona de Fingal. En este lugar es de visita obligada el <a href="https://www.malahidecastleandgardens.ie/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>Malahide Castle</strong></a>, uno de los castillos más antiguos de Irlanda, del cual se dice que aún lo habitan ¡¡¡cinco fantasmas!!!</p>
<p>El castillo está inmerso en un parque maravilloso lleno de majestuosos árboles gigantescos. Un lugar mágico que merece realmente una visita.</p>
<div id="attachment_2432" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2432" class="wp-image-2432 size-full" title="Malahide Castle" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/malhe_1_-1_tonemapped.jpg" alt="Malahide Castle" width="800" height="531" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/malhe_1_-1_tonemapped.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/malhe_1_-1_tonemapped-300x199.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/malhe_1_-1_tonemapped-768x510.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2432" class="wp-caption-text">Malahide Castle</p></div>
<h2><strong>Trinity College</strong></h2>
<p>El tercer día lo dedicamos a lugares de Dublín que sabíamos que no podíamos dejar de ver en ningún caso, como la mejor universidad irlandesa y una de las más importantes de Europa, que contiene en su interior la biblioteca más espectacular que habíamos visto nunca.</p>
<div id="attachment_5790" style="width: 1110px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5790" class="wp-image-5790 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/Trinity-College.jpg" alt="Trinity College" width="1100" height="700" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/Trinity-College.jpg 1100w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/Trinity-College-300x191.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/Trinity-College-768x489.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/Trinity-College-1024x652.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/Trinity-College-810x515.jpg 810w" sizes="(max-width: 1100px) 100vw, 1100px" /><p id="caption-attachment-5790" class="wp-caption-text">Trinity College</p></div>
<p>Un total de cinco millones de libros, y una colección de antiguos manuscritos de incalculable valor entre los que destaca el <em>Libro de Kells</em>, realizado por monjes celtas durante el siglo IX y que por su excelencia técnica y belleza se considera una de las más importantes obras del periodo lo convierten en uno de los lugares más emblemáticos que hay que ver en Dublín.</p>
<p>Los amantes de Harry Potter estarían extasiados de recorrer con la mirada uno de los escenarios de la celebérrima saga, ya que esta biblioteca es escenario de las aventuras del más famoso de los magos del s. XXI.</p>
<h2><strong>Dublín Castle</strong></h2>
<p>El castillo construido en el siglo XIII sobre un asentamiento vikingo tuvo varios usos desde su construcción. Fortaleza militar, prisión, Palacio Real, tribunal o sede del gobierno de Irlanda. En la actualidad se utiliza con frecuencia para actos de estado por lo que en ocasiones el visitante lo puede encontrar cerrado de manera inesperada.</p>
<p>Solo la visita de la espectacular (y ciertamente kitsch) <strong>Throne Room</strong>, donde se conserva el trono de Guillermo de Orange, ya hace que la visita valga la pena.</p>
<div id="attachment_2433" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2433" class="wp-image-2433 size-full" title="Throne Room en el Dublin Castle" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/DSC_1361.jpg" alt="Throne Room en el Dublin Castle" width="800" height="531" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/DSC_1361.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/DSC_1361-300x199.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/DSC_1361-768x510.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2433" class="wp-caption-text">Throne Room en el Dublin Castle</p></div>
<h2><strong>Christ Church Cathedral</strong></h2>
<p>Esta maravillosa catedral, construida en el 1172, se edificó sobre la base de una antigua iglesia vikinga. En este lugar de culto se celebran con frecuencia diferentes conciertos en un marco realmente impresionante.</p>
<p>Cuando el visitante cruza la puerta de entrada se ve atrapado por la belleza de un templo inmenso dividido en tres altísimas naves que contienen varios sepulcros y una cripta subterránea que por sus dimensiones se considera la más grande de todas las Islas Británicas.</p>
<div id="attachment_3082" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-3082" class="wp-image-3082 size-full" title="Christ Church Cathedral, Dublín" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2015/06/cathedral_1_-1_tonemapped.jpg" alt="Christ Church Cathedral, Dublín" width="800" height="531" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2015/06/cathedral_1_-1_tonemapped.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2015/06/cathedral_1_-1_tonemapped-300x199.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2015/06/cathedral_1_-1_tonemapped-768x510.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-3082" class="wp-caption-text">Christ Church Cathedral</p></div>
<h2><strong>Museo de la Guinness</strong></h2>
<p>Nuestro cuarto día ya no daba para mucho porque el avión que nos devolvería a Barcelona tenía la salida por la tarde, asi que decidimos dedicar la mañana a otro lugar de culto&#8230;.el del culto a la cerveza, y nos fuimos al <strong>Museo de la Guinness</strong>. Este es<strong> otro de los imprescindibles que hay que ver en Dublín</strong>, se ame o no esta bebida.</p>
<p>Construido en la base de lo que fue la antigua fábrica de cerveza Guinness, el museo ocupa un edificio de siete plantas, cada una de las cuales está dedicada a las diferentes fases que configuran el proceso de elaboración de la famosa cerveza.</p>
<p>El <em>tour</em>, con una duración de dos horas aproximadamente, es realmente exhaustivo en sus explicaciones y detalles y al acabar el recorrido el visitante ha adquirido sin lugar a dudas un vasto conocimiento acerca de la cerveza en general y de la Guinness en particular.</p>
<div id="attachment_6747" style="width: 1210px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-6747" class="size-full wp-image-6747" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/Museo-guiness.jpg" alt="Que ver en Dublín: Museo de la Guinness" width="1200" height="650" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/Museo-guiness.jpg 1200w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/Museo-guiness-300x163.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/Museo-guiness-768x416.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/Museo-guiness-1024x555.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/Museo-guiness-1170x634.jpg 1170w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/05/Museo-guiness-585x317.jpg 585w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><p id="caption-attachment-6747" class="wp-caption-text">Museo de la Guinness</p></div>
<p>La visita al museo (en que, personalmente, opino que el precio de la entrada es realmente elevado) finaliza en el último piso del edificio donde el <a href="https://www.guinness-storehouse.com/es/gravity-bar" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>Gravity Bar</strong></a> regala unas vistas espectaculares de Dublín a 360 grados.  Como el precio de la entrada incluye una pinta, nos despedimos de Dublín brindando desde lo alto con una Guinness y prometiéndonos que volveríamos pronto.</p>
