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	<title>Chernobil Archivos - Revista de Viajes | Magellan</title>
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	<description>La revista de viajes escrita por viajeros</description>
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		<title>La inusual experiencia de viajar a Chernóbil</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Enric Gili]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 Apr 2021 05:37:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Relatos de Viajes]]></category>
		<category><![CDATA[Central Nuclear]]></category>
		<category><![CDATA[Chernobil]]></category>
		<category><![CDATA[Pripyat]]></category>
		<category><![CDATA[radioactividad]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de viajes]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Seguramente no es muy común viajar a Ucrania como turista en situación de conflicto, y todavía es más inusual viajar a Chernóbil. Estos días se cumplen&#8230;</p>
<p>La entrada <a href="https://www.magellanmag.com/viajar-a-chernobil/">La inusual experiencia de viajar a Chernóbil</a> aparece primero en <a href="https://www.magellanmag.com">Revista de Viajes | Magellan</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Seguramente no es muy común viajar a Ucrania como turista en situación de conflicto, y todavía es más inusual <strong>viajar a Chernóbil.</strong></p>
<p><em>Estos días se cumplen 35 años de una de las mayores tragedias nucleares de la historia. En uno de los primeros números de Magellan, un viajero quiso compartir su diario de viaje de una visita a Chernóbil muchos años después de la devastadora explosión que arrasó con todo. Hoy compartimos de nuevo las reflexiones de Enric Gili.</em></p>
<p>La central, la más moderna de la URSS, explotó en 1986 causando miles de muertes por todo el mundo. Todavía hoy hay consecuencias graves y toda la región circundante está totalmente contaminada. La Unión Soviética construyó una de las mejores ciudades del mundo junto a la central, Pripyat, que en su momento llegó a los casi 50.000 habitantes. El día de la explosión nadie avisó a los habitantes de dicha ciudad. Toda la población murió o quedó afectada gravemente por la radiación.</p>
<h2><strong>Y con todo esto, ¿como es que decidimos viajar a Chernobil?</strong></h2>
<p>Todo empieza planificando una semana de vacaciones con los amigos. El destino escogido era Estambul de inicio, lugar mucho más común y normal. Precisamente esta frase de “sitio común y típico” es la que nos provocó muchas dudas al respeto, pues queríamos una experiencia única.</p>
<p>Siempre quisimos viajar a Chernóbil, y buscando información vimos que sí, era posible visitar la zona de exclusión nuclear más grande del mundo. Sólo se puede hacer con un permiso especial y a través de una agencia especializada y aprobada por el Ministerio de Sanidad ucraniano.</p>
<div class="mks_separator" style="height: 2px;"></div>
<div id="attachment_2556" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img fetchpriority="high" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2556" class="wp-image-2556 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Chernobil.jpg" alt="Chernóbil: 'Check-point' de entrada a la zona de exclusión" width="800" height="593" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Chernobil.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Chernobil-300x222.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/Chernobil-768x569.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2556" class="wp-caption-text">&#8216;Check-point&#8217; de entrada a la zona de exclusión</p></div>
<p>Una vez hubimos contactado con la agencia, comprado los billetes de avión y pagado todas las tasas para poder hacer la visita estábamos listos para vivir una de las mayores experiencias de nuestras vidas.</p>
<p>Nuestra visita a la central nuclear de Chernóbil empieza realmente el día antes de poder hacerlo. Recibimos un correo de la agencia con un título sospechoso: “FORCE MAJEURE” y en el contenido se detallaba que se habían cancelado las excursiones a la zona por “maniobras de entrenamiento antiterrorista” del ejército, según informaba el gobierno, y que se posponían al lunes.</p>
<p>Para nosotros no había problema. Más adelante descubrimos que el motivo real era un aviso de bomba terrorista sobre la central nuclear.</p>
<p>Después de este inicio accidentado, por fin llegó el lunes. La agencia nos vino a buscar directamente al apartamento de <strong>Kiev</strong> sobre las ocho de la mañana, allí entregamos los pasaportes para poder circular en cada zona de exclusión y los <em>check-points</em>.</p>
<p>La primera zona de exclusión nuclear dista 30 Km. de Chernóbil y está a unas dos horas en minibus de la capital. A partir de ese punto casi todo está contaminado y es nocivo para la salud. Se recomienda estar sólo un día. En este punto se controla cada pasajero que entra y sale des del check-point.</p>
<div id="attachment_2557" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2557" class="wp-image-2557 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010624.jpg" alt="Pequeño pueblo destrozado en las cercanías de Chernóbil" width="800" height="600" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010624.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010624-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010624-768x576.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2557" class="wp-caption-text">Pequeño pueblo destrozado en las cercanías de Chernóbil</p></div>
