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	<title>Riccardo Lamberto, Autor en Revista de Viajes | Magellan</title>
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	<description>La revista de viajes escrita por viajeros</description>
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		<title>Pekín exprés: la capital china en 3 días</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Riccardo Lamberto]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 20 Jan 2019 20:30:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Relatos de Viajes]]></category>
		<category><![CDATA[China]]></category>
		<category><![CDATA[Pekin]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de viajes]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En esta ocasión mi amor por el mundo asiático me lleva a Pekín. El año pasado os conté encantado mi viaje a Japón, un país extraordinario&#8230;</p>
<p>La entrada <a href="https://www.magellanmag.com/pekin-expres-la-capital-china-en-3-dias/">Pekín exprés: la capital china en 3 días</a> aparece primero en <a href="https://www.magellanmag.com">Revista de Viajes | Magellan</a>.</p>
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<p>En esta ocasión mi amor por el mundo asiático me lleva a <strong>Pekín</strong>. El año pasado os conté encantado mi viaje a Japón, un país extraordinario y único que me ha regalado momentos inolvidables y una riqueza interior que siempre llevaré dentro. Se trataba de la primera vez que pisaba las tierras orientales y, desde el primer momento, supe que iba a ser la primera de muchas más.</p>
<h2><strong>Un viaje emocionante a Pekín para descubrir la tierra de las dinastías imperiales</strong></h2>
<p>Aunque hubiera querido volver a Japón, decidí que regresaría al país nipón en otro momento, quizá con más tiempo para poder descubrir el país de forma más completa y profundizada: quiere decir más tiempo y un presupuesto más elevado.</p>



<p>Con tan solo una semana de tiempo y presupuesto justito, la opción cayó en otro país que siempre me ha fascinado mucho: <strong>China</strong>.  Por alguna razón, muy a menudo se suelen asociar los dos países aunque se trate de dos mundos totalmente diferentes y, en mi opinión, casi antitéticos. </p>



<p>Las primeras dificultades – aunque, tratándose de un viaje, prefiero el término desafíos – las tuvimos que enfrentar desde el primer momento. Para ir a China es necesario un visado. Para evitar tanto los trámites de los visados como sus costes, muy a menudo prefiero optar por otro destino – el mundo es muy grande, y me falta muchísimo por visitar, mi listado de <em>must see y must do</em> siempre es incluso demasiado largo.</p>
<p>Sin embargo desde hace unos años China introdujo el “<a href="https://www.travelchinaguide.com/tour/visa/free-transit-144-hours.htm" target="_blank" rel="noopener noreferrer">72/144 <em>hours visa free</em></a>”, una interesantísima posibilidad que muchos desconocen. Se trata de un visado pensado para fomentar la actividad turística de determinadas ciudades y distritos de la China continental.</p>
<p>Desafortunadamente es complicado tanto encontrar la información oficial como tener confirmaciones por parte de personas físicas responsables, ya que, como os voy a contar, incluso en los aeropuertos suelen desconocer dicha posibilidad de tránsito sin visado.</p>
<p>Un requisito fundamental para poder tener acceso al visado es tener un billete con asientos reservados para una ruta al estilo “A-B-C”, donde A es el país de origen, B es una de las ciudades chinas que permiten el <em>visa free</em> y C es un tercer país fuera de China y que difiera de A. Con estas premisas, la ruta ya estaba clara y decidida: <strong>Barcelona</strong> – <strong>Pekín</strong> – <strong>Hong Kong</strong>. </p>



<figure class="wp-block-image">
<div id="attachment_5248" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img fetchpriority="high" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5248" class="wp-image-5248" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/Templo-del-cielo-1024x683.jpg" alt="Pekín. Templo del cielo" width="1024" height="683" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/Templo-del-cielo.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/Templo-del-cielo-300x200.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/Templo-del-cielo-768x512.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/Templo-del-cielo-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5248" class="wp-caption-text">Una de las puertas de acceso al Templo del cielo</p></div>
</figure>



<p>Con una pizca de incertidumbre y preocupación sobre el visado, precisamente por el hecho de que no había manera de tener una confirmación oficial y escrita de que todo iba a funcionar correctamente, las reservas estaban hechas y el día de salida llegó muy rápidamente. En el aeropuerto al facturar: suspense.</p>
<p>Al controlar los pasaportes la azafata, perpleja, nos preguntó dónde teníamos los visados. Le explicamos lo que íbamos a hacer y, desconociendo esta posibilidad, nos pidió paciencia hasta que llegara un supervisor para que lo pudiera aclarar él.</p>
<p>No tardó mucho en llegar, pero el tiempo transcurría muy lentamente por la preocupación de no poder salir. Al final nos confirmaron que era todo correcto y que podíamos salir. Tan solo unas trece horas más tarde estábamos en Pekín. Pero la pesadilla del visado acababa de empezar.</p>
<p>Efectivamente al llegar al aeropuerto de Pekín no había indicaciones claras sobre donde hacer el visado. Preguntamos a varios trabajadores pero nadie hablaba inglés – pues bien, ni en el aeropuerto internacional de Pekín encontramos a casi a nadie hablando inglés.</p>
<p>Finalmente nos indicaron que teníamos que hacer la cola normal para extranjeros, pero al llegar nos denegaron la salida por no tener el visado indicándonos que teníamos que hacer los trámites en un pequeño stand en una esquinita de la terminal.</p>
<p>Conseguido el visado después de un par de horas, por fin pudimos salir del aeropuerto y la maravilla de viaje podía empezar. Nos quedaban unas sesenta horas para poder disfrutar de la enorme ciudad. No hace falta decir que tuvimos que definir muy bien lo que podíamos ver en tan poco tiempo y, sobretodo, cuando y como movernos. </p>