<p>Dublín es una ciudad maravillosa, hospitalaria, llena de rincones por descubrir. Una capital en la que el arte, la cultura y la música te envuelven desde el primer momento y a la que deseas volver incluso antes de haberte ido.  Notas de música celta suenan de fondo cuando cierro este artículo que espero os sirva de ayuda en vuestro próximo viaje&#8230;</p>
<p><strong><i class="fa fa-hand-o-right" style="color: #000000"></i> <a href="https://www.magellanmag.com/hemeroteca/#dflip-df_4431/28/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Publicado en el Nº6 de Magellan</a></strong></p>
<p><a href="https://www.magellanmag.com/10-razones-para-viajar-a-irlanda/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong><i class="fa fa-hand-o-right" style="color: #000000"></i> 10 razones para viajar a Irlanda</strong></a></p>
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		<title>Isla Reunión, un paraíso por descubrir</title>
		<link>https://www.magellanmag.com/isla-reunion-un-paraiso-por-descubrir/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Eva Buquet Xirau]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 31 Mar 2019 16:55:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Relatos de Viajes]]></category>
		<category><![CDATA[Isla Reunión]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de viajes]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Seguramente la Isla Reunión es uno de esos destinos que uno espera disfrutar con motivo de alguna celebración. Pero… si solo se vive una vez, ¿por&#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p class="p1">Seguramente la <strong>Isla Reunión</strong> es uno de esos destinos que uno espera disfrutar con motivo de alguna celebración. Pero… si solo se vive una vez, ¿por qué esperar a una ocasión especial?</p>
<p class="p1">Viajar a la <strong>Isla Reunión</strong> desde un país de la Unión Europea resulta muy fácil, ya que al ser un Departamento de Ultramar de Francia no hace falta ni pasaporte, ni visado, ni hacer cambio de moneda. Tan solo con el Documento Nacional de Identidad (DNI) en el bolsillo nos podemos plantar en una isla volcánica del océano Índico situada a <strong>880 km al este de Madagascar</strong>, a <strong>210 km de la Isla Mauricio</strong> y a once horas de vuelo desde París.</p>
<div id="attachment_5452" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5452" class="wp-image-5452 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Templo-Tamil-en-Saint-Denis.jpg" alt="Viajar a Isla Reunión - Templo Tamil en Saint Denis" width="1024" height="652" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Templo-Tamil-en-Saint-Denis.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Templo-Tamil-en-Saint-Denis-300x191.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Templo-Tamil-en-Saint-Denis-768x489.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Templo-Tamil-en-Saint-Denis-810x516.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5452" class="wp-caption-text">Templo Tamil en Saint Denis</p></div>
<p class="p3">La <strong>Isla Reunión</strong> cuenta con 210 km de costa, una zona montañosa espectacular con tres círculos que rodean en forma de hoja de trébol el pico más alto de la isla, el <strong>Piton des Neiges</strong> (3.070 m), y el volcán activo de La Reunión, el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pit%C3%B3n_de_la_Fournaise" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Piton de la Fournaise</a>, situado al sur-este.</p>
<p class="p3">La zona de la costa también resulta peculiar, ya que se diferencia entre la costa del norte, con la capital y sus alrededores, la costa oeste, donde se encuentran las playas de arena blanca y se concentra el turismo, y la costa este, más húmeda y salvaje y, en mi parecer, la más singular e interesante.</p>
<p class="p3"><span class="s1">La <strong>Isla Reunión</strong> no suele ser un destino turístico por sus playas, puesto que en la mayoría de ellas está prohibido el baño por la presencia de tiburones. Esto puede parecer devastador para una isla tropical, pero lo bueno es que no se ha convertido en un lugar masificado por el turismo y le ha permitido mantener su encanto.</span></p>
<p class="p3">Nosotros fuimos en el mes de julio, en plena estación seca, pues en la isla predomina el clima tropical y en los meses de verano europeo (invierno austral), las temperaturas son suaves, la humedad no es tan acentuada y las precipitaciones son menos frecuentes y menos intensas.</p>
<p class="p3">No obstante, incluso en la estación seca es habitual que llueva bastante, pues La Reunión es uno de los lugares del mundo donde se registran más precipitaciones al año. Durante nuestra estancia llovió todos los días, sobre todo por la noche cuando las temperaturas disminuían.</p>
<p class="p3">Comprobamos que en esta isla del océano Índico de 2.512 km<sup>2</sup> hay numerosos microclimas en pocos kilómetros de distancia, así que en un mismo día podíamos pasar del sol cálido a la lluvia intensa, luego al viento, a la niebla, al cielo gris y de nuevo al sol abrumador.</p>
<h2><strong>Isla Reunión, un recorrido inolvidable</strong></h2>
<p class="p3">A nuestra llegada alquilamos un coche en el mismo aeropuerto Roland Garros y nos lanzamos a la aventura. Empezamos nuestro recorrido por <strong>Saint-Denis</strong>, su capital. Allí caminamos por el paseo marítimo, el <strong>Barachois</strong>, con sus palmeras y cañones apuntando hacia el mar salpicado. Seguimos por l’<strong>Avenue de Victoire</strong> y la <strong>Rue de Paris</strong>, entre coloridas casas criollas y mansiones que recuerdan su pasado colonial, como la antigua sede de la Compañía de Indias.</p>
<p class="p3">También nos acercamos al mercado, a la <strong>Catedral Sainte-Marie</strong>, a la <strong>Grand Mosquée</strong> (la Gran Mezquita), a la pagoda y al templo tamil, reflejo de la diversidad de culturas, razas y religiones que conviven en La Reunión con una naturalidad ejemplar y que hacen de la isla un lugar tan característico y especial.</p>
<div id="attachment_5453" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5453" class="wp-image-5453 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Jardin-Botanico-de-Mascarin.jpg" alt="Viajar a Isla Reunión - Jardin Botanico de Mascarin" width="1024" height="652" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Jardin-Botanico-de-Mascarin.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Jardin-Botanico-de-Mascarin-300x191.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Jardin-Botanico-de-Mascarin-768x489.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Jardin-Botanico-de-Mascarin-810x516.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5453" class="wp-caption-text">Jardin Botanico de Mascarin</p></div>
<p class="p3">Después de un café en el <strong>Paul Barachois</strong>, nos pusimos en marcha dirección hacia el sur por la carretera N1, una de las pocas carreteras principales que rodean la isla. En realidad sólo hay una única carretera que bordea toda la costa y que da la vuelta entera. Lo único que cambia es la numeración, el número de carriles y su estado.</p>
<p class="p3">Pasamos por los pueblos de la costa oeste: <strong>Saint-Paul, Saint-Gilles-les Bains, Saint-Leu y Saint-Louis</strong> antes de llegar a <strong>Saint-Pierre</strong>, donde estableceríamos nuestro campo base.</p>
<p class="p3"><span class="s1">De la costa oeste, además de las famosas playas de arena blanca <strong>Boucan Canot</strong> y <strong>L’Hermitage</strong> donde está permitido el baño gracias a la barrera de coral que las protege, cabe destacar el mercado semanal de Saint-Paul, instalado en el paseo marítimo con numerosas paradas donde uno puede comprar productos frescos, degustar la variada y rica gastronomía de la isla, pasearse al ritmo de la música en directo entre vendedores que ofrecen productos locales como vainilla y especies, así como artesanía infinita hecha de hojas de palmera y un sinfín de artículos varios. </span></p>
