<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Enric Gili, Autor en Revista de Viajes | Magellan</title>
	<atom:link href="https://www.magellanmag.com/author/enricgili/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.magellanmag.com/author/enricgili/</link>
	<description>La revista de viajes escrita por viajeros</description>
	<lastBuildDate>Wed, 17 Aug 2022 11:24:21 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.1</generator>
	<item>
		<title>La inusual experiencia de viajar a Chernóbil</title>
		<link>https://www.magellanmag.com/viajar-a-chernobil/</link>
					<comments>https://www.magellanmag.com/viajar-a-chernobil/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Enric Gili]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 Apr 2021 05:37:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Relatos de Viajes]]></category>
		<category><![CDATA[Central Nuclear]]></category>
		<category><![CDATA[Chernobil]]></category>
		<category><![CDATA[Pripyat]]></category>
		<category><![CDATA[radioactividad]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de viajes]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.magellanmag.com/blog/?p=2554</guid>

					<description><![CDATA[<p>Seguramente no es muy común viajar a Ucrania como turista en situación de conflicto, y todavía es más inusual viajar a Chernóbil. Estos días se cumplen&#8230;</p>
<p>La entrada <a href="https://www.magellanmag.com/viajar-a-chernobil/">La inusual experiencia de viajar a Chernóbil</a> aparece primero en <a href="https://www.magellanmag.com">Revista de Viajes | Magellan</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Seguramente no es muy común viajar a Ucrania como turista en situación de conflicto, y todavía es más inusual <strong>viajar a Chernóbil.</strong></p>
<p><em>Estos días se cumplen 35 años de una de las mayores tragedias nucleares de la historia. En uno de los primeros números de Magellan, un viajero quiso compartir su diario de viaje de una visita a Chernóbil muchos años después de la devastadora explosión que arrasó con todo. Hoy compartimos de nuevo las reflexiones de Enric Gili.</em></p>
<p>La central, la más moderna de la URSS, explotó en 1986 causando miles de muertes por todo el mundo. Todavía hoy hay consecuencias graves y toda la región circundante está totalmente contaminada. La Unión Soviética construyó una de las mejores ciudades del mundo junto a la central, Pripyat, que en su momento llegó a los casi 50.000 habitantes. El día de la explosión nadie avisó a los habitantes de dicha ciudad. Toda la población murió o quedó afectada gravemente por la radiación.</p>
<h2><strong>Y con todo esto, ¿como es que decidimos viajar a Chernobil?</strong></h2>
<p>Todo empieza planificando una semana de vacaciones con los amigos. El destino escogido era Estambul de inicio, lugar mucho más común y normal. Precisamente esta frase de “sitio común y típico” es la que nos provocó muchas dudas al respeto, pues queríamos una experiencia única.</p>
<p>Siempre quisimos viajar a Chernóbil, y buscando información vimos que sí, era posible visitar la zona de exclusión nuclear más grande del mundo. Sólo se puede hacer con un permiso especial y a través de una agencia especializada y aprobada por el Ministerio de Sanidad ucraniano.</p>
<div class="mks_separator" style="height: 2px;"></div>
<div id="attachment_2556" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img fetchpriority="high" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2556" class="wp-image-2556 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Chernobil.jpg" alt="Chernóbil: 'Check-point' de entrada a la zona de exclusión" width="800" height="593" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Chernobil.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Chernobil-300x222.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Chernobil-768x569.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2556" class="wp-caption-text">&#8216;Check-point&#8217; de entrada a la zona de exclusión</p></div>
<p>Una vez hubimos contactado con la agencia, comprado los billetes de avión y pagado todas las tasas para poder hacer la visita estábamos listos para vivir una de las mayores experiencias de nuestras vidas.</p>
<p>Nuestra visita a la central nuclear de Chernóbil empieza realmente el día antes de poder hacerlo. Recibimos un correo de la agencia con un título sospechoso: “FORCE MAJEURE” y en el contenido se detallaba que se habían cancelado las excursiones a la zona por “maniobras de entrenamiento antiterrorista” del ejército, según informaba el gobierno, y que se posponían al lunes.</p>
<p>Para nosotros no había problema. Más adelante descubrimos que el motivo real era un aviso de bomba terrorista sobre la central nuclear.</p>