<p>Después de haber dejado las maletas en el maravilloso hotel que reservamos en el centro de Pekín (un cinco estrellas que nos costó aproximadamente 30 euros por cabeza por noche, simplemente increíble), nos dirigimos a visitar el <strong>Templo del Cielo</strong> y enseguida nos dimos cuenta de una de las peculiaridades de Pekín: en la capital china, todo es imponente, enorme, colosal, desmesurado.</p>
<p>El <strong>Templo del Cielo</strong> es un conjunto de jardines y diferentes edificios taoístas, entre ellos el bellísimo y celebérrimo pabellón de la Oración por la Buena Cosecha, uno de los principales y más conocidos símbolos de la ciudad.</p>
<p>En las diferentes partes de los jardines hay mucha gente que vive en la ciudad, disfrutando de la naturaleza haciendo tai chi y muchos pequeños grupos de ancianos jugando a <em>Mahjong</em>: muy sugestivo. Entre lo visto en la ciudad, creo que este templo fue una de las obras que más me encantó e impresionó.</p>



<figure class="wp-block-image">
<div id="attachment_5255" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5255" class="wp-image-5255" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/lama-temple-1024x683.jpg" alt="Pekín. Lama Temple" width="1024" height="683" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/lama-temple.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/lama-temple-300x200.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/lama-temple-768x512.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/lama-temple-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5255" class="wp-caption-text">Entrada al Lama Temple</p></div>
</figure>



<p>Otro templo <em>must see</em> que pudimos visitar ese día fue el <strong>Lama Temple</strong>, o <strong>Palacio de la Paz y la Armonía</strong>, que se encuentra a pocas paradas de metro del Templo del Cielo. Se trata de un templo lamaísta – mejor dicho un complejo de templos – cuya atmósfera interior es algo que difícilmente se puede describir con palabras.</p>
<p>El perfume muy fuerte a incienso junto con la maravilla arquitectónica de los templos confieren validez al nombre que el templo lleva, porque realmente regalan un sentido de paz interior y armonía.</p>
<p>En el interior de uno de los templos se encuentra una estatua de Buda Maitreya de 26 metros de altura, tallada en madera de un único sándalo, la más grande del mundo de este tipo: un detalle impresionante que hace de este templo una de las etapas <em>must</em> en Pekín.</p>



<figure class="wp-block-image">
<div id="attachment_5256" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5256" class="wp-image-5256" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/lama-temple-interior-1024x683.jpg" alt="Lama Temple - Jardín interior" width="1024" height="683" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/lama-temple-interior.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/lama-temple-interior-300x200.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/lama-temple-interior-768x512.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/lama-temple-interior-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5256" class="wp-caption-text">Lama Temple &#8211; Jardín interior</p></div>
</figure>



<p>Naturalmente, Pekín no es solo templos y tradiciones y antes de pasar a la próxima etapa del viaje, os quiero comentar algunos detalles de la verdadera cara de la ciudad hoy en día.</p>
<p>El contraste entre antiguo y moderno se nota mucho ya desde el primer paso en la ciudad y creo que la cara de la Pekín hodierna es un choque cultural para cualquier occidental. En primer lugar, ¿cuál es la reacción de los chinos frente a los occidentales? La gente te mira fijamente, siempre, constantemente.</p>
<p>Esto es algo que honestamente no me esperaba en una ciudad tan enorme y populosa, pero así es y me ha dado la impresión de ser muy poco cosmopolita &#8211; de hecho son muy pocos los occidentales con los que nos cruzamos en la metrópolis.</p>
<p>No creo que lo hagan con maldad, se nota que le pica la curiosidad por lo diferente, pero lo hacen sin recato y hasta puede que te pidan a que te hagas un selfie con ellos. ¿Divertido, raro, molesto? Creo que esto depende del carácter de cada viajero.</p>
<p>Otro choque puede ser representado por los lavabos públicos: si por un lado hay que reconocer que casi hay uno en cada rincón, por otro las condiciones higiénicas no suelen ser de las mejores y se nota que el concepto de privacidad es muy diferente del nuestro, de hecho muy a menudo no hay ni puertas ni mámparas de ningún tipo.</p>
<p>Último pero no menos importante &#8211; para algunos más que para otros &#8211; olvidaros de estar conectados con el mundo: internet hay, pero todo está bloqueado, desde los motores de búsqueda, pasando por los mails hasta las apps de mensajería y las redes sociales. </p>



<p>Contrariamente a lo que leí en varios foros antes de salir, a mí me ha dado la impresión de ser una ciudad bastante segura incluso por la noche y en los barrios más pobres, y que los chinos son personas legales, nunca intentaron engañarnos, pero sí que convengo con los que opinan que no son muy cordiales y xenófilos.</p>
<p>Con respecto al tema de la seguridad hay un aspecto importante a tener en cuenta en el momento de moverse por Pekín: en cada estación de metro y antes de entrar a cualquier lugar de interés turístico hay que efectuar controles de seguridad con detector de metales y cacheos de los agentes de policía. </p>



<figure class="wp-block-image">
<div id="attachment_5257" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5257" class="wp-image-5257" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/muralla-1024x683.jpg" alt="Vista desde la muralla" width="1024" height="683" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/muralla.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/muralla-300x200.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/muralla-768x512.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/muralla-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5257" class="wp-caption-text">Vista desde la muralla</p></div>
</figure>