<p class="p3">En Saint-Leu visitamos <strong>Mascarin</strong>, el Jardín Botánico de la <strong>Isla Reunión</strong> que cuenta con ocho colecciones vegetales excepcionales que permite conocer y entender mejor la flora de La Reunión y el conjunto de las islas Mascareñas. También nos acercamos a Kelonia, centro de observación, investigación y recuperación de especies marinas, especialmente las tortugas.</p>
<p class="p3">De ahí nos sorprendió especialmente la colección de objetos antiguos y esculturas hechas con la cáscara y la piel de este entrañable reptil: desde cuchillos y cucharas hasta tazas de té pasando por paraguas, abanicos y peines. Por suerte hoy es un animal protegido y ya no se permite dicha actividad.</p>
<div id="attachment_5454" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5454" class="wp-image-5454 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Vistas-des-del-Jardin-Botanico-de-Mascarin.jpg" alt="Viajar a Isla Reunión - Vistas des del Jardin Botánico de Mascarin" width="1024" height="652" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Vistas-des-del-Jardin-Botanico-de-Mascarin.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Vistas-des-del-Jardin-Botanico-de-Mascarin-300x191.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Vistas-des-del-Jardin-Botanico-de-Mascarin-768x489.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Vistas-des-del-Jardin-Botanico-de-Mascarin-810x516.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5454" class="wp-caption-text">Vistas des del Jardin Botánico de Mascarin</p></div>
<p class="p3">En Saint-Pierre alquilamos un apartamento alejado del pueblo y rodeado de campos de caña de azúcar donde podíamos disfrutar de unos atardeceres inolvidables. Desde este pueblo del sur salimos el resto de los días a explorar los tesoros de la Isla Reunión.</p>
<div id="attachment_5455" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5455" class="wp-image-5455 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Anse-des-Cascades.jpg" alt="Viajar a Isla Reunión - Anse des Cascades" width="1024" height="652" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Anse-des-Cascades.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Anse-des-Cascades-300x191.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Anse-des-Cascades-768x489.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Anse-des-Cascades-810x516.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5455" class="wp-caption-text">Anse des Cascades</p></div>
<p class="p3">De la costa sud-este me enamoré de las playas <strong>Grand Anse</strong> y <strong>Anse des Cascades</strong>, y del viejo puerto <strong>Quai de Sel</strong>, lugares donde la natura salvaje y la belleza se unen y crean lo indescriptible. Me sentí una hormiga ante Goliat en la <strong>Route des Laves</strong>, un recorrido de 31 km por la N2 que cruza el camino natural de la lava que llega hasta el mar sin piedad cuando el volcán entra en erupción. La iglesia del Piton de Sainte-Rose es el testimonio indiscutible de los efectos de la actividad del Piton de la Fournaise, puesto que aún se puede ver a su alrededor el río de lava que la dejó colgada.</p>
<p class="p3">De ahí, seguimos hacia <strong>Saint-Benoît</strong> pasando por la iglesia barroca <strong>Sainte-Anne</strong>, conocida por la película de François Truffaut, <i>La Sirène du Mississipi</i> (1969), y llegamos al suntuoso <strong>valle de Takamaka</strong> nutrido de profundos cañones y rodeado de frondosas paredes con numerosas cascadas vertiginosas, como el salto de agua <strong>Arc-en-Ciel</strong>.</p>
<div id="attachment_5456" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5456" class="wp-image-5456 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Takamaka.jpg" alt="Viajar a Isla Reunión - Valle de Takamaka" width="1024" height="652" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Takamaka.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Takamaka-300x191.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Takamaka-768x489.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Takamaka-810x516.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5456" class="wp-caption-text">Valle de Takamaka</p></div>
<p class="p3"><span class="s1">Desde el pueblo de Saint-Louis fuimos subiendo hacia el Piton de la Fournaise por un sinfín de curvas y elevación del terreno que quita el aliento. Uno se tiene que resistir por no pararse a cada momento a disfrutar de las vistas panorámicas que le ofrece el camino, pero hay por lo menos dos que la parada es casi obligatoria: uno es el mirador con vistas al <strong>Plaine des Cafres</strong> y el <strong>Piton des Neiges</strong>, y el otro es el mirador <strong>Nez de Boeuf</strong>, con vistas al valle <strong>Rivière des Remparts</strong>. </span></p>
<p class="p3"><span class="s1">A medida que íbamos avanzando observamos que la vegetación iba menguando hasta llegar al desierto más árido formado de piedras de lava que dejan un paisaje desolador más propio de una superficie lunar que de una isla tropical. Al final de la carretera llegamos al <strong>Pas de Bellecombe</strong> (2.300 m), el mejor mirador donde pudimos admirar el Piton de la Fournaise, su cráter principal, el cráter Dolomieu, y el cráter Formica Leo, uno de los pequeños y el que pisamos su interior.</span></p>
<div id="attachment_5458" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5458" class="wp-image-5458 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Cascada-de-Grand-Galet.jpg" alt="Cascada de Grand Galet" width="1024" height="652" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Cascada-de-Grand-Galet.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Cascada-de-Grand-Galet-300x191.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Cascada-de-Grand-Galet-768x489.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Cascada-de-Grand-Galet-810x516.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5458" class="wp-caption-text">Cascada de Grand Galet</p></div>
<p class="p3">Cuentan que hay una leyenda de un tesoro escondido en la isla por un pirata. No sé si será cierto o no, pero lo que sí sé es que los tres circos son un auténtico tesoro de la Isla Reunión. De hecho, los pueblos o aldeas que se albergan en ellos tienen su origen en los esclavos, conocidos como “les marrons”, que huían de la esclavitud, concentrada mayoritariamente en las plantaciones de caña de azúcar de la costa, y de los cazadores de “marrons” que tenían la misión de devolver los esclavos vivos o muertos a sus capataces.</p>
<p class="p3">La abolición de la esclavitud fue en 1848, y sorprendentemente aún se mantienen aldeas en lugares insospechados con accesos casi imposibles, como es el caso del <strong>Circo de Mafate</strong>, solo accesible en helicóptero o a pie por senderos reservados para los amantes del senderismo. Por suerte es alcanzable a vista de pájaro gracias al mirador de <strong>Maïdo</strong> (2.225 m), el balcón de Mafate.</p>
<div id="attachment_5457" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5457" class="wp-image-5457 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Hell-Bourg.jpg" alt="Hell-Bourg" width="1024" height="652" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Hell-Bourg.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Hell-Bourg-300x191.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Hell-Bourg-768x489.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Hell-Bourg-810x516.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5457" class="wp-caption-text">Hell-Bourg</p></div>