<p>Después de este inicio accidentado, por fin llegó el lunes. La agencia nos vino a buscar directamente al apartamento de <strong>Kiev</strong> sobre las ocho de la mañana, allí entregamos los pasaportes para poder circular en cada zona de exclusión y los <em>check-points</em>.</p>
<p>La primera zona de exclusión nuclear dista 30 Km. de Chernóbil y está a unas dos horas en minibus de la capital. A partir de ese punto casi todo está contaminado y es nocivo para la salud. Se recomienda estar sólo un día. En este punto se controla cada pasajero que entra y sale des del check-point.</p>
<div id="attachment_2557" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2557" class="wp-image-2557 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010624.jpg" alt="Pequeño pueblo destrozado en las cercanías de Chernóbil" width="800" height="600" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010624.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010624-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010624-768x576.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2557" class="wp-caption-text">Pequeño pueblo destrozado en las cercanías de Chernóbil</p></div>
<p>Lo primero que visitamos fue un pueblo que antes del 1986 tenía 3.000 habitantes. Ahora solo vive una mujer de 86 años. Todo el pueblo está destrozado, el bosque poco a poco se ha ido comiendo las calles y las casas. Es casi imposible moverse a pie por esa zona.</p>
<p>Nadie del grupo entendía como esa mujer vivía allí, en una zona tan contaminada, sin luz, ni gas, ni agua, ni comida. La mujer va a pie cada día a la zona militar donde le dan de comer.</p>
<p>Salimos del pueblo y llegamos al <em>check-point</em> situado a 10 Km. A partir de allí está prohibido vivir, los niveles de radiación son altísimos en muchos puntos.</p>
<p>Seguidamente llegamos al pueblo de <strong>Chernóbil</strong>. Antes de la catástrofe, tenía miles de habitantes, y ahora mismo son sólo 200 personas entre militares e ingenieros que intentan solucionar el problema de la contaminación. Se tienen que ir turnando y salir de la zona al cabo de varios días, no es bueno para la salud.</p>
<p>Sorprendentemente, en el pueblo hay un <em>guesthouse</em> y Wifi. Los monumentos y memoriales recordando a las víctimas y a los pueblos desaparecidos dan a este lugar un punto tenebroso y emblemático a la vez.</p>
<p>El siguiente destino fue el <strong>radar antimisiles soviético DUGA-3</strong>. Unos 150 metros de alto por centenares de ancho ocultados en medio del bosque. Desde hace muchos años inutilizado, ahora mismo es un gigante de hierro oxidado a punto de caer. Es una zona que al viajar a Chernóbil no se puede perder. Nos impresionó mucho verlo.</p>
<div id="attachment_2558" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2558" class="wp-image-2558 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010652.jpg" alt="Chernóbil: Radar anti-misiles soviético DUGA-3" width="800" height="600" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010652.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010652-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010652-768x576.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2558" class="wp-caption-text">Radar anti-misiles soviético DUGA-3</p></div>
<p>Dejamos la pista forestal para visitar una antigua escuela, ahora mismo integrada en el bosque. El medidor de radioactividad marcaba valores 1.000 veces mayores a lo adecuado, solo podíamos estar cinco minutos en la escuela. El colegio fue abandonado el día que desalojaron la zona. Mesas, sillas, cuadernos, ropa… todo sigue en el mismo sito en que lo dejaron aquel 28 de abril 1986 (dos días después del desastre).</p>
<p>Una vez hecha la visita nos dirigimos a la <strong><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Central_nuclear_de_Chern%C3%B3bil" target="_blank" rel="noopener noreferrer">central nuclear</a> </strong>de Chernóbil y a cada uno de sus reactores. El que explotó fue el reactor 4. Sólo pudimos circular a un centenar de metros y sin parar debido a los niveles de radiación que marcaba el medidor.</p>
<p>El reactor 4 sigue casi igual que el día del desastre, y justo a su lado se está construyendo “el sarcófago” que a lo largo de este mismo año 2015 hará de ataúd y tapará finalmente el reactor destrozado, haciendo por fin que la radiación que sale de la central sea más baja.</p>
<p>Los alrededores de la central impactan mucho: todo lo que crece es de color rojo, color radiactivo. Se quema y corta muy a menudo para no contaminar más.</p>