<p>Volviendo al viaje, el primer día ya había llegado a su fin y por la noche nos dirigimos al <strong>Wangfujing street market</strong>, un mercado de comida típica de cada tipo y otra muy inusual (serpientes, alacranes, arañas, etc.) bastante famoso que, desafortunadamente, estaba cerrado por alguna razón justamente los días de nuestra estancia en la ciudad.</p>
<p>Ha sido la única pequeña decepción de este viaje estupendo, pero como siempre me pasa algo de este tipo en mis viajes, ya se ha convertido en una tradición y un aspecto positivo: una razón más para volver algún día! El alma de Pekín por la noche varía completamente con respecto al día: es una ciudad muy viva con mucha música y luces.</p>
<p>Lo que más nos sorprendió es una costumbre muy común que se encuentra casi en cada rincón de la ciudad: grupitos más o menos grandes de personas – suelen ser mujeres <em>over</em> 50 &#8211; que, para relajarse y hacer ejercicio, ponen música tradicional china y bailan en la acera. </p>



<p>Después de haber dormido unas pocas horas, la mañana siguiente había que madrugar para ir a descubrir lo que no se puede dejar de visitar en una estancia, corta o larga que sea, en Pekín: <strong>la muralla china</strong>. Llegar solos es bastante complicado y la mayoría de los turistas prefieren ir con excursiones organizadas, pero yo siempre prefiero viajes algo más aventureros.</p>



<figure class="wp-block-image">
<div id="attachment_5258" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5258" class="wp-image-5258" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/Mutianyu-1024x683.jpg" alt="Mutianyu" width="1024" height="683" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/Mutianyu.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/Mutianyu-300x200.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/Mutianyu-768x512.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/Mutianyu-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5258" class="wp-caption-text">Mutianyu</p></div>
</figure>



<p>Hay varias secciones de la muralla en las cercanías de Pekín. La más conocida es la de <strong>Badaling</strong>: ubicada a unos 80 km del centro urbano, es la más concurrida de turistas porque se puede llegar en tan solo una hora de tren. El lado negativo por lo leído en internet y por las fotos vistas es que hay realmente mucha, muchísima gente.</p>
<p>Por eso optamos por otra sección, la de <strong>Mutianyu</strong>: más o menos equidistante del centro con respecto a la otra sección, no cuenta con conexiones directas, es más antigua que la de Badaling, menos concurrida por su ubicación y se considera una de las secciones mejor conservadas. Se tarda unas dos horas abundantes en llegar pero merece absolutamente la pena, una vez allí es evidente porque es una de las nuevas siete maravillas del mundo moderno.  </p>



<p>Saliendo muy pronto por la mañana, nos dirigimos en metro a la estación de <strong>Dongzhimen</strong> para coger el autobús número 916 que en aproximadamente una hora lleva a las afueras de la ciudad. Es interesante la manera de comprar los billetes, que nos costó bastante entender en el momento.</p>
<p>Preguntando en la estación nos dijeron que se tenía que hacer directamente en el bus. En el momento de subir al autobús con el importe exacto ya en las manos, el conductor no nos cogía el dinero y nos daba indicaciones que, evidentemente, no podíamos entender. La única forma fue bajar del autobús y esperar a que subieran otras personas y ver como pagaban ellos.</p>
<p>La mayorías tenían una tarjeta para los transportes que nosotros decidimos no coger por la corta duración de la estancia en la ciudad, pero finalmente subió un chico que simplemente tiró el dinero en una caja justo al entrar al autobús y tomó asiento. Así de fácil, entras, tiras el dinero en la caja (algo impensable en occidente, nadie puede controlar si estás pagando el importe correcto) y te sientas.</p>
<p>Nosotros ya nos habíamos informado que la mejor opción era bajarse en una de las paradas finales del trayecto, en concreto la de <strong>Beidajie</strong>. Sin embargo a la mitad del trayecto subió un señor y al ver que éramos turistas (digamos que no lo puedes disimular ni queriendo) nos dijo que para ir a la muralla teníamos que bajarnos allí, ya.</p>
<p>Aunque el señor insistía mucho, nosotros rechazamos, él se bajó y el conductor siguió hacia la siguiente parada. Un poco sorprendidos y empezando a dudar de la información que teníamos, llegamos a la siguiente parada: otro señor, misma estrategia.</p>
<p>Al llegar a nuestro destino, entendimos de que se trataba: son personas que ofrecen servio de taxi en negro a los turistas, hay muchos y también muchos son los turistas que presas del pánico y aturdimiento se caen en la trampa.</p>
<p>Todo esto porque al llegar a Beidajie, solo estás a la mitad del trayecto y sí que es verdad que es necesario hacer un tramo bastante largo en taxi: son unos 20 km, pero los taxis allí son muy económicos y no suelen costar más de unos 40 CNY (aprox. 5 euros).</p>
<p>Llegando a Mutianyu se encuentra una taquilla que ofrece diferentes opciones para llegar por encima de la muralla, nosotros elegimos otro breve tramo en autobús y una opción bastante original e inesperada: subir en telesillas y bajar&#8230; en tobogán! Es una opción que recomiendo por ser muy divertida, inusual y realmente fascinante por la maravillosa naturaleza de aquel lugar, que se puede disfrutar plenamente tanto subiendo como bajando. </p>



<figure class="wp-block-image">
<div id="attachment_5259" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5259" class="wp-image-5259" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/palacio-verano-1024x683.jpg" alt="Palacio de Verano" width="1024" height="683" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/palacio-verano.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/palacio-verano-300x200.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/palacio-verano-768x512.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/palacio-verano-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5259" class="wp-caption-text">Palacio de Verano</p></div>
</figure>



<p>Creo que de hecho lo más fascinante de la muralla es la naturaleza: por encima de la muralla te puedes perder en unas vistas trepidantes a las montañas chinas y te quedarías allí durante horas para disfrutar del maravilloso paisaje. Creo que además la experiencia varía mucho dependiendo de la estación del año y yo puedo absolutamente recomendar el otoño por las estupendas variedades de colores que se van a encontrar. </p>



<p>Aunque nos hubiéramos querido quedar allí unas cuantas horas más, decidimos que era conveniente regresar para Pekín porque la lista de lo que queríamos visitar aún era larga.</p>