<p class="p3">El Circo de Salazie presume de tener los pueblos más bonitos, como <strong>Hell-Bourg y Grand Îlet</strong>, con sus casas coloridas y sus lambrequines que caen de los tejados, pero una vez más la belleza de la naturaleza vence a la mano humana con sus montañas y las numerosas cascadas, como el <strong>Voile de la Mariée</strong> (el velo de la novia).</p>
<div id="attachment_5459" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5459" class="wp-image-5459 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Circo-de-Cilaos.jpg" alt="Isla Reunión - Circo de Cilaos" width="1024" height="652" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Circo-de-Cilaos.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Circo-de-Cilaos-300x191.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Circo-de-Cilaos-768x489.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Circo-de-Cilaos-810x516.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5459" class="wp-caption-text">Circo de Cilaos</p></div>
<p class="p3"><span class="s2">Desde el mirador situado en la cima de <strong>La Roche Merveilleuse</strong> divisamos el Circo de Cilaos. Con Le Piton des Neiges a nuestras espaldas, desde ahí pudimos entender cómo es este circo desde un punto de vista geológico y ver Le col du Taïbit, por donde los senderistas bien preparados pasan al otro lado y llegan al Circo de Mafate. </span></p>
<p class="p3"><span class="s2">Desde aquí también se puede ver un diminuto pueblo en la cima de una montaña, y es que si de todos los pueblos y aldeas me tuviera que quedar con alguno, este sería l’<strong>Îlet-à-Cordes</strong>: un pueblo situado a 1.100 m de altitud que debe su nombre a las lianas o cuerdas que utilizaban los “marrons” para llegar hasta él. </span></p>
<p class="p3"><span class="s2">Pues era tan inaccesible que solo podían llegar trepando y escalando con la ayuda de unas cuerdas. Hoy en día llega una carretera estrecha con un sinfín de curvas casi imposibles, pero aun así, cuando uno consigue llegar se da cuenta que ha sido y sigue siendo uno de esos lugares olvidados por el tiempo, confinado en un rincón de una isla en medio del océano Índico.</span></p>
<p><a href="https://www.magellanmag.com/hemeroteca/#dflip-df_4526/34/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><i class="fa fa-hand-o-right" style="color: #000000"></i><strong> Publicado en el Nº24 de Magellan</strong></a></p>
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		<title>Viajar a Cuba, la isla del sabor genuino</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Josep Prats]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 03 Mar 2019 16:13:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Relatos de Viajes]]></category>
		<category><![CDATA[Camagüey]]></category>
		<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[La Habana]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de viajes]]></category>
		<category><![CDATA[Santiago de Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Viajar a Cuba]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Viajar a Cuba fue una experiencia única e inolvidable que nos permitió explorar el carácter de sus gentes, su pasado colonial y disfrutar del color turquesa de&#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Viajar a Cuba </strong>fue una experiencia única e inolvidable que nos permitió explorar el carácter de sus gentes, su pasado colonial y disfrutar del color turquesa de unas playas únicas.</p>
<p class="p1">Volamos hacia La Habana vía París. <strong>Viajar a Cuba</strong> significa que hay que tomarse con paciencia los trámites a la llegada. Van lentos, pero sin malas caras, sin malos modos. <a href="https://www.magellanmag.com/cuba-con-ritmo-propio/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Otro ritmo</a>. Es la primera percepción de una ciudad que vive sin prisas, que rezuma alegría, aunque la mayoría tenga poco para vivir. Hicimos este viaje tres años atrás, cuando no se hablaba del final del bloqueo de EE UU.</p>
<p class="p1">El encanto nada más pisar Cuba es su sabor, un sabor genuino. No sabemos si la llegada de multinacionales, de grandes franquicias, de chorros de millones de dólares alterarán –creemos que sí- esta personalidad única cubana. Hoy día es muy difícil imaginar gente en las calles sin estar enganchadas al móvil, como ajenos a su entorno.</p>
<p class="p1">La Cuba que visitamos sí nos regaló esta película de gente no adicta a este artefacto inteligente. De gente que prefiere hablar que zambullirse en redes sociales sin saber qué cara tiene su interlocutor.</p>
<div id="attachment_5382" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5382" class="wp-image-5382 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Día-festivo-en-La-Habana-con-alegres-rúas-de-jóvenes-en-carnaval.jpg" alt="Viajar a Cuba, día festivo en La Habana, con alegres rúas de jóvenes en carnaval" width="1024" height="680" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Día-festivo-en-La-Habana-con-alegres-rúas-de-jóvenes-en-carnaval.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Día-festivo-en-La-Habana-con-alegres-rúas-de-jóvenes-en-carnaval-300x199.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Día-festivo-en-La-Habana-con-alegres-rúas-de-jóvenes-en-carnaval-768x510.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Día-festivo-en-La-Habana-con-alegres-rúas-de-jóvenes-en-carnaval-810x538.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5382" class="wp-caption-text">Día festivo en La Habana, con alegres rúas de jóvenes en carnaval</p></div>
<h2><strong>Viajar a Cuba y vivir la isla antes del bloqueo</strong></h2>
<p class="p3">La primera impresión que tienes cuando empiezas a patear las calles de La Habana es que has aterrizado en una ciudad triturada. El deterioro de algunos barrios, bellas mansiones de épocas coloniales que amenazan ruina, maltratadas por el paso del tiempo y la falta de recursos para cuidarlas.</p>
<p class="p3">Pero una vez allí, en plena calle, surge una atrayente atmósfera mezcla de la preciosa ciudad que imaginas que un día fue y la vitalidad, sencillez y alegría de sus gentes de ahora. Encuentras la belleza de la ciudad más allá de las heridas que ha dejado el paso del tiempo y las restricciones económicas.</p>
<p class="p3">Sus calles están llenas de vida, bullicio. Bellos y bellas mulatas, gentes con rasgos ibéricos u orientales, rubios con ojos verdes, todos reflejan el pasado de unos familiares que un día decidieron <strong>viajar a Cuba</strong> para hacer fortuna. Escolares uniformados y sonrientes a la salida de las escuelas, entrañables ancianos, gente joven que lleva el ritmo salsero incluso cuando andan. Es una identidad forjada en largos años de mestizaje. Todo dibuja una personalidad única.</p>
<p class="p3">Nos alojamos en un hotel en la zona del <b>Malecón</b>. A primera hora, después de ‘dejar en la cama’ el <i>jet lag</i> paseamos por esta terraza abierta al mar que tanta personalidad le da a La Habana. Airecillo fresco aún no calentado por el sol. Azul del mar que a las nueve de la mañana aún no era intenso.</p>
<p class="p3">Suave espuma de un agua que no estaba agitada como al atardecer. Gente risueña, mucha menos que cuando de noche llena la zona de vida y alegría para refrescar los calores. Regresamos al hotel para el desayuno.</p>
