Cicloturismo en Flandes, sostenibilidad, naturaleza y cultura todo en uno

por Redacción

Si hay una manera singular y sostenible de recorrer Flandes es haciéndolo a través de sus extraordinarios circuitos ciclistas temáticos. Nueve emblemáticos itinerarios para todos los gustos y para todas capacidades de pedaleo, que permiten al viajero explorar los paisajes, la historia y ciudades de arte de una región que lleva el ciclismo en su ADN y que lo ha sabido reflejar con el diseño de sus icónicas rutas cicloturísticas.

A continuación descubriremos las características principales de cada una de estas rutas que son, sin lugar a dudas, una excelente invitación a disfrutar del turismo sostenible y saludable.

Ruta de la Costa (85 km – 311 metros)

La ruta perfecta para el viajero que busca la combinación perfecta entre naturaleza, historia marítima y cultura. Una excelente escapada de dos días siguiendo el ritmo de las trepidantes olas que golpean el litoral y pedaleando a través de dunas y bosques, disfrutando de paisajes de majestuosa belleza como el Parque Natural de Zwin en Knokke-Heist, el IJzermonding en Nieuwpoort y las reservas naturales de Westhoek en De Panne.

Señalización Ruta de la Costa

El itinerario también muestra al viajero algunos testimonios del rico patrimonio de la vida costera; desde la ciudad romana de Oudenburg, hasta la medieval Nieuwpoort, así como la nostalgia de la Belle Epoque en De Haan y la típica arquitectura de posguerra de Ostend. Una ruta perfecta que los más aventureros pueden prolongar cruzando a los Países Bajos o a Francia desde el mismo trazado que enlaza con la ruta costera LF y la Vélomaritime.

Ruta del Mosa (63 km – 298 metros)

El viajero más intrépido y con días a disposición que quiera seguir todo el recorrido del río Mosa puede seguir una ruta de 1.000 km. de longitud explorando los más bellos parajes por lo que pasa el río, en un viaje que parte desde Langres, Francia, hasta llegar a Hook en Holanda. En cualquier caso hay otra opción más adecuada a todas las capacidades de pedaleo, y es una ruta de 63 km. que sigue la corriente del río y que bordea pueblos históricos y pintorescos, como la bella localidad de Maaseik, y el que se considera la joya de la corona de todos los pueblos flamencos: Oud-Rekem.

El lago junto a la localidad de Maaseik

Que el Mosa es el Río por antonomasia se comprende cuando se explora este torrente tan salvaje que son muy pocos los que pueden abordar el desafío que supone su navegación. El pedaleo discurre junto a la singular compañía de aves migratorias a través de unos parajes de inigualable belleza, que hacen que el viajero se resiste a abandonar esos fascinantes paisajes tras el último pedaleo de la ruta.

La Ruta del Frente Occidental (100 km – 394 metros)

El Camino del Frente Occidental discurre a través del paisaje devastado, y posteriormente restaurado, a lo largo de la línea del frente de la Primera Guerra Mundial. Zigzaguea a ambos lados de la línea del frente, donde se llega a comprender la importancia de este enclave a nivel estratégico en tiempos de guerra. Observando los numerosos e impresionantes cementerios militares de la zona, el viajero siente de nuevo el más absoluto silencio.

Nieuwpoort / foto: Westtoer

La ruta continua por el monumento a Alberto I en Nieuwpoort y cruza la zona entre el Yser y el antiguo ferrocarril de Frontzate, que se inundó a propósito en 1914. En Diksmuide es posible subir a la Torre del Yser, de 84 metros de altura. Otros de los lugares destacados de este itinerario son el Museo Conmemorativo de Passchendaele 1917 y un poco más lejos, en Ypres, la Ciudad de la Paz, junto a los bosques y el famoso Saliente de Ypres. La ruta conduce seguidamente al encantador pueblo de Mesen, pasando por la historia de la Batalla de Messines en torno a Wijtschate.

Más de cien años después de la Primera Guerra Mundial, el Westhoek recibe al viajero con los brazos abiertos en un paisaje donde la naturaleza y la historia se funden de la manera más extraordinaria posible. Las rutas ciclistas son, por cierto, tan excelentes como la hospitalidad. Puedes elegir si empiezas el Camino del Frente Occidental en Nieuwpoort o en Mesen.