<p>Nos fuimos al celebre <strong>Palacio de Verano</strong> pero llegamos que ya era el final de la tarde y no nos esperábamos lo que íbamos a encontrar. Si que sabíamos que se trataba de un parque muy grande, pero no nos imaginábamos que fuera tan enorme: sería necesaria una jornada entera o incluso más para poder disfrutar de todas sus partes.</p>
<p>A este propósito recomiendo a cada viajero que quiera organizar su primer viaje a Pekín que tenga muy en cuenta que, en una ciudad cuya extensión es parecida a la de la mitad de Bélgica, es muy difícil hacerse una idea de su enormidad y del tiempo necesario para moverse de uno a otro lado. </p>



<p>El parque del palacio, que cuenta con un lago y una entera colina en su interior, es patrimonio de la humanidad. Después de unas dos horas en el parque ya había anochecido y había llegado el horario de cierre. El cansancio se empezaba a notar y decidimos volver al centro para comer algo y luego recogernos.</p>
<p>Aunque estuviera programado para el día siguiente, quisimos pasarnos por la <strong>Plaza Tiananmén</strong> para luego irnos en búsqueda de algún tipo de <em>street food</em>. No sabemos si siempre es así o fue porque fuimos, casualidad, exactamente en las fechas del 19º Congreso Nacional del Partido comunista, pero nos fue absolutamente imposible acceder a la plaza por los bloques policiales que prohibían el tránsito a toda la zona.</p>
<p>Sin embargo en las cercanías sí que encontramos una calle muy pintoresca, la <strong>Dashilan street</strong>, donde pudimos probar diferentes delicias de comida tradicional china en una atmósfera encantadora también muy tradicional. </p>



<figure class="wp-block-image">
<div id="attachment_5260" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5260" class="wp-image-5260" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/ciudad-proibida-1024x683.jpg" alt="Pekín. Ciudad Prohibida - Palacio de la suprema armonía" width="1024" height="683" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/ciudad-proibida.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/ciudad-proibida-300x200.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/ciudad-proibida-768x512.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/ciudad-proibida-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5260" class="wp-caption-text">Ciudad Prohibida &#8211; Palacio de la suprema armonía</p></div>
</figure>



<p>El último día en la capital china ya había llegado, demasiado rápidamente como siempre suele pasar en los viajes. Nos esperaba lo que más ardíamos en deseos de ver: la <strong>Ciudad Prohibida</strong>. </p>



<p>Como para el resto, las mismas recomendaciones. Ir con tiempo, para poder acceder hay que pasar por controles de seguridad: nosotros yendo a primísima hora, tardamos más de una hora para poder acceder. Las entradas se tienen que comprar con antelación y desde hace muy poco solo se pueden reservar online, confirmando fecha y hora, porque el aforo está limitado a 80.000 visitantes diarios. </p>



<p>La larga y bastante enervante espera en la muchedumbre empujando constantemente se recompensa desde el primer momento al acceder a la plaza Tiananmén, delante del portal principal: de repente estás totalmente sumergido en la historia. Cientos de años – desde las diferentes dinastías e emperadores hasta la más reciente y tristemente nota protesta -, un único lugar. </p>



<p>El complejo, con sus 980 edificios y ocupando una superficie de 720.000 m<sup>2</sup>, es el palacio más grande del mundo. La maravilla arquitectónica junto con su importancia histórica, su magnitud y la atmósfera que se respira en su interior hacen de ello algo realmente único en su estilo.</p>
<p>Como ya repetí varias veces, aquí también es imposible visitarlo todo en un solo día. Alrededor de las plazas donde se sitúan los palacios más famosos se hallan cientos de palacios y templos más pequeños, cada uno con su historia y peculiaridades.</p>



<figure class="wp-block-image">
<div id="attachment_5261" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-5261" class="wp-image-5261" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/leon-de-Fu-1024x683.jpg" alt="León de Fu en la Ciudad Prohibida" width="1024" height="683" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/leon-de-Fu.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/leon-de-Fu-300x200.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/leon-de-Fu-768x512.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2019/01/leon-de-Fu-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-5261" class="wp-caption-text">León de Fu en la Ciudad Prohibida</p></div>
</figure>



<p>Esta última jornada fue la única en la que, como se deduce de las fotos también, pudimos notar que la calidad del aire no era buena, pero tuvimos mucha suerte y nunca nos enfrentamos con la tristemente habitual nube negra de smog que en algunos días suele cubrir totalmente Pekín.</p>



<p>Las 72 horas estaban a punto de acabar y el avión para Hong Kong a punto de salir: había llegado la hora de despedirse de esta estupenda ciudad para dirigirse a otra que resultará ser incluso más extraordinaria y en la que dejé una pedazo de mi corazón y de la que os voy a hablar muy pronto. Next stop: Hong Kong!</p>