<p class="p3">Después empezamos el pateo por La Habana Vieja, la antigua ciudad, formada a partir del puerto. Recomendamos hacerlo con mucha calma. Callejuelas, portalones, patios interiores, conventos, iglesias, plazas con soportales. Cada rincón rezuma historia. Es un conjunto colonial genuino, lleno de vida.</p>
<p class="p3">Balcones con ropa tendida, fachadas descoloridas, testimonios de su belleza anterior. Densidad humana y alegre. Guía en mano, disfrutad de este mundo de cinco kilómetros cuadrados de pintoresquismo con muchos edificios coloniales en diverso estado.</p>
<div id="attachment_5383" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5383" class="size-full wp-image-5383" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Catedral-de-La-Habana.jpg" alt="Catedral de La Habana" width="1024" height="680" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Catedral-de-La-Habana.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Catedral-de-La-Habana-300x199.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Catedral-de-La-Habana-768x510.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Catedral-de-La-Habana-810x538.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5383" class="wp-caption-text">Catedral de La Habana</p></div>
<p class="p3">La plaza de la <b>Catedral</b> es el corazón de la <b>Habana Vieja</b>, una construcción barroca de mediados del siglo XVIII, pero con la sobriedad con que la Compañía de Jesús dotaba a sus fundaciones. La podéis visitar, es muy bonita por dentro… y luego tomar un refresco en una de las terrazas de la plaza, a la que nunca falta la música de grupos improvisados.</p>
<p class="p3">A pocos pasos se encuentra uno de los grandes iconos de La Habana: <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/La_Bodeguita_del_Medio" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><b>La Bodeguita del Medio</b></a>. En realidad se trata de una taberna muy similar a la que se puede encontrar en cualquier pueblo de España. Muy frecuentada por <b>Hemingway</b> –de hecho frecuentaba todos los lugares donde se servía buen alcohol. La especialidad es el mojito, una bebida larga de ron, azúcar y agua con gas aromatizada con yerbabuena.</p>
<p class="p3">Es un lugar muy concurrido. Tanta gente le quita encanto. Dimos una vuelta por el local, tomamos el reglamentario mojito y seguimos nuestro paseo por las callejuelas para llegar a uno de los lugares, para nosotros, más genuinos, la <b>Plaza Vieja</b>. Porticada, limpia.</p>
<p class="p3">Coincidimos con el bullicio de grupos de jóvenes en pleno carnaval, era realmente <strong>viajar a Cuba</strong> en estado puro. Cerca, en la calle Obispo, recomendamos entrar en el Hotel Ambos Mundos y subir a su azotea. Tendréis una preciosa panorámica de <b>La Habana Vieja</b>, con sus fortalezas al fondo, y debajo la intrincada red de sus calles.</p>
<p class="p3">Para saborear mejor esta vista ayuda otro mojito. Fresquito, entra bien… pero cuidado. En el Hotel Ambos Mundos se alojó <b>Hemingway </b>en los años 40. Se puede visitar la habitación-museo del mítico escritor. Cuentan que siempre la tenía preparada por si el exceso de mojitos le ‘aconsejaba’ quedarse a dormir en lugar de dar tumbos por las calles.</p>
<div id="attachment_5384" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5384" class="size-full wp-image-5384" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/La-preciosa-Plaza-Vieja-en-el-casco-antiguo-de-La-Habana.jpg" alt="La preciosa Plaza Vieja en el casco antiguo de La Habana" width="1024" height="680" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/La-preciosa-Plaza-Vieja-en-el-casco-antiguo-de-La-Habana.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/La-preciosa-Plaza-Vieja-en-el-casco-antiguo-de-La-Habana-300x199.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/La-preciosa-Plaza-Vieja-en-el-casco-antiguo-de-La-Habana-768x510.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/La-preciosa-Plaza-Vieja-en-el-casco-antiguo-de-La-Habana-810x538.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5384" class="wp-caption-text">La preciosa Plaza Vieja en el casco antiguo de La Habana</p></div>
<p class="p3">Cerca de allí, a pocas manzanas, se encuentra la calle Brasil. Recomendamos recorrerla sin prisas. Es la expresión del romanticismo viejo, de fachadas coloniales desconchadas, de interiores derruidos, de balcones, sacudidos por el paso del tiempo y el descuido, repletos de ropa tendida de todos los colores.</p>
<p class="p3">Junto a la acera, antiguos coches de brillantes y metálicos rojos, verdes, azules. Y al fondo de esta estrecha vía, la cúpula del <b>Capitolio</b> coronaba el final de la calle. Una postal que define la esencia de <b>La Habana</b> auténtica.</p>
<p class="p3">Después de tanto pateo, decidimos poner fin a nuestro primer día en Cuba. Sobre las 20,30. La dorada reverberación del sol en su lento descenso iluminaba las fachadas coloreadas. Incluso las más deterioradas adquirían una luz que recordaba su pasado. Y una suave brisa, que cogía fuerza al circular por las estrechas callejuelas, aliviaba los rigores del caluroso día. Paramos un coco-taxi.</p>
<p class="p3">Una moto con caparazón amarillo para dos personas, medio auténtico para moverse por La Habana. Pasamos junto al <b>Malecón</b>. En busca de las caricias de esta brisa, grupos de gente tomaban posición frente al fresco del mar. Aguardaban la llegada de la noche envueltos en un bullicio alegre. Otro rasgo de personalidad cubano.</p>
<div id="attachment_5386" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5386" class="size-full wp-image-5386" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Plaza-de-la-Revolución.-En-la-fachada-del-Ministerio-del-Interior-hay-una-efigie-de-Che-Guevara.jpg" alt="Plaza de la Revolución. En la fachada del Ministerio del Interior hay una efigie de Che Guevara" width="1024" height="680" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Plaza-de-la-Revolución.-En-la-fachada-del-Ministerio-del-Interior-hay-una-efigie-de-Che-Guevara.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Plaza-de-la-Revolución.-En-la-fachada-del-Ministerio-del-Interior-hay-una-efigie-de-Che-Guevara-300x199.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Plaza-de-la-Revolución.-En-la-fachada-del-Ministerio-del-Interior-hay-una-efigie-de-Che-Guevara-768x510.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Plaza-de-la-Revolución.-En-la-fachada-del-Ministerio-del-Interior-hay-una-efigie-de-Che-Guevara-810x538.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5386" class="wp-caption-text">Plaza de la Revolución. En la fachada del Ministerio del Interior hay una efigie de Che Guevara</p></div>
<p class="p3">La primera visita del día siguiente fue la <b>Plaza de la Revolución</b>. Nada que ver con el sabor de <b>La Habana Vieja</b>. Es el espacio más espectacular de la ciudad, pero no por su belleza. En este espacio caben un millón de personas, las que convocaba <b>Fidel Castro</b> en las fechas señaladas del calendario revolucionario.</p>
<p class="p3">Es un espacio frío y enorme. Lo preside el monumento a José Martí, mole enorme sin ningún encanto. Está flanqueado por edificios oficiales: Ministerios, Palacio de Justicia, el Comité Central del Partido comunista… Todo respira megalomanía. En la fachada del edificio del Ministerio del Interior aparece una enorme efigie del <b>Che Guevara</b> y su lema ‘Hasta la victoria siempre’.</p>