<p>Lo primero que visitamos fue un pueblo que antes del 1986 tenía 3.000 habitantes. Ahora solo vive una mujer de 86 años. Todo el pueblo está destrozado, el bosque poco a poco se ha ido comiendo las calles y las casas. Es casi imposible moverse a pie por esa zona.</p>
<p>Nadie del grupo entendía como esa mujer vivía allí, en una zona tan contaminada, sin luz, ni gas, ni agua, ni comida. La mujer va a pie cada día a la zona militar donde le dan de comer.</p>
<p>Salimos del pueblo y llegamos al <em>check-point</em> situado a 10 Km. A partir de allí está prohibido vivir, los niveles de radiación son altísimos en muchos puntos.</p>
<p>Seguidamente llegamos al pueblo de <strong>Chernóbil</strong>. Antes de la catástrofe, tenía miles de habitantes, y ahora mismo son sólo 200 personas entre militares e ingenieros que intentan solucionar el problema de la contaminación. Se tienen que ir turnando y salir de la zona al cabo de varios días, no es bueno para la salud.</p>
<p>Sorprendentemente, en el pueblo hay un <em>guesthouse</em> y Wifi. Los monumentos y memoriales recordando a las víctimas y a los pueblos desaparecidos dan a este lugar un punto tenebroso y emblemático a la vez.</p>
<p>El siguiente destino fue el <strong>radar antimisiles soviético DUGA-3</strong>. Unos 150 metros de alto por centenares de ancho ocultados en medio del bosque. Desde hace muchos años inutilizado, ahora mismo es un gigante de hierro oxidado a punto de caer. Es una zona que al viajar a Chernóbil no se puede perder. Nos impresionó mucho verlo.</p>
<div id="attachment_2558" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2558" class="wp-image-2558 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010652.jpg" alt="Chernóbil: Radar anti-misiles soviético DUGA-3" width="800" height="600" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010652.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010652-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010652-768x576.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2558" class="wp-caption-text">Radar anti-misiles soviético DUGA-3</p></div>
<p>Dejamos la pista forestal para visitar una antigua escuela, ahora mismo integrada en el bosque. El medidor de radioactividad marcaba valores 1.000 veces mayores a lo adecuado, solo podíamos estar cinco minutos en la escuela. El colegio fue abandonado el día que desalojaron la zona. Mesas, sillas, cuadernos, ropa… todo sigue en el mismo sito en que lo dejaron aquel 28 de abril 1986 (dos días después del desastre).</p>
<p>Una vez hecha la visita nos dirigimos a la <strong><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Central_nuclear_de_Chern%C3%B3bil" target="_blank" rel="noopener noreferrer">central nuclear</a> </strong>de Chernóbil y a cada uno de sus reactores. El que explotó fue el reactor 4. Sólo pudimos circular a un centenar de metros y sin parar debido a los niveles de radiación que marcaba el medidor.</p>
<p>El reactor 4 sigue casi igual que el día del desastre, y justo a su lado se está construyendo “el sarcófago” que a lo largo de este mismo año 2015 hará de ataúd y tapará finalmente el reactor destrozado, haciendo por fin que la radiación que sale de la central sea más baja.</p>
<p>Los alrededores de la central impactan mucho: todo lo que crece es de color rojo, color radiactivo. Se quema y corta muy a menudo para no contaminar más.</p>
<div id="attachment_2559" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2559" class="wp-image-2559 size-full" title="Colegio abandonado dos días después del desastre, Chernóbil" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010771.jpg" alt="Colegio abandonado dos días después del desastre, Chernóbil" width="800" height="600" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010771.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010771-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010771-768x576.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2559" class="wp-caption-text">Colegio abandonado dos días después del desastre</p></div>
<p>Finalmente, y a unos cinco kilometros llegamos a la ciudad fantasma de <strong>Pripyat</strong>. El minibus circuló por el bosque. Pronto descubrimos que eso era la avenida principal hoy convertida en bosque. Entre los árboles se podían distinguir los edificios gigantes de viviendas de estilo soviético, muchos a punto de caer. No había nadie, todo estaba destruido, solo árboles y edificios abandonados.</p>
<h2><strong>Los riesgos de viajar a Chernóbil</strong></h2>
<p>Al cabo de pocos minutos llegamos al final de la avenida, la plaza principal. Aquí los niveles de contaminación son muy elevados. Alrededor nuestro pudimos ver el supermercado (abandonado tal cual todavía con los carritos de la compra), el hotel, la escuela y el hospital. Nos acercamos al supermercado, todo estaba oxidado y con goteras. Nos recomendaron no andar mucho por esa zona.</p>
<p>Seguidamente nos acercamos al parque de atracciones, seguramente la zona más fotogénica y popular de la ciudad nuclear. Autos de choque, una noria y varias atracciones también abandonadas tal cual. Muy impactante. No pudimos estar muchos minutos allí, los niveles de radiación eran altísimos. A continuación nos desplazamos al gimnasio municipal, donde hicimos una pequeña ruta por la pista de baloncesto y la piscina.</p>
<div id="attachment_2560" style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2560" class="wp-image-2560 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010735.jpg" alt="Noria en el parque de atracciones de Pripyat" width="800" height="600" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010735.jpg 800w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010735-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2017/08/P1010735-768x576.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-2560" class="wp-caption-text">Noria en el parque de atracciones de Pripyat</p></div>