<p><a href="https://www.magellanmag.com/hemeroteca/#dflip-df_4559/22/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" aria-label="Publicado en el Nº35 de la revista Magellan (abre en una nueva pestaña)">Publicado en el Nº35 de la revista Magellan</a></p>
<i class="fa fa-hand-o-right" style="color: #000000"></i> <a href="https://www.magellanmag.com/pekin-shanghai-sorpresas-orientales/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Pekín y Shanghái, sorpresas orientales</a></p>
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		<title>Hong Kong, donde los opuestos se atraen</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Riccardo Lamberto]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 20 May 2018 15:52:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Relatos de Viajes]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de viajes]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Recorriendo Hong Kong entre rascacielos, naturaleza incontaminada, prosperidad y decadencia En mi último relato os hablé de la primera parte de mi viaje a China, mis&#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h2 class="p1"><strong>Recorriendo Hong Kong entre rascacielos, naturaleza incontaminada, prosperidad y decadencia</strong></h2>
<p class="p1"><span class="s1">E</span>n mi último relato os hablé de la primera parte de mi viaje a <strong>China</strong>, mis <strong><a href="https://issuu.com/revistamagellan/docs/magellan_35/22?e=16628024/56842476" target="_blank" rel="noopener noreferrer">72 horas en Pekín</a></strong>. Aquí estoy de vuelta para contaros la segunda parte de la aventura, para mí la mejor: ¡nos vamos a <b>Hong Kong</b>!</p>
<p class="p1">Hong Kong siempre me había fascinado y estaba desde hace mucho tiempo en mi lista de lugares para visitar sí o sí. Sin embargo, los amigos que habían ido, me comentaban que no era una ciudad muy atractiva y no la recomendaban. Siempre me acuerdo de una querida amiga que me dijo: “Sí, estuve un día en Hong Kong, hice escala cuando me fui a Australia, pero no es nada especial.. Solo me acuerdo de estos rascacielos altísimos con ventanas desproporcionadamente pequeñas y poco más”.</p>
<p class="p1">Después de haber estado allí puedo entender porque a muchos no le gusta esta, para mí preciosa, ciudad. Al despedirme de ella me acuerdo que exclamé: “Objetivamente, quizá la ciudad es fea&#8230; pero no se puede no enamorarse de ella”. Suena raro, lo sé: pero a lo largo del relato, creo y espero, que entenderéis<span class="Apple-converted-space">  </span>mejor lo que quiero decir.</p>
<p class="p3">Hong Kong es una ciudad, o mejor dicho una región/estado, que en tan solo un día puede parecer no muy atractiva y con poco que ofrecer. Pero entonces ¿por qué es la ciudad con el mayor número de visitantes en todo el mundo? Es un destino que lo tiene todo, naturaleza, playas, maravillas arquitectónicas, vistas impresionantes y mucho más.</p>
<p class="p3">Empecemos desde el principio: llegamos a Hong Kong por la noche después de unas tres horas de vuelo desde Pekín. Ya desde el primer momento, fue más que evidente que se trataba de un mundo totalmente diferente al de la ciudad imperial. Al salir del aeropuerto subimos a un tren super rápido que en tan solo media hora nos llevó de la isla donde se encuentra el aeropuerto al centro de Hong Kong.</p>
<p class="p3">Llevo impreso en mi memoria el momento de la salida de la <strong>estación de Kowloon</strong>, el distrito donde se encontraba nuestro hotel: al levantar los ojos al cielo, nos encontramos rodeados de decenas y decenas de rascacielos altísimos, modernos, luminosos&#8230; ¡simplemente increíble!. En Pekín se respira historia y tradición en cualquier rincón, Hong Kong, en el primer impacto, se encuentra en sus antípodas.</p>
<p class="p3"><span class="s1">El día siguiente al despertar estábamos en una minúscula habitación en la que apenas cabían nuestras maletas y desde nuestra – pequeña &#8211; ventana podíamos observar el skyline típico hongkonés, en mi opinión maravilloso. El espíritu viajero estaba impaciente por descubrir todo lo que nos esperaba. Era un día fantástico y el clima veraniego, entonces nos dirigimos a la <strong>isla de Lantau</strong> para visitar la estupenda aldea de <b>Ngong Ping</b>. </span></p>
<div id="attachment_4268" style="width: 1610px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4268" class="wp-image-4268 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/2-Ngong-Ping-3.jpg" alt="Hong Kong: Ngong Ping" width="1600" height="1098" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/2-Ngong-Ping-3.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/2-Ngong-Ping-3-300x206.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/2-Ngong-Ping-3-768x527.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/2-Ngong-Ping-3-810x556.jpg 810w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/2-Ngong-Ping-3-145x100.jpg 145w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/2-Ngong-Ping-3-380x260.jpg 380w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /><p id="caption-attachment-4268" class="wp-caption-text">Ngong Ping</p></div>
<p class="p3">En tan solo una media horita de metro, se pasa del centro de la metrópolis más densamente poblada del planeta a un oasis de naturaleza incontaminada. Hay varias opciones para subir a la aldea, nosotros decidimos utilizar un teleférico que puede ser normal o, con un pequeño suplemento, con suelo de cristal. Recomiendo absolutamente esta última opción, ya que permite disfrutar durante todo el trayecto (que tarda unos 25 minutos, recorriendo casi 6 km en línea de aire) de una vista a 360 grados de toda la isla.</p>
<p class="p3">La aldea en sí es muy pequeña, solo hay un par de tiendas y unos restaurantes, pero tiene mucho encanto. La atracción está a unos minutos andando y es la celebre estatua de <b>Buda Tian Tan</b>, una de las estatuas de Buda más grandes de china, ¡impresionante!. Mide 34 metros y es símbolo de armonía entre personas, naturaleza y religión. Justo al lado de la estatua se encuentra el monasterio budista de <b>Po Lin</b>, el más grande de Hong Kong.</p>