<div id="attachment_5387" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5387" class="size-full wp-image-5387" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/La-espectacular-cúpula-del-Capitolio-en-la-capital-cubana.jpg" alt="La espectacular cúpula del Capitolio en la capital cubana" width="1024" height="680" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/La-espectacular-cúpula-del-Capitolio-en-la-capital-cubana.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/La-espectacular-cúpula-del-Capitolio-en-la-capital-cubana-300x199.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/La-espectacular-cúpula-del-Capitolio-en-la-capital-cubana-768x510.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/La-espectacular-cúpula-del-Capitolio-en-la-capital-cubana-810x538.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5387" class="wp-caption-text">La espectacular cúpula del Capitolio en la capital cubana</p></div>
<p class="p3">A pocos minutos andando está el <b>Capitolio</b>. La primera sensación que tienes es de espejismo, como si hubieran trasplantado el edificio de <b>Washington</b> a <b>La Habana</b>. Un contraste con los barrios de perfil colonial. En la actualidad alberga La Academia de Ciencias de Cuba y el Museo de Historia Natural. Muy cerca del <b>Capitolio</b>, dominando el Parque Central, se encuentra el antiguo <b>Centro Gallego</b>, hoy <b>Liceo</b> de <b>La Habana</b>.</p>
<p class="p3">Un edificio de construcción abigarrada, una masa de mármol blanco, con tanta ornamentación que marea. El cuadro fotográfico de este teatro lo completan la multitud de colores de los automóviles de los años 50 aparcados delante. Desde allí descendimos por el Paseo de Prado (nombre en honor a su homónimo madrileño) hoy llamado José Martí. Es la frontera entre <b>La Habana Centro</b> y la <b>Vieja</b>.</p>
<p class="p3">Se inicia en el Parque Central y termina frente al Castillo de San Salvador de La Punta, en el <b>Malecón</b>. Es un recorrido que hay que hacer acompañado por la imaginación. Es donde más notamos el desgarramiento que han sufrido mansiones que en su día fueron señoriales. En sus fachadas aún se reconoce, entre los arañazos del tiempo, la grandeza ilustre que debían lucir en el siglo XVIII.</p>
<p class="p3">Aquellos balcones, aquellos portales que decoraban la vida de la clase alta, hoy están ocupados por gente humilde, pero alegre, que nada puede hacer para evitar el deterioro. El paseo es toda una evocación al pasado. Nos sentamos en unos bancos que en su día fueron majestuosos. Pero la alegría de las gentes que pasean por sus calles disipa cualquier sensación deprimente.</p>
<div id="attachment_5389" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5389" class="size-full wp-image-5389" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/El-edificio-colonial-del-Ayuntamiento-de-Santiago-visto-desde-una-azotea.jpg" alt="El edificio colonial del Ayuntamiento de Santiago, visto desde una azotea" width="1024" height="680" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/El-edificio-colonial-del-Ayuntamiento-de-Santiago-visto-desde-una-azotea.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/El-edificio-colonial-del-Ayuntamiento-de-Santiago-visto-desde-una-azotea-300x199.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/El-edificio-colonial-del-Ayuntamiento-de-Santiago-visto-desde-una-azotea-768x510.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/El-edificio-colonial-del-Ayuntamiento-de-Santiago-visto-desde-una-azotea-810x538.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5389" class="wp-caption-text">El edificio colonial del Ayuntamiento de Santiago, visto desde una azotea</p></div>
<h2 class="p5"><b>Con la salsa en las venas</b></h2>
<p class="p5">Al día siguiente nos trasladamos a <b>Santiago de Cuba</b> en vuelo doméstico. Está situada en una bahía de nueve kilómetros de longitud, protegida por la <b>Sierra Maestra</b>. El centro antiguo tiene el encanto de una vieja ciudad de provincias, con casas pintadas de vivos colores, muchas veces ajados por el paso del tiempo y la atmósfera caliente y húmeda de la bahía.</p>
<p class="p5">Los santiaguinos son gente abierta. Son los sureños, con alto porcentaje de raza negra, que imprimen carácter caribeño y tropical a sus calles. La música, la salsa son referencia permanente.</p>
<p class="p5">Es una delicia pasear, sentarse en sus jardines como el parque Dolores o la Plaza-parque Céspedes que preside la hermosa <b>Catedral </b>que tiene enfrente el colonial edificio del <b>Ayuntamiento</b>. Hay que dejarse ir, respirar el carácter extrovertido de sus gentes. La calle Heredia es una de las arterias principales del corazón de <b>Santiago</b>.</p>
<p class="p5">Puedes encontrar grupos musicales en cualquier esquina, sobre todo sábados y domingos, noches de fiesta. Otra calle emblemática es la del Padre Pico. Es empinada y con una larga escalinata al final. Aunque sea algo fatigoso, vale la pena llegar a través de ella a un barrio que, desde su altura, se divisa el puerto con su abigarrado conjunto de barcos, grúas y chimeneas.</p>
<p class="p5">Desde el Mirador de Velázquez también se contempla una buena vista de la bahía. Eso sí, no perdáis la ocasión de entrar en una Casa de la Trova. Es la mejor manera de percibir cómo la gente de Santiago, sea cual sea su edad, lleva el ritmo en sus venas.</p>
<div id="attachment_5388" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5388" class="size-full wp-image-5388" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Castillo-del-Morro-en-Santiago.jpg" alt="Castillo del Morro en Santiago" width="1024" height="680" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Castillo-del-Morro-en-Santiago.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Castillo-del-Morro-en-Santiago-300x199.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Castillo-del-Morro-en-Santiago-768x510.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Castillo-del-Morro-en-Santiago-810x538.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5388" class="wp-caption-text">Castillo del Morro en Santiago</p></div>
<p class="p2">Cerramos el día en el <b>Castillo del Morro</b>. Disfrutamos de las magnificas vistas al mar que ofrece la fortaleza antes del ceremonial cañonazo del anochecer. Nuestra visita de dos días a <b>Santiago</b> se puede definir así: Genuina, auténtica y vital.</p>
<p class="p3">Alquilamos un coche para hacer el recorrido de regreso a <b>La Habana</b> durante los próximos diez días. Nos acompañó la simpatiquísima Aymee. Una <i>cicerone</i> fantástica. Es bastante liado conducir en Cuba, por las escasas señalizaciones y el montón de gente haciendo la <i>botella</i> (autostop). Nos ahorramos un montón de tiempo gracias a su asesoramiento y consejos. Una guía con las páginas abiertas.</p>
<p class="p3">Nuestro destino después de <b>Santiago</b> fue <b>Santo Domingo</b>, lugar que sirve de campamento base para excursiones al parque Nacional de Sierra Maestra. Antes pasamos por <b>Bayamo</b> para visitar su interesante núcleo colonial. A la mañana siguiente, un 4&#215;4 nos dejó en el mirador de los Altos del Naranjo. Desde allí parten dos senderos.</p>
<p class="p3">Uno va a la Comandancia de La Plata, donde <b>Fidel Castro</b> y sus seguidores fraguaron la revolución. El segundo sendero es la aventura de alcanzar el Pico Turquino, que con sus 1.974 metros es el más alto de Cuba. Nosotros escogimos éste… no para ir hasta la cima, sino que nos desviamos hacia la comunidad ecológica de La Platica. Recorrimos sus caminos entre casas de madera, huertos y corrales. Vida sana y tranquila. Otra experiencia auténtica y única de <strong>viajar a Cuba</strong>.</p>