<p>Ya llevábamos dos horas en la ciudad, el tiempo máximo recomendado para la salud. Cogimos el minibus para salir de Pripyat y volver a Kiev. Para eso primero debíamos pasar otra vez los dos <em>check-points</em> (a 10 y a 30 Km.). Allí debíamos comprobar si alguna parte de nuestro cuerpo o de la ropa había sido contaminada. Un control de radiación. Por suerte nadie de nuestro grupo resultó contaminado.</p>
<p>No es inusual que los turistas resulten contaminados, aunque hay protocolos sencillos y fáciles de descontaminación. En teoría no hay que preocuparse mucho por este tema. Finalmente salimos de la zona de exclusión nuclear para llegar a Kiev.</p>
<p>Seguramente fue una de las experiencias más impactantes que hemos vivido en nuestra vida. Una vez estás justo allí no eres consciente de lo que estás viendo y viviendo. Fue en el hotel, repasando las fotos y los momentos, cuando nos dimos cuenta de que habíamos visitado Chernóbil y de todo lo que habíamos visto. Todavía hoy estamos impactados. Es una experiencia totalmente recomendable.</p>
<p><a href="https://www.magellanmag.com/hemeroteca/#dflip-df_4428/42/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Publicado en el Nº5 de Magellan</a></p>
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		<title>Postureo en Chernóbil</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Olivia Oporto]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 24 Jun 2019 18:00:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
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		<category><![CDATA[turismo nuclear]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Leo con horror que en las últimas semanas, fruto del éxito de la grandiosa serie de HBO sobre la tragedia de Chernóbil, se han multiplicado las&#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Leo con horror que en las últimas semanas, fruto del éxito de la grandiosa serie de <strong>HBO</strong> sobre la tragedia de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Accidente_de_Chern%C3%B3bil" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>Chernóbil</strong></a>, se han multiplicado las reservas para viajar a la zona de <strong>Ucrania</strong> que se hizo tristemente famosa por una explosión en su central nuclear.</p>
<p>Cuando aún no me he repuesto después de ver las imágenes del paradigma de la estupidez humana con centenares de montañeros haciendo cola para ascender al Everest, y con las consecuentes muertes a causa de la escasa preparación en algunos casos y del caos ocasionado por la interferencia de gente, me doy de bruces con esta otra realidad.</p>
<p>Como siempre este texto es una pura opinión personal y es evidente que cada viajero elige su destino como le pide el cuerpo, pero sinceramente optar por un lugar como <strong>Prípiat</strong> la ciudad en la que tenía su sede la planta de Chernóbil se me antoja morboso, osado y muy atrevido ya que hoy por hoy nada garantiza que uno regrese a casa sin rastro de radiaciones en su cuerpo.</p>
<p>Hace pocos días leía una columna de mi admirado John Carlin en la que hacía referencia a un viaje que había realizado a la zona con motivo de la elaboración de un reportaje coincidiendo con el trigésimo aniversario de la tragedia. Menciona el autor en su escrito que en ese momento coincidió con unos cuantos turistas alemanes y prevé que en breve el turismo de masas habrá llegado a Chernóbil.</p>
<p>En efecto así ha sido, y en estos días, coincidiendo con la emisión del último capítulo de esta mini-serie, tres de las agencias que organizan viajes por la zona hablan de un incremento de reservas entre el 30 y el 40%. Con toda seguridad es muy posible que estas cifras vayan “in crescendo” y que dentro de nada sea un destino “estrella” de las vacaciones de verano.</p>
<p>Es evidente que los más avispados ya han lanzado el merchandising que la ocasión requiere, y ya es posible llevarse de recuerdo los típicos gadgets como tazas, llaveros, camisetas, y seguramente imanes de nevera que el viajero colocará en su frigorífico sin el menor sonrojo.</p>
<p>Este tema suscita debates de todo tipo, y me encontrado con personas que viajarían sin dudarlo a la zona, mientras que otras coinciden conmigo al pensar que elegir como meta turística el centro de una tragedia cuyos efectos perdurará años y años es en cierta manera banalizar el impacto de la misma.</p>
<p>Hace unos tres años se publicó en Magellan el relato escrito en primera persona de un viajero que optó por Chernóbil como experiencia personal, y de cuyo viaje nace un relato muy interesante que nada tiene que ver con ese turismo de masas que dentro de muy poco hará de la central nuclear un escenario de selfie instagramero con millones de likes. Al tiempo…..</p>
<p>(NOTA: Mientras completo el texto y lo preparo para su publicación, el mismo creador de la serie Craig Mazin se ha visto en la necesidad de acudir a twitter para recordar que esta ficción recrea una terrible tragedia real, y pide a la gente que visita la zona respeto y sensibilidad para los que la sufrieron. No vamos nada bien…).</p>
<i class="fa fa-hand-o-right" style="color: #000000"></i> <a href="https://www.magellanmag.com/turismo-nuclear-chernobil/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>Turismo nuclear, viajar a Chernóbil</strong></a></p>
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