La Ruta Kempen (203 km – 763 metros)

La Ruta Kempen alterna bosques y brezales con testimonios del patrimonio industrial de la zona como las minas de Genk, y todo ello siguiendo el trazado de un antiguo ferrocarril del carbón. El itinerario se vuelve aún más especial, porque se trata de una ruta elevada que permite al viajero contemplar el paisaje a través de las copas de los árboles. Otro de los atractivos del paseo es que también es posible disfrutar de un refrescante chapuzón en los lagos de Kempen, o cambiar durante un rato el sillín de la bicicleta por una plaza en la canoa que cruza el Kleine Nete.

Los lagos de Kempen

Sin olvidar que también es posible disfrutar del baño en el Lilse Bergen o en el estanque habilitado para nadar en De Hoge Rielen. Otra de las mágicas singularidades de esta ruta es el Gigante Dormido de Kasterlee, una cresta en las dunas que el viajero esperaría ver más bien en el Sahara. El broche de oro del espectacular paseo es el recorrido a través de una majestuosa avenida de castillos que lleva de vuelta a Amberes, en dirección al Park Spoor Noord. Un verdadero regalo para los sentidos.

La Ruta del Escalda (181 km – 477 metros)

Lo más difícil de la Ruta del Escalda es decidir qué lugar escoger para ir de picnic. Son tantas las alternativas que para el viajero resultará complicada la elección. Puede ser en la campiña junto a las zonas pantanosas de Avelgem, o bien a lo largo del pintoresco canal de Spiere-Helkijn o quizás en el Graslei, emulando a los lugareños de Gante.

Castillo de Amberes

El Escalda une varias de las más bellas ciudades de arte de Flandes. En la misma ruta se puede disfrutar de la magia de la bella Oudenaarde así como de los castillos de Laarne y Amberes y de los pintorescos pueblos pesqueros de la zona. También se puede optar por subir al ferry y admirar la naturaleza que se alterna con majestuosas muestras del gótico típico de la zona a lo largo del río, huellas de la historia marítima por todas partes.

Otro aspecto destacable de esta ruta es que, al ser un itinerario atravesado por el agua, el viajero podrá optar a un total de 12 servicios de ferry que facilitan cruzar el Escalda, el Rupel o el Durme de forma rápida y segura. SIn lugar a dudas se trata de una escapada perfecta.

La Ruta del Cinturón Verde (126 km – 939 metros)

La ruta perfecta para los viajeros que aman los castillos imponentes, las onduladas praderas y los paisajes impresionantes. Un inolvidable paseo en bicicleta explorando ruinas de antiguas fortalezas, las grandes fincas de la zona y los elegantes y suntuosos castillos, testigos de la antigua riqueza de la región. Una riqueza que sigue vigente en el Payottenland, una sucesión de suaves colinas, fértiles valles y arroyos que serpentean formando inolvidables paisajes que se pierden en la lejanía.

Jardín Botánico de Meise / foto: Plantentuin Meise

Durante el recorrido hay que pararse en Meise y perderse en la belleza de su Jardín Botánico, tampoco hay que dejar de visitar la iglesia de Sint-Anna-Pede o concederse un delicioso picnic en el parque de Tervuren. Para finalizar, y reponer fuerzas tras la pedalada, el viajero puede deleitarse con una merecidísima lambic, una Gueuze o una cerveza de cerezas.

La Ruta de las Ciudades de Arte (332 km – 1116 metros)

Viajar en bicicleta no significa que el itinerario tenga que seguir necesariamente las rutas que surcan los campos, es posible pedalear y disfrutar a la vez de las más bellas ciudades de arte. El itinerario que nos ocupa pasa por Bruselas, Lovaina, Malinas, Amberes, Gante, Brujas y Ostende. Un patrimonio centenario, conectado por una maravillosa red de canales, ríos y antiguas vías férreas, y que forma un entramado único de fortalezas, iglesias y arte que se sucede de manera casi ininterrumpida. En otras palabras: se recorren siglos de historia flamenca en bicicleta.

