Roma y su pasta a la carbonara

por Magellan

De la maravillosa experiencia que supone un viaje a Roma, es toda una certeza que descubrir su increible gastronomía es uno de los recuerdos que acompañarán para siempre al viajero que haya elegido la capital italiana como destino. Pocas ciudades encierran en si mismas, una propuesta que incluya historia, arte, cultura y buena cocina al nivel tan superlativo de la Ciudad Eterna.

Si hay un plato que representa la cocina romana por excelencia ese es sin lugar a dudas la célebre pasta a la carbonara, una pasta tan sencilla y económica como los ingredientes que la componen y que sin embargo bien cocinada es toda una sinfonía de aromas y de sabores. Antes de continuar con la historia de esta deliciosa pasta hay que confirmar, escribir y afirmar bien alto que la carbonara nunca jamás se tiene que cocinar con nata. Ese ingrediente que nunca formó parte de la historia del plato y que muchos paises han versionado, añadiendola en sus adaptaciones personales de la receta, sacrificando de esta manera el sabor original de un plato que sigue despertando pasiones, de manera especial entre los viajeros que la disfrutan en cualquiera de las excelentes trattorias romanas que salpican la ciudad.

Hay multiples versiones acerca del origen de la pasta a la carbonara, ya que a diferencia de muchos otros platos romanos, la receta de la pasta carbonara no aparece en el manual más famoso de la cocina romana editado en 1930, recopilado por Ada Boni, una de las más célebres y precoces figuras de la cocina romana, ya que empezó su andadura en las cocinas a la edad de 10 años. Procedente de una destacada familia de la burguesía romana dedicó toda su vida a su grande pasión.

Una de las versiones más difundidas acerca del origen de este plato es el que data la receta en el período de la segunda guerra mundial cuando en Roma las fuerzas aliadas estadounidenses cocinaban la pasta uniendo aquellos ingredientes más familiares para ellos, y que podían conseguir sin problemas.

Así tras la liberación de la capital y en unos momentos de penuria alimentaria extrema se podían conseguir alimentos como la pasta, huevos, queso pecorino y bacon que cocinados al unísono dieron lugar a las primeras versiones de uno de los platos más celebres de la cocina romana al que seguidamente se añadió la pimienta negra. En este plato de posguerra se inspirarian los cocineros romanos para la creación de la carbonara tal como la conocemos hoy.

Otra versión relaciona la carbonara con la pasta preferida por los mineros que trabajaban en las minas de carbón del centro del país, los cuales para reponer fuerzas cocinaban la pasta con el queso caccio y el huevo, para conseguir un alimento nutritivo y con ingredientes faciles de conseguir.

La realidad es que sea cual sea su verdadero origen, es que una buena pasta a la carbonara es todo un regalo para los sentidos, y es tan fácil de preparar como económica y nutritiva.

Compartimos a continuación la receta:

Ingredientes para 4 personas:

320 gr. de Spaghetti
150 gr. de Guanciale (lo más similar en España sería la panceta)
6 yemas de huevo
50 gr. de queso Pecorino Romano
Pimienta negra

Se empieza la preparación poniendo a hervir el agua para la pasta. Mientras tanto se retira la corteza de la panceta y se corta en tiras de aproximadamente 1 cm de grosor . Se pone la panceta en la sartén y se dora durante unos 15 minutos a fuego medio, con mucho cuidado de no quemarla, ya que de lo contrario el aroma y el sabor del plato sería demasiado intenso.

Una vez el agua esté en el punto de ebullición echar la pasta. Paralelamente, se ponen las yemas de huevo en un bol y se agrega la mayor parte del pecorino, conservando una pequeña parte para decorar la pasta. Mezclar bien el huevo y el queso con un batidor manual y añadir una cucharada de agua de cocción para diluir la mezcla.

Mientras tanto retirar del fuego la panceta, que ya estará en el punto correcto de cocción. Escurrir la pasta al dente, y pasarla en la sartén con la panceta y sofreir brevemente al gusto. Retirar del fuego y verter la mezcla de las yemas y el pecorino en la sartén. Remover muy rapidamente para mezclar bien todos los ingredientes. Para que quede más cremoso, si es necesario, se puede agregar un poco más de agua de cocción de la pasta  Servir inmediatamente, condimentado con el queso pecorino sobrante y la pimienta negra molida.

Si probamos a cocinarla nosotros y luego queremos comparar el resultado con algunos de los mejores restaurantes de Roma aqui sugerimos algunos de los más destacados:

Restaurante Roscioli– Via dei Giubbonari, 21 – 00186 Roma
Considerado casi por unanimidad el verdadero templo de la pasta a la carbonara. Incluimos el enlace al video en el que se puede admirar la manera artística en la que cocinan este manjar.

 

Restaurante Pipero Roma – Corso Vittorio Emanuele II 250 – 00186 Roma

Trattoria L’Avvolgibile Circonvallazione Appia, 56 Roma

Armando al Pantheon – Salita de’ Crescenzi 31 – 00186 Roma

Restaurante L’Arcangelo – Via Giuseppe Gioachino Belli, 59 – 00193 Roma

Buon appetito!

Roma eterna belleza

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