<div id="attachment_5390" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5390" class="wp-image-5390 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Una-de-las-típicas-iglesias-en-el-centro-de-Camagüey.jpg" alt="Viajar a Cuba. Una de las típicas iglesias en el centro de Camagüey" width="1024" height="680" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Una-de-las-típicas-iglesias-en-el-centro-de-Camagüey.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Una-de-las-típicas-iglesias-en-el-centro-de-Camagüey-300x199.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Una-de-las-típicas-iglesias-en-el-centro-de-Camagüey-768x510.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Una-de-las-típicas-iglesias-en-el-centro-de-Camagüey-810x538.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5390" class="wp-caption-text">Una de las típicas iglesias en el centro de Camagüey</p></div>
<p class="p3">Después de pasar un día en Cayo Saetía, donde se puede disfrutar casi en soledad del mar esmeralda y visitar una curiosa reserva de cebras, jabalíes, venados, antílopes y toros, nos dirigimos hacia <b>Camagüey</b>, la antigua capital y tercera ciudad de Cuba. Es muy distinta a <b>Santiago</b> y <b>La Habana</b>. Su patrimonio monumental no es muy grande ni tampoco de gran importancia artística. No hay el abigarrado barroco de otras ciudades cubana.</p>
<p class="p3">En <b>Camagüey </b>todo es más discreto y sobrio. Esta diferencia es visible en sus edificios. No se advierte en ellos la presencia por el gusto palaciego. No hay alardes de ornamentación en las fachadas, pero puertas adentro, sus amplios patios interiores, sombreados por plantas aromáticas y con los típicos tinajones, dan personalidad a la ciudad.</p>
<p class="p3">Por esta razón, <b>Camagüey</b> es conocida también como la ‘ciudad de los tinajones´ por la cantidad de vasijas de barro de gran tamaño (algunas alcanzan los dos metros de altura y cuatro de diámetro) que se construyeron para recoger el agua de la lluvia.</p>
<p class="p3">La parte más antigua de la ciudad tiene un diseño muy peculiar. Calles estrechas, sin cuadrícula urbana, sin trazados rectilíneos, tejen una auténtico laberinto. Pasear por éstas es penetrar en su vida provinciana. Las plazas del Carmen, San Juan de Dios, Ignacio Agramonte son lugares que dibujan la personalidad única de <b>Camagüey</b>.</p>
<p class="p3">Hay muchas iglesias como la Mayor, la de la Soledad, la de la Merced. Nosotros nos montamos en un ‘carro-bicicleta’ para recorrerlas todas y conocer los rincones de sus barrios. Ibas parando, entrabas en ellas, caminabas por la zona para regresar después al peculiar vehículo. En Camagüey el ritmo es plácido.</p>
<p class="p3">Estuvimos dos días en <b>Camagüey</b> y nos alojamos en una casa particular. También recomendamos esta experiencia tan auténtica, que iríamos repitiendo hasta llegar a <b>La Habana</b>. Al día siguiente, camino de <b>Trinidad </b>nos paramos en el <b>Valle de los Ingenios</b>. En las primeras décadas del siglo XIX fueron los de mayor esplendor de la ciudad debido al azúcar que se producía en este valle.</p>
<p class="p3">En toda la zona hay restos de maquinarias, de casonas, de almacenes. Es como trasladarse a los tiempos de la fundación de <b>Trinidad</b>, es un testimonio de la floreciente época colonial. La hacienda productora de azúcar más famosa, es decir, el ingenio, es el de <b>Manacas-Iznaga</b>, con una torre de 45 metros de altura que servía para vigilar el trabajo de los esclavos y también para avisar de los incendios que se producían en sus alrededores.</p>
<p class="p3">Su campanario marcaba el inicio y el final de la jornada de las plantaciones de azúcar. Se puede subir. Desde arriba la vista del valle es espectacular. También desde el mirador de la <b>Loma del Puerto</b>, a 276 metros de altura, se tiene una magnífica panorámica.</p>
<h2 class="p5"><b>Trinidad, una joya colonial</b></h2>
<p class="p5"><span class="s1">A mediodía llegamos a <b>Trinidad</b>, para nosotros una joya y uno de los motivos para <strong>viajar a Cuba </strong>(aunque estas cosas son muy personales). Es la ciudad colonial mejor conservada. La UNESCO la proclamó patrimonio de la Humanidad en 1988. La ciudad sorprende por sus calles empedradas, sus casas luciendo preciosos colores, sus iglesias, sus palacios, sus rejas y balaustradas, sus frescos patios interiores. </span></p>
<p class="p5"><span class="s1">Es una ciudad pequeña, para pasear. Dedicadle al menos un par de días. <b>Trinidad</b> es para conocerla sin prisas y con muchas pausas para recrearse en la rancia atmósfera de su ambiente antiguo y colonial.</span></p>
<div id="attachment_5391" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5391" class="wp-image-5391 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Plaza-Mayor-de-Trinidad-con-la-Iglesia-de-la-Santísima-Trinidad.jpg" alt="Viajar a Cuba. Plaza Mayor de Trinidad con la Iglesia de la Santísima Trinidad" width="1024" height="680" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Plaza-Mayor-de-Trinidad-con-la-Iglesia-de-la-Santísima-Trinidad.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Plaza-Mayor-de-Trinidad-con-la-Iglesia-de-la-Santísima-Trinidad-300x199.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Plaza-Mayor-de-Trinidad-con-la-Iglesia-de-la-Santísima-Trinidad-768x510.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Plaza-Mayor-de-Trinidad-con-la-Iglesia-de-la-Santísima-Trinidad-810x538.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5391" class="wp-caption-text">Plaza Mayor de Trinidad con la Iglesia de la Santísima Trinidad</p></div>
<p class="p3">El centro del casco histórico es la <b>Plaza Mayor</b>, de la cual surgen estrechas calles. Es una zona tranquila con un jardín central con palmeras y cerrada por rejas blancas. Alrededor se alzan viejas casonas, palacios de antiguos notables y la iglesia de la <b>Santísima Trinidad</b>. Es una delicia –aunque las calles estén empedradas- caminar por las callejuelas, disfrutar de los vivos colores de paredes, puertas y rejas, sentarse un algún fresco patio interior a tomarse plácidamente un café.</p>
<p class="p3">Para culminar el día lo mejor es subir a la torre del campanario de la iglesia de <b>San Francisco</b> desde donde si divisa el irregular entramado de las callejuelas estrechas y los tejados de teja española. Y al fondo, el Caribe.</p>
<p class="p3">El destino de nuestra siguiente etapa era precisamente el mar. Habíamos reservado una cabaña en un cayo (pequeña isla, como hemos dicho más arriba) tranquilo, poco conocido por el gran turismo. Teníamos que atravesar la isla para llegar al Atlántico. Fue in día intenso, pero muy sabroso por los lugares que pudimos visitar. Primero, <b>Cienfuegos</b>, que es conocida como la ‘perla del sur’.</p>
<p class="p3">Estuvimos más de dos horas recorriendo su centro, con la <b>Catedral</b>, <b>Ayuntamiento</b> y el <b>Teatro Terry</b> como edificios emblemáticos. Agradables estéticamente y bien conservados. Caminar por el <b>Paseo del Prado</b> es obligado. Es un bulevar cuyo andén central es peatonal, con jardines, árboles y bancos de estilo colonial. El paseo está flanqueado por edificios porticados en los que se abren bares, cines, librerías, una heladería. En esta zona es donde palpita la vida de <b>Cienfuegos</b>.</p>
<p class="p3">Continuamos camino hasta llegar a <b>Santa Clara</b>. Una ciudad que no tiene el lustre de <b>Trinidad</b> o <b>Cienfuegos</b>. Su máximo interés histórico está en la enorme <b>Plaza de la Revolución</b>, presidida por una altiva estatua del <b>Che Guevara</b> en actitud rebelde. Transmite sensación de megalomanía, en el monumento puede leerse la carta de despedida, labrada en la piedra, premonitoria de la muerte que encontraría en Bolivia, a <b>Fidel Castro</b>. Debajo de la figura del <b>Che</b>, en un austero edificio en forma de bloque de piedra, está su Mausoleo.</p>