 

Malinas, el río Dijle / foto: Piet De Kersgieter

Se puede salir y regresar a la ciudad elegida, en función de lo que prefiera el viajero. Es posible empezar en la bulliciosa Bruselas o en Ostende, la ciudad junto al mar. Desde cualquiera de las dos se puede atravesar Flandes, en una ruta de 332 km. que discurre por las más bellas ciudades, a lo largo de hermosos cursos de agua como el Dijle, el Nete y el Escalda, y a través de paisajes sorprendentes. Se puede disfrutar también del ambiente de la ciudad universitaria de Lovaina, descubrir la ciudad del arte Malinas y seguir pedaleando de sorpresa en sorpresa.

Asimismo cualquiera de estas bulliciosas ciudades cuentan con suficiente espacios verdes para satisfacer al viajero. Los bosque de Sonian, los pólders del Escalda, el parque paisajístico de Bulskampveld, o cualquiera de los mágicos rincones naturales del Kalkense Meersen, a las afueras de Gante.

Las dos siguientes rutas han sido inauguradas este mes de junio y se añaden a los siete itinerarios precedentes, ofreciendo un completo abanico de opciones para descubrir las maravillas de Flandes a ritmo de pedaleo.

La ruta de las Colinas (459 km – 3974 metros)

En esas icónicas colinas es donde nacen y se han forjado muchos de los grandes ciclistas belgas, ya sea en los recorridos clásicos, como a lo largo del mítico Muro de Geraardsbergen,  en las colinas que rodean Kortrijk o en el paisaje constantemente ondulado de los huertos frutales de Limburgo.

Hay que asegurarse de que las piernas están en plena forma e iniciar una ruta que nos llevará por Limburgo, célebre por su producción frutal de peras y manzanas, para seguir por el Brabante Flamenco, donde el viajero podrá retomar los senderos de los caballos de tiro, cruzando arroyos y serpenteando entre bosques, con maravillosas vistas a lo largo del camino.

Muro de Geraardsbergen

En Flandes Oriental, se atraviesan las colinas y los bosques de las Ardenas flamencas. Si se cruza la frontera de la provincia, el viajero se sorprenderá ante la visión de Kortrijk y su desafiante cresta de colinas entre el Escalda y el Leie. Si se adentra aún más en Flandes Occidental, se encontrará cara a cara con el Kemmelberg, la subida más famosa (e infame) del Heuvelland.

Tanto si sólo hace una parte de esta ruta como si la sigue desde el principio hasta la última colina, se trata de una ruta repleta de historia y en la que se recomienda parar a degustar el mattentaart -una especialidad regional hecha a base de cuajada- y disfrutar de la hospitalidad de los numerosos “brown cafés”. Lo mejor de los dos mundos, como se suele decir.

La ruta de Flandes (952 km – 5155 metros)

Para los indecisos que no saben que ruta elegir aquí tenemos la mejor solución, el fantástico recorrido que atraviesa los mejores lugares de todos los rincones de Flandes. La Ruta de Flandes combina los desafíos ciclistas más intensos en una sola experiencia. Desde campos ondulados, pasando por emblemáticas ciudades de arte y pueblos históricos, hasta el mar: sólo se puede experimentar realmente desde una bicicleta, con los pies firmemente pegados a los pedales y el viento a la espalda.

Brujas / foto: Erin Summer

Es verdad que seguir este trazado requiere su tiempo pero sin lugar a dudas merece la pena. El viajero puede disfrutar de medio día de pedaleo por los pólders y luego pasear por la inigualable Brujas, o bien pedalear por la parte baja de Bruselas hasta los barrios más verdes de la capital. Las opciones son variadas, se puede escoger entre completar la ruta en su totalidad por todo Flandes o decidirse por completar excursiones de un día en algunas partes del trazado.

Lo que está claro es que sea cual sea la decisión es muy recomendable acabar el día con una refrescante “pintje” en uno de los muchos cafés para ciclistas que se encuentran a lo largo del camino. Para aquellos que opten por los recorridos más largos son muchas y variadas las propuestas de alojamiento en encantadores B&B en los que reponer fuerzas antes de seguir pedaleando.

Sin lugar a dudas cualquier viajero encontrará entre estas atractivas propuestas la ruta que mejor se ajusta a sus gustos y capacidades de pedaleo, para disfrutar de la manera más saludable y sostenible del extraordinario destino que es Flandes.

Más información: www.visitflanders.com

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