<div id="attachment_2559" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2559" class="wp-image-2559 size-full" title="Colegio abandonado dos días después del desastre, Chernóbil" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010771.jpg" alt="Colegio abandonado dos días después del desastre, Chernóbil" width="800" height="600" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010771.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010771-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010771-768x576.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2559" class="wp-caption-text">Colegio abandonado dos días después del desastre</p></div>
<p>Finalmente, y a unos cinco kilometros llegamos a la ciudad fantasma de <strong>Pripyat</strong>. El minibus circuló por el bosque. Pronto descubrimos que eso era la avenida principal hoy convertida en bosque. Entre los árboles se podían distinguir los edificios gigantes de viviendas de estilo soviético, muchos a punto de caer. No había nadie, todo estaba destruido, solo árboles y edificios abandonados.</p>
<h2><strong>Los riesgos de viajar a Chernóbil</strong></h2>
<p>Al cabo de pocos minutos llegamos al final de la avenida, la plaza principal. Aquí los niveles de contaminación son muy elevados. Alrededor nuestro pudimos ver el supermercado (abandonado tal cual todavía con los carritos de la compra), el hotel, la escuela y el hospital. Nos acercamos al supermercado, todo estaba oxidado y con goteras. Nos recomendaron no andar mucho por esa zona.</p>
<p>Seguidamente nos acercamos al parque de atracciones, seguramente la zona más fotogénica y popular de la ciudad nuclear. Autos de choque, una noria y varias atracciones también abandonadas tal cual. Muy impactante. No pudimos estar muchos minutos allí, los niveles de radiación eran altísimos. A continuación nos desplazamos al gimnasio municipal, donde hicimos una pequeña ruta por la pista de baloncesto y la piscina.</p>
<div id="attachment_2560" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2560" class="wp-image-2560 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010735.jpg" alt="Noria en el parque de atracciones de Pripyat" width="800" height="600" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010735.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010735-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010735-768x576.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2560" class="wp-caption-text">Noria en el parque de atracciones de Pripyat</p></div>
<p>Ya llevábamos dos horas en la ciudad, el tiempo máximo recomendado para la salud. Cogimos el minibus para salir de Pripyat y volver a Kiev. Para eso primero debíamos pasar otra vez los dos <em>check-points</em> (a 10 y a 30 Km.). Allí debíamos comprobar si alguna parte de nuestro cuerpo o de la ropa había sido contaminada. Un control de radiación. Por suerte nadie de nuestro grupo resultó contaminado.</p>
<p>No es inusual que los turistas resulten contaminados, aunque hay protocolos sencillos y fáciles de descontaminación. En teoría no hay que preocuparse mucho por este tema. Finalmente salimos de la zona de exclusión nuclear para llegar a Kiev.</p>
<p>Seguramente fue una de las experiencias más impactantes que hemos vivido en nuestra vida. Una vez estás justo allí no eres consciente de lo que estás viendo y viviendo. Fue en el hotel, repasando las fotos y los momentos, cuando nos dimos cuenta de que habíamos visitado Chernóbil y de todo lo que habíamos visto. Todavía hoy estamos impactados. Es una experiencia totalmente recomendable.</p>
<p><a href="https://www.magellanmag.com/hemeroteca/#dflip-df_4428/42/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Publicado en el Nº5 de Magellan</a></p>
<p>La entrada <a href="https://www.magellanmag.com/viajar-a-chernobil/">La inusual experiencia de viajar a Chernóbil</a> aparece primero en <a href="https://www.magellanmag.com">Revista de Viajes | Magellan</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.magellanmag.com/viajar-a-chernobil/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Viaje a las Islas Galápagos con mochila</title>
		<link>https://www.magellanmag.com/viaje-a-las-islas-galapagos-mochila/</link>
					<comments>https://www.magellanmag.com/viaje-a-las-islas-galapagos-mochila/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Enric Gili]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 04 Jan 2018 14:31:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Relatos de Viajes]]></category>
		<category><![CDATA[Baltra]]></category>
		<category><![CDATA[Ecuador]]></category>
		<category><![CDATA[Guayaquil]]></category>
		<category><![CDATA[Iguana]]></category>
		<category><![CDATA[Islas Galápagos]]></category>
		<category><![CDATA[mochila]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de viajes]]></category>
		<category><![CDATA[Tortuga]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.magellanmag.com/blog/?p=2414</guid>

					<description><![CDATA[<p>Ocho días de ruta ‘salvaje’, un viaje a las Islas Galápagos, el archipiélago más diverso, especial y complejo del mundo Hacía tiempo que queríamos hacer un&#8230;</p>