<p class="p3">Para entrar hay que descubrirse la cabeza y guardar absoluto silencio. Es como un lugar de culto. Una llama votiva recuerda la figura del mito cubano. En el museo contiguo, hay una síntesis histórica del guerrillero asesinado en la selva boliviana en 1967.</p>
<p class="p3">Se muestran diferentes vitrinas donde se exponen cantidad de recuerdos suyos: armas, fotografías, efectos personales, la gorra, la cazadora… El interés de la visita, por supuesto, no es estético, sino para palpar el carisma, el recuerdo, el respeto que los cubanos tienen por su héroe.</p>
<div id="attachment_5392" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5392" class="wp-image-5392 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Una-de-las-plazas-de-la-preciosa-población-de-Remedios.jpg" alt="Viajar a Cuba. Una de las plazas de la preciosa población de Remedios" width="1024" height="680" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Una-de-las-plazas-de-la-preciosa-población-de-Remedios.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Una-de-las-plazas-de-la-preciosa-población-de-Remedios-300x199.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Una-de-las-plazas-de-la-preciosa-población-de-Remedios-768x510.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Una-de-las-plazas-de-la-preciosa-población-de-Remedios-810x538.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5392" class="wp-caption-text">Una de las plazas de la preciosa población de Remedios</p></div>
<p class="p3">Nos detuvimos en <b>Remedios</b> dos horas más tarde. Una pequeña y encantadora población de 17.000 habitantes. Casas coloniales, plazas con soportales, las iglesias del Buen Viaje y de <b>San Juan Bautista</b> dibujan las personalidad del centro. Si visitáis <b>Remedios</b> poco antes de Navidad (no fue nuestro caso) coincidiréis con las famosas parrandas. Según nos contaron, son fiestas a lo grande con desfile de carrozas, música y bailes en plena calle. Aprovechamos para comer una empanada en un delicioso chiringuito.</p>
<p class="p3">Pudimos llegar al cayo por una carreterita construida sobre el mar con enormes bloques de piedra que sirven de base. A este tipo de carretera la llaman ‘pedraplén’. Produce una sensación extraña tener el mar a la derecha y a la izquierda de una calzada estrecha. A primera hora de la tarde ya estábamos en Cayo <b>Las Brujas</b>.</p>
<p class="p3">Disfrutamos tres días de su maravillosa playa de color turquesa. Estábamos prácticamente solos. Si estáis pensando <strong>viajar a Cuba</strong>, reservaros unos días para regalaros los sentidos con sus cálidas aguas, su sol tropical y las caricias de las brisas de la tarde… además de una magnifica gastronomía.</p>
<h2 class="p5"><b>Viñales, el jardín de las plantaciones de tabaco</b></h2>
<p class="p5">Después de estos días de relajo, enfilamos camino hacía <b>Viñales</b> con parada y noche en Playa Larga, en la histórica bahía de <b>Cochinos</b> bordeada de palmeras. Nos alojamos en una casa particular, con una portezuela en su parte posterior a pie del agua. Nos dimos un buen remojo, por la tarde y a primera hora de la mañana, en estas aguas de poca profundidad, transparentes, y con abundante vegetación en el fondo. La cena y el desayuno que nos preparó la señora de la casa fueron para recordar.</p>
<div id="attachment_5393" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5393" class="wp-image-5393 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Plantaciones-de-tabaco-en-el-valle-de-Viñales.jpg" alt="Viajar a Cuba. Plantaciones de tabaco en el valle de Viñales" width="1024" height="680" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Plantaciones-de-tabaco-en-el-valle-de-Viñales.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Plantaciones-de-tabaco-en-el-valle-de-Viñales-300x199.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Plantaciones-de-tabaco-en-el-valle-de-Viñales-768x510.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/03/Plantaciones-de-tabaco-en-el-valle-de-Viñales-810x538.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5393" class="wp-caption-text">Plantaciones de tabaco en el valle de Viñales</p></div>
<p class="p3">Teníamos muchas ganas de llegar a <b>Viñales</b>. Habíamos leído que estaba en un valle hermosísimo. Y así es. Es una zona que al <strong>viajar a Cuba</strong> no se puede perder. El paisaje, llano en su mayor parte, sólo lo alteran los mogotes cubiertos de vegetación. Los mogotes son formaciones de roca calcárea, del período jurásico, que surgen del suelo adoptando curiosas formas.</p>
<p class="p3">Su naturaleza calcárea y la acción erosiva del tiempo han provocado que estos mogotes estén horadados por innumerables cuevas, algunas surcadas por ríos subterráneos. Entramos en una de ellas. En el acceso te dan linternas y si quieres –no fue nuestro caso- te puedes bañar en su interior.</p>
<p class="p3">Nos alojamos en casa de un agradable matrimonio. La señora nos sirvió una magnífica cena vegetal y el marido se ofreció para acompañarnos la mañana siguiente a las plantaciones de tabaco. Fue interesantísimo entrar en cabañas y secadores donde nos explicaron el proceso de elaboración de los famosísimos puros habanos.</p>
<p class="p3">También pudimos percatarnos de la dureza de este trabajo que un padre e hijo parecían realizar con celo y orgullo. Además del tabaco, la zona es fértil para plantaciones de plátanos, yucas, café, patatas, frijoles, piñas y otros productos. Esta experiencia tan directa es uno de los mejores recuerdos que nos trajimos de Cuba.</p>
<p class="p3"><span class="s1">Nuestro viaje a Cuba estaba cerca del final. Después de pasar dos días fantásticos en <b>Viñales</b>, regresamos a La Habana. Quisimos aprovechar al máximo el tiempo. Llegamos a mediodía. Dejamos el equipaje en el hotel y en coco-taxi nos fuimos a <strong>Cojimar</strong>, un pequeño pueblo de pescadores que ambientó la famosa novela de Hemingway <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/El_viejo_y_el_mar" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><i>El viejo y el mar</i></a>. Es un lugar pintoresco con un pequeño busto en homenaje al genial escritor. Desde este pueblecito partían los balseros que salían de Cuba hacia la cercana costa de Estados Unidos. </span></p>
<p class="p3"><span class="s1">El trayecto de ida y vuelta nos lo amenizó el motorista. No paraba de hablar, de contar historias, que aún no sabemos si se las inventaba o eran reales, pero muy divertidas, y a cada chica que se cruzaba por la calle, le dedicaba simpáticos e ingeniosos piropos, siempre bien recibidos. A mediodía del día siguiente, con enorme pena, fuimos hacia el aeropuerto. Detrás quedaban una experiencia y recuerdos inolvidables. Viajar a Cuba fue una experiencia irrepetible. Ojalá que los cambios que llegan a la isla no desvirtúen su esencia.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1"><i class="fa fa-hand-o-right" style="color: #000000"></i> <strong><a href="https://www.magellanmag.com/hemeroteca/#dflip-df_4514/24/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Publicado en el Nº20 de Magellan</a></strong></span></p>
<p class="p1"><span class="s1"><i class="fa fa-hand-o-right" style="color: #000000"></i> <strong><a href="https://www.magellanmag.com/cuba-con-ritmo-propio/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Cuba, con ritmo propio</a></strong></span></p>
<p>La entrada <a href="https://www.magellanmag.com/viajar-a-cuba-la-isla-del-sabor-genuino/">Viajar a Cuba, la isla del sabor genuino</a> aparece primero en <a href="https://www.magellanmag.com">Revista de Viajes | Magellan</a>.</p>
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