<div id="attachment_4270" style="width: 1610px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4270" class="wp-image-4270 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/3-Buda-Tian-Tan-3-Vista-hacia-el-monasterio-Po-Lin-1.jpg" alt="Hong Kong: Buda Tian Tan, vista hacia el monasterio Po Lin" width="1600" height="1200" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/3-Buda-Tian-Tan-3-Vista-hacia-el-monasterio-Po-Lin-1.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/3-Buda-Tian-Tan-3-Vista-hacia-el-monasterio-Po-Lin-1-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/3-Buda-Tian-Tan-3-Vista-hacia-el-monasterio-Po-Lin-1-768x576.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/3-Buda-Tian-Tan-3-Vista-hacia-el-monasterio-Po-Lin-1-810x608.jpg 810w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /><p id="caption-attachment-4270" class="wp-caption-text">Buda Tian Tan, vista hacia el monasterio Po Lin</p></div>
<p class="p3">Después de visitarlo en detalle y perdernos en los colores y olores del templo, nos encontramos en un perfecto estado mental zen y decidimos aventurarnos por un magnífico recorrido natural, el <b>Ngong Ping Fun Road</b>. Mi estado zen fue interrumpido casi enseguida por cruzarme con una araña más grande que una mano, pero después de unos cuantos minutos de hiperventilación, las vistas impresionantes sobre el mar de la China meridional y las islas me hicieron olvidar enseguida este pequeño trauma.</p>
<p class="p3">No me esperaba que esta isla diminuta tuviera tanto para ofrecer: a regañadientes decidimos que había llegado la hora de despedirnos de aquel místico lugar, ya que teníamos pocos días a disposición y mucho más para descubrir, sin embargo es un sitio adonde me gustaría volver y quedarme como mínimo un par de días completos y, entre otras cosas, subir a pie en vez que en teleférico.</p>
<p class="p3">Nos dirigimos a la isla de Hong Kong, más exactamente en el distrito Central. Se trata de la zona más moderna de Hong Kong con los rascacielos más recientes y es el corazón financiero de la región: básicamente, es la cara de Hong Kong que todo el mundo conoce. Es caótica, aceras estrechas, mucho tráfico, gente frenética&#8230; es viva, es dinámica, es única.</p>
<p class="p3">Precisamente esta es una de las partes que creo que no todo el mundo apreciaría, puede fascinar tanto como dar pánico o claustrofobia. A mí, me gustó, ¡y mucho!. Si, sí que es verdad que es un lugar donde no creo que me gustaría vivir, para visitar es muy peculiar y permite descubrir una realidad totalmente diferente a la a la que estamos acostumbrados.</p>
<div id="attachment_4271" style="width: 1610px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4271" class="wp-image-4271 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/5-a-Symphony-of-lights-3.jpg" alt="Hong Kong: A Symphony of lights" width="1600" height="1200" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/5-a-Symphony-of-lights-3.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/5-a-Symphony-of-lights-3-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/5-a-Symphony-of-lights-3-768x576.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/5-a-Symphony-of-lights-3-810x608.jpg 810w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /><p id="caption-attachment-4271" class="wp-caption-text">A Symphony of lights</p></div>
<p class="p3">Ya había anochecido y regresamos a <b>Tsim Sha Tsui</b> en Kowloon, en la Avenue of Stars, para disfrutar de un espectáculo nocturno único en el mundo: <i>a Symphony of lights</i>. Se trata efectivamente del espectáculo de luces y sonidos más grande del mundo, cuyos protagonistas, cada noche a las 20.00 horas, son los rascacielos de Hong Kong. Al ritmo de la música que se escucha en la zona de <b>Kowloon</b> que acabo de mencionar, los rascacielos de la isla de Hong Kong, se iluminan y disparan láseres de diferentes colores mientras los maravillosos galeones rojos y azules se mueven por el estrecho que separa la isla de la península.</p>
<p class="p3">El día siguiente decidimos ir al <b>Victoria Peak</b>, la cima de la montaña más alta de la isla de Hong Kong (552 m.), desde la cual se puede gozar de una vista espectacular sobre toda la ciudad. Para alcanzar la cima se puede coger el <i>peak tram</i>, un tranvía que funciona desde hace 120 años: el tranvía conserva su estilo y diseño tradicional y es muy sugestivo, ya que en algunos momentos llega a una inclinación tal que provoca una ilusión óptica por la cual los pasajeros tienen la sensación de que los rascacielos parezcan torcidos y a punto de caerse. Para disfrutar aún mejor de la vista, aconsejo subir a la <b>Peak Tower</b> que, gracias a su enorme terraza, permite disfrutar de una magnífica vista a 360 grados.</p>
<div id="attachment_4272" style="width: 1610px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4272" class="wp-image-4272 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/7-Vista-desde-Victoria-Peak-1.jpg" alt="Hong Kong: Vista desde Victoria Peak" width="1600" height="1200" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/7-Vista-desde-Victoria-Peak-1.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/7-Vista-desde-Victoria-Peak-1-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/7-Vista-desde-Victoria-Peak-1-768x576.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/7-Vista-desde-Victoria-Peak-1-810x608.jpg 810w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /><p id="caption-attachment-4272" class="wp-caption-text">Vista desde Victoria Peak</p></div>
<p class="p3">Tal y como teníamos planeado, decidimos ir a una playa bastante conocida que se encuentra al sur de la isla de Hong Kong. Llegamos allí en una media horita, el día era maravilloso, hacía calor y mucho sol y la playa era estupenda, ¡nunca nos hubiéramos imaginado que hubiéramos vuelto a coger el bus tan solo media hora más tarde!</p>
<p class="p3">Al llegar a la playa, enseguida nos dimos cuenta de algo muy extraño: nadie se estaba bañando y había muy poca gente tumbada a disfrutar del sol. Casi todas las personas allí estaban en la orilla, cubiertos de pies a cabeza, tomando fotos y selfies. Después de un momento de perplejidad, pensamos, muy equivocadamente, que habíamos tenido suerte por tener casi toda la playa para nosotros.</p>