<p>La entrada <a href="https://www.magellanmag.com/viaje-a-las-islas-galapagos-mochila/">Viaje a las Islas Galápagos con mochila</a> aparece primero en <a href="https://www.magellanmag.com">Revista de Viajes | Magellan</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2><strong>Ocho días de ruta ‘salvaje’, un viaje a las Islas Galápagos, el archipiélago más diverso, especial y complejo del mundo</strong></h2>
<p>Hacía tiempo que queríamos hacer un viaje que pudiera gustarnos a los dos; un viaje que combinara naturaleza, playa y deporte, y que nos impresionara. Hay pocos sitios en el mundo que puedan reunir tales condiciones, y después de investigar, decidimos que el más adecuado era hacer un <strong>viaje a las Islas Galápagos</strong> durante ocho días.</p>
<p>Desde el primer momento vimos que no sería fácil. El acceso a las islas está restringido a un número determinado de turistas, y al ser un parque natural, sólo aterrizar, debes pagar una cuota de 110$ por persona.</p>
<p>Moverse por las <strong>Islas Galápagos</strong> se antojaba toda una aventura. De hecho, sólo puedes desplazarte por las islas si compras los <em>tickets</em> allí mismo. Eso significaba que, o bien no reservábamos ningún hotel y hacíamos todo sobre la marcha, o bien reservábamos sin saber como llegar a cada isla.</p>
<p>A eso se añadía el hecho de que no se puede reservar nada <em>online</em>, excepto hoteles. Siempre había, eso sí, la opción de hacer todo el viaje en un barco privado que para en cada isla o de visitar las islas por nuestra cuenta. Para culminar las dificultades habíamos leído que no se podía pagar nada con tarjeta, cosa que luego pudimos comprobar era cierta: todo en efectivo.</p>
<div id="attachment_2417" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2417" class="wp-image-2417 size-full" title="Iguana gigante en Tortuga Bay, Islas Galápagos" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1000853.jpg" alt="Iguana gigante en Tortuga Bay, Islas Galápagos" width="800" height="600" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1000853.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1000853-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1000853-768x576.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2417" class="wp-caption-text">Iguana gigante en Tortuga Bay</p></div>
<p>Todo esto reforzó nuestra idea de que sólo se puede ir de <strong>viaje a las Islas Galápagos</strong> con mochila, y sin planear demasiado las visitas. Al menos, si algo teníamos claro, era que las visitaríamos por nuestra cuenta, y no en un barco privado.</p>
<p>El aeropuerto principal de las Islas Galápagos es el de <a href="http://www.aeropuertos.net/aeropuerto-seymour-de-baltra/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>Baltra</strong></a>, al cual sólo se accede en avión desde <strong>Guayaquil</strong>, en la costa ecuatoriana. En Guayaquil, todo objeto que se lleva a las islas debe pasar por un protocolo de control sanitario y químico para que no pueda afectar al ecosistema.</p>
<p>Las maletas son desinfectadas y abiertas una por una, y se comprueba el contenido de las bebidas en una máquina especial. Cada persona tiene que registrarse <em>online</em> desde su país de origen, y rellenar dos formularios en Guayaquil para acceder a Islas Galápagos. Una vez pasados los controles, los formularios y el avión, llegamos por fin a las islas.</p>
<h2><strong>Empieza nuestro viaje a las Islas Galápagos</strong></h2>
<p>La primera cosa que nos impactó fue ver una iguana gigante cruzando la pista de aterrizaje. La segunda, que eran las 12 del mediodía y nuestro avión era el último de la jornada. La tercera, y más pesada, que el aeropuerto está en una isla aparte (<strong>Isla Baltra</strong>), y que para salir de él, se debe coger un bus, después un barco y finalmente otro autobús para llegar a la isla principal, <strong>Santa Cruz</strong>.</p>
<p><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-2418" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010265.jpg" alt="" width="800" height="600" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010265.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010265-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010265-768x576.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /></p>
<p>Pese a las dificultades, finalmente llegamos a <strong>Puerto Ayora</strong>, en Santa Cruz, el pueblo más importante de las islas. Nada más llegar supimos que sería un viaje espectacular: el Sol, el color del mar, los leones marinos en el puerto e incluso en las calles, los reptiles paseando por la acera y todo tipo de animales viviendo con los humanos en aparente armonía. Aquello nos llenó de felicidad, estábamos en el lugar adecuado.</p>
<p>Fuimos a nuestro hotel y allí nos asesoraron sobre las excursiones que podíamos hacer. La mayoría se tenían que hacer con guía personal e implicaban transporte entre islas. De hecho, pudimos comprobar que los tickets de los barcos entre islas pueden comprarse casi en cualquier sitio por  unos 25$ o 30$. Esa misma tarde decidimos visitar <strong>Tortuga Bay</strong> (gratuito y sin guía).</p>
<h2><strong>Tortuga Bay</strong></h2>
<p>Es una playa espectacular llena de i<strong>guanas marinas, tortugas, cangrejos gigantes</strong> y todo tipo de <strong>aves</strong>. Una niña nos avisó de que había tiburones muy cerca de la costa, así que decidimos tocar el agua sólo con los pies.</p>
<p>Al día siguiente contratamos un aprendizaje de <em>Scuba Diving</em> (buceo) en Puerto Ayora. Hicimos el curso en una piscina y después fuimos a <strong>Punta Estrada</strong>, donde buceamos con mantas-rayas, dos tiburones y múltiples especies. Nos impresionó. Por la tarde decidimos ir con un guía a la reserva privada de <strong>El Chato</strong>, donde pudimos ver tortugas gigantes en libertad, un túnel de lava formado por las erupciones del volcán de la isla y dos de sus cráteres.</p>
<p>PA la mañana siguiente debíamos ya cambiar de isla y dirigirnos a <strong>San Cristóbal</strong>. Para ello disponíamos sólo de unos pequeños barcos que transportan a la gente de isla en isla. Cada vez que se coge uno de esos barcos, vuelven a controlar todas tus maletas: las abren, sacan tus pertenencias y te dan un certificado conforme no llevas nada que pueda afectar al ecosistema.</p>
<div id="attachment_2419" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2419" class="wp-image-2419 size-full" title="Pájaros esperando su comida junto a pescadores en Puerto Ayora" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010162.jpg" alt="Pájaros esperando su comida junto a pescadores en Puerto Ayora" width="800" height="600" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010162.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010162-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010162-768x576.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2419" class="wp-caption-text">Pájaros esperando su comida junto a pescadores en Puerto Ayora</p></div>
<p>El trayecto de Puerto Ayora a <strong>Puerto Baquerizo Moreno</strong> fue muy movido, la barca era muy pequeña y el mar estaba muy alborotado. Más adelante pudimos comprobar que siempre sería así.</p>
<h2><strong>La Isla de San Cristóbal</strong></h2>
<p>Llegamos a <strong>San Cristóbal</strong> hacía el mediodía. La isla era aún más tranquila que la anterior, y estaba llena de <strong>leones marinos</strong>. De hecho, descubrimos que la llaman isla de los lobos marinos, que es como llaman a los leones en Galápagos. Dejamos las maletas en el hospedaje y para nuestra sorpresa descubrimos que seríamos los únicos clientes esas dos noches.</p>
<p>Después fuimos al Centro de Interpretación de las Islas Galápagos, donde te explican la historia de las islas, y el porqué de una fauna y una flora tan espectaculares. Del centro sale un sendero que lleva a unas <strong>playas paradisíacas llenas de reptiles, leones marinos y pájaros</strong>. Al regresar decidimos contratar una excursión en barco para el día siguiente: iríamos a <strong>Ayers Rock</strong>, que significa León Dormido, para hacer aún más <em>snorkel</em>.</p>
<p>La mañana del cuarto día, como previsto, fuimos a la tienda donde habíamos reservado la excursión para probarnos los trajes de buceo y coger el barco privado hacia Ayers Rock, a una hora de distancia. Se trata de un islote con paredes verticales de 300 metros sobre el agua que se hunde unos 200 metros por debajo del nivel del mar, y que tiene dos peculiares agujeros por donde circula el agua del mar de lado a lado.</p>
<p>Realmente daba incluso miedo. En el islote pudimos ver más tiburones, rayas, estrellas de mar, leones marinos y un sinfín de especies. Decidimos pasar lo que quedaba de día en <strong>Playa Mann</strong> descansando, y tomando el Sol rodeados de unos 200 leones marinos.</p>
<p>El quinto día de nuestro <strong>viaje a las Islas Galapagos</strong> fue un día de traslado. Debíamos ir a <strong>Isla Isabela</strong>, y para ello, debíamos coger una barca de regreso a Santa Cruz, y de allí, otra a Isla Isabela. A las siete de la mañana ya estábamos en pie y partíamos en dirección a <strong>Puerto Ayora</strong>. Tres horas más tarde, a las 10, llegamos a nuestro destino.</p>
<p>Decidimos visitar el centro Charles Darwin, donde investigan sobre especies en peligro de extinción y ayudan a mantener la fauna y flora del parque nacional. Hasta hace dos años se hospedaba allí la tortuga gigante Solitario George (Lonesome George). Era la última de su especie después de que los intentos para conseguir que tuviera descendencia fracasaran.</p>