<p class="p3">Encontramos un punto perfecto bajo unos árboles, a las sombras, muy cerca de la orilla, con unas vistas maravillosas a la bahía. Nos habíamos quitado la ropa y solo llevábamos el bañador, lo que en principio nos parecía lo más normal del mundo. Enseguida ese momento idílico fue cortado por un enorme grupo de turistas chinos, habrán sido más de 50 personas, que comenzaron a mirarnos y murmurar evidentemente escandalizados.</p>
<p class="p3">Unos minutos después, varias personas empezaron incluso a tomarnos fotos con los móviles, quienes escondidos detrás de un árbol, quienes mucho más descaradamente delante nuestro. Al principio no me importaba mucho, pero luego me pregunté: ¿Y si estamos haciendo algo malo o incluso ilegal?.</p>
<p class="p3">Luego vi a otro grupito de occidentales en nuestra idéntica situación y tuve un momento de complicidad visual con un chico y, sin decirnos una palabra, decidimos tirarnos al agua: éramos los únicos en esa agua maravillosa, rodeados de decenas de personas haciéndonos fotos y videos. Salí del agua y decidimos irnos cuanto antes. Regresamos al hotel y nos parecía que habíamos estado en otro planeta, sentíamos una mezcla de vergüenza e incredulidad, así que enseguida nos pusimos a buscar respuestas en internet.</p>
<p class="p3">Resulta que los chinos no suelen desvestirse en la playa, primero por evitar el bronceado, que en su cultura es algo feo (de hecho casi todo el mundo iba hasta con paraguas en la playa), y segundo ellos no contemplan bikinis y bañadores, los consideran equivalentes a la ropa interior o a la desnudez. Total que para sus ojos habíamos sido desvergonzados, indecentes, indecorosos y exhibicionistas. Bueno cada país sus costumbres: lo seguro es que fue la primera y última vez que fuimos a una playa china.</p>
<div id="attachment_4273" style="width: 1610px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4273" class="wp-image-4273 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/8-Repulse-Bay-2.jpg" alt="Hong Kong: Repulse Bay" width="1600" height="1200" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/8-Repulse-Bay-2.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/8-Repulse-Bay-2-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/8-Repulse-Bay-2-768x576.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/8-Repulse-Bay-2-810x608.jpg 810w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /><p id="caption-attachment-4273" class="wp-caption-text">Repulse Bay</p></div>
<p class="p3">Para terminar el día, decidimos dar una vuelta por <b>Tsim Sha Tsui</b>, visitando primero el iSquare, un centro comercial de 31 plantas, lujoso, enorme y vistoso, para luego ir a descubrir la cara decadente de Hong Kong, que, paradójicamente, se encuentra justo enfrente de este centro comercial: las <i>Chungking Mansions</i>.</p>
<p class="p3">No es un lugar apto para todos, es una experiencia muy fuerte y bastante peligrosa, cada uno asume su propio riesgo; se trata de un enorme complejo de 17 plantas divididos en 5 bloques donde residen más de 4000 personas y muchos pequeños hostales que cuentan con casi 2000 habitaciones<span class="Apple-converted-space">  </span>ultra baratas.</p>
<p class="p3">No me voy a detener mucho en este tema porque, aunque podría escribir decenas de páginas sobre lo que vi en tan poco tiempo allí, podría ser perturbador para algunos lectores. Lo único que quiero decir es que yo fui porque me gusta ver lo bueno pero también lo malo de este mundo, si queréis ir, os recomiendo que vayáis preparados.</p>
<p class="p3">Al terminar la experiencia de las Chungking Mansions, nos dirigimos al barrio de <b>Mong Kok</b> para probar el delicioso street food de Hong Kong: absolutamente recomendables los <i>Dim Sum</i> (una gran variedad de pequeños platos), en particular el <i>beef offal </i>(no apto para vegetarianos, es una mezcla de casquerías de vacuno fritas).</p>
<div id="attachment_4283" style="width: 1610px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4283" class="size-full wp-image-4283" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/05/10-Templo-Won-Tai-Sin-1.jpg" alt="Hong Kong: templo Won Tai Sin" width="1600" height="1200" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/05/10-Templo-Won-Tai-Sin-1.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/05/10-Templo-Won-Tai-Sin-1-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/05/10-Templo-Won-Tai-Sin-1-768x576.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/05/10-Templo-Won-Tai-Sin-1-810x608.jpg 810w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /><p id="caption-attachment-4283" class="wp-caption-text">Templo Won Tai Sin</p></div>
<p class="p3">Como siempre, demasiado rápido, ya había llegado nuestro último día en Hong Kong y nos daba tiempo visitar alguna atracción más. Primero nos fuimos al <b>Templo Won Tai Sin</b>, uno de los templos más conocidos y populares de Hong Kong donde pudimos asistir a celebraciones religiosas y ver gente rezando, rodeados de un templo bellísimo, en una nube mística de perfumadísimo incienso: una experiencia catártica.</p>
<p class="p3">Muy cerca del templo se encuentra el <b>Diamond Hill</b>, donde están el <b>Nan Lian Garden</b> y la <b>Chi Lin Nunnery</b>. El primero es un enorme, estupendo jardín en cuyo interior se encuentran el maravilloso <b>Templo de la Absoluta Perfección</b>, parques, pequeños lagos y hasta un molino y una pequeña cascada. La <b>Chi Lin Nunnery </b>es uno de los templos budistas más grandes de Hong Kong: está constituido casi enteramente por madera (lo que a mí, personalmente, me recordó mucho más el estilo japonés que el chino) y representa la armonía entre hombre y naturaleza. Sin embargo, tanto el templo como el jardín, están totalmente rodeado de altísimos rascacielos y se contraponen muy fuertemente los unos con los otros.</p>
<div id="attachment_4275" style="width: 1610px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4275" class="wp-image-4275 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/12-Chi-Lin-Nunnery-2-1.jpg" alt="Hong Kong: Chi Lin Nunnery " width="1600" height="1185" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/12-Chi-Lin-Nunnery-2-1.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/12-Chi-Lin-Nunnery-2-1-300x222.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/12-Chi-Lin-Nunnery-2-1-768x569.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/12-Chi-Lin-Nunnery-2-1-810x600.jpg 810w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /><p id="caption-attachment-4275" class="wp-caption-text">Chi Lin Nunnery</p></div>