<div id="attachment_2420" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2420" class="wp-image-2420 size-full" title="Junto a una tortuga gigante, Islas Galápagos" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1000969.jpg" alt="Junto a una tortuga gigante, Islas Galápagos" width="800" height="600" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1000969.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1000969-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1000969-768x576.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2420" class="wp-caption-text">Junto a una tortuga gigante en las Islas</p></div>
<p>Tras nuestra visita cogimos de nuevo una barca y llegamos sobre las cinco a <strong>Puerto Villamil</strong>, en Isla Isabela. Fue llegar y saberlo: aquello es el paraíso. No hay ni una sola calle ni camino asfaltado en toda la isla.</p>
<p>Todavía hay más animales, ¡incluso vimos pingüinos en el pueblo!, y el ambiente es el colmo de la calma. Para completar el cuadro, la isla tiene un paisaje lunar… ¡Impresionante! No hay palabras para describirla.</p>
<p>En el mismo embarcadero nos esperaba Juanita, la propietaria del hospedaje donde nos alojaríamos las siguientes dos noches. Fuimos a dejar las mochilas a la casa y seguidamente cogimos un 4&#215;4 –los pocos taxis que hay en Galápagos son todos todoterrenos– para ir a ver flamencos en libertad en un parque cercano al pueblo.</p>
<p>El sexto día de nuestro <strong>viaje a las Islas Galapagos</strong> lo dedicamos a visitar volcanes. Desde ellos se intuían todas las islas del archipiélago. El paisaje era totalmente lunar y la lava de cada una de las erupciones daba a las vistas unas tonalidades espectaculares. Por la tarde decidimos ir andando al muro de las lágrimas, un muro hecho como castigo por presos en los años 60 donde se pueden ver tortugas gigantes y reptiles.</p>
<p>El día siguiente, y penúltimo, era el día de regreso a Puerto Ayora. Nuestra barca salía a las cuatro de la tarde, así que aprovechamos la mañana para hacer la ruta de las tintoreras. Se trata de una serie playas donde los tiburones duermen y descansan. Realmente impactante.</p>
<p>Tras la experiencia decidimos hacer <em>snorkel</em> con un guía en una cala cercana donde nadamos con tortugas marinas, pingüinos y más leones marinos. Finalmente y antes de marcharnos tomamos el sol durante dos horas en unas pequeñas y curiosas islas de la zona que se forman y desaparecen con las mareas.</p>
<p><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-2421" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010067.jpg" alt="" width="800" height="600" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010067.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010067-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010067-768x576.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /></p>
<p>Llegamos cuando caía la noche a Santa Cruz, donde tuvimos la suerte de poder cenar en el único sitio en que aceptaban tarjetas. Y digo que tuvimos suerte porque ya no disponíamos de dinero en efectivo. Ni nosotros, ni el cajero automático. Al día siguiente, el octavo, acababa nuestra aventura.</p>
<p>Cogimos el bus, luego el barco, y otra vez el bus, para llegar al aeropuerto, ser desinfectados, controlados y <em>enviados</em> de vuelta a Barcelona 23 horas más tarde.</p>
<p>Ya en casa, y una vez reposado el viaje y adquirida la experiencia, llegamos a la conclusión de que lo más adecuado hubiera sido quedarse un día menos en Santa Cruz y pasar un día más en <strong>Isla Isabela</strong>, la más grande y espectacular de todas. No fuimos a más islas porque está prohibido acceder a ellas si no es en barco privado y son muy caros, pero el hecho de hacer la ruta por nuestra cuenta nos dio la flexibilidad que los barcos privados no ofrecen.</p>
<p>Sin lugar a duda, el viaje a las Galápagos ha sido el mejor viaje de nuestras vidas. Son unas islas que te despiertan los sentidos, y donde cada instante puede ser fotografiado. Nada es como lo conocemos. Todo es natural, como debería ser. Animales y personas conviviendo con normalidad. No hay contaminación, muy poco turismo, tranquilidad, felicidad y respeto al medio ambiente. Increíble. Un viaje muy recomendable.</p>
<p><a href="https://www.magellanmag.com/hemeroteca/#dflip-df_3284/11/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Publicado en el Nº1 de Magellan</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://www.magellanmag.com/viaje-a-las-islas-galapagos-mochila/">Viaje a las Islas Galápagos con mochila</a> aparece primero en <a href="https://www.magellanmag.com">Revista de Viajes | Magellan</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.magellanmag.com/viaje-a-las-islas-galapagos-mochila/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