<p class="p3">Como última meta, nos fuimos a buscar el <b>templo de los 10.000 budas</b>: como se puede leer en muchas guías, no es muy fácil de encontrar, porque está un poco aislado y escondido. Efectivamente nosotros al buscarlo acabamos en un enorme cementerio&#8230; ¿Y podíamos nosotros acabar en un normalísimo cementerio hongkonés en un día cualquiera?, ¡Claro que no!.</p>
<p class="p3">Era el pasado 28 de octubre, día en el que se celebraba el <strong>Chung Yeung Festival</strong>, o Festival del doble nueve: una festividad parecida a nuestro Día de Todos los Santos, donde todo el mundo va al cementerio para llevar ofrendas (principalmente comida, flores e incienso) para conmemorar los queridos difuntos. Allí, con caras de turistas, comprensiblemente, no éramos bienvenidos e intentamos irnos lo más rápido posible, sin embargo tardamos unos 20 minutos en conseguir salir por la multitud de gente que había y la ubicación del cementerio (estaba en la cima de una montaña y justamente por eso tardamos tanto en entender que estábamos equivocados).</p>
<p class="p3">Finalmente encontramos el camino correcto para el templo de los 10.000 budas: como el mismo nombre explica, se trata de un templo conténtente 10.000 estatuas de buda y el recorrido para llegar también está rodeado de cientos de estatuas de budas muy peculiares. Nos quedamos muy contentos de acabar el viaje con este templo porque realmente es único en el mundo y merece mucho la pena.</p>
<div id="attachment_4277" style="width: 1610px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4277" class="wp-image-4277 size-full" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/13-Monasterio-de-los-10.000-Budas-5.jpg" alt="Hong Kong: Monasterio de los 10.000 Budas" width="1600" height="1200" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/13-Monasterio-de-los-10.000-Budas-5.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/13-Monasterio-de-los-10.000-Budas-5-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/13-Monasterio-de-los-10.000-Budas-5-768x576.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/06/13-Monasterio-de-los-10.000-Budas-5-810x608.jpg 810w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /><p id="caption-attachment-4277" class="wp-caption-text">Monasterio de los 10.000 Budas</p></div>
<p class="p3">En conclusión, espero poder regresar muy pronto a ese pequeño estupendo mundo en si mismo llamado Hong Kong. Un mundo caracterizado por evidentísimas y fascinantes contraposiciones, antagónicas pero complementarias: antiguo y moderno, prosperidad y decadencia, naturaleza y urbanización, oriente y occidente&#8230; ¡Yin y yang!.</p>
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		<title>Mi viaje a Japón &#8220;low cost&#8221;</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Riccardo Lamberto]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 05 Apr 2018 09:14:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Relatos de Viajes]]></category>
		<category><![CDATA[japon]]></category>
		<category><![CDATA[low cost]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de viajes]]></category>
		<category><![CDATA[Tokio]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Con un presupuesto de mil euros regreso de mi viaje a Japón habiendo acumulado riqueza vital en forma de emociones únicas y recuerdos inolvidables. Viajar es&#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p class="p1">Con un presupuesto de mil euros regreso de mi <strong>viaje a Japón</strong> habiendo acumulado riqueza vital en forma de emociones únicas y recuerdos inolvidables.</p>
<p class="p1"><span class="s1">V</span><span class="s1">iajar es lo que más me gusta hacer. En cuanto tengo un poco de tiempo libre, ya tengo la maleta lista. Hablando con amigos y conocidos y contando mis viajes, muy a menudo escucho frases como “¡Qué envidia!¡Allí sí que me encantaría ir!” y al preguntar :“¿Y por qué no vas?”, las motivaciones son normalmente dos: por un lado hay algunas personas a las que le da miedo viajar solos o piensan que puede ser aburrido, mientras que otras que opinan que viajar es demasiado caro. </span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Con respecto a esta segunda motivación, suelo responder con la siguiente cita en la que creo muchísimo: «Viajar es la única cosa que compras que te hace más rico».</span></p>
<p class="p1">Cuando surge <strong>mi viaje a Japón</strong> inicialmente no tenía un destino planeado, solo sabía qué tenía unos diez días de vacaciones y un <i>budget</i> alrededor de los mil euros. Organizando el viaje, estaba pensando inicialmente ir a Finlandia, sin embargo mirando los vuelos, vi que, paradójicamente, ir a <strong>Tokio</strong> me costaba lo mismo. Decidí entonces comprar los vuelos, ya que siempre me ha fascinado mucho <strong>Japón</strong> y la cultura japonesa. Ha sido mi primer <strong>viaje a Japón</strong> y también el primer viaje largo que decido hacer solo.</p>
<p class="p1">Ya había viajado solo a algunas ciudades europeas, pero únicamente para un par de días. Después de esta aventura aún estoy más convencido de que cada viaje es único y la experiencia varía totalmente si se hace solo, en pareja o en grupo y en cada caso es algo maravilloso que nos regala recuerdos que nos durarán para toda la vida.</p>
<div id="attachment_4085" style="width: 820px" class="wp-caption alignnone"><a href="https://www.magellanmag.com/viaje-a-japon-low-cost/"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4085" class="wp-image-4085 size-large" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/1_1-1024x768.jpg" alt="Japón low cost: Tokio" width="810" height="608" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/1_1.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/1_1-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/1_1-768x576.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/1_1-810x608.jpg 810w" sizes="(max-width: 810px) 100vw, 810px" /></a><p id="caption-attachment-4085" class="wp-caption-text">Tokio</p></div>
<p class="p3">Considerando que tuve que hacer tres escalas, mi <strong>viaje a Japón</strong> duró casi 24 horas pero, contrariamente a mis expectativas, el tiempo pasó muy rápido. Llegué a <strong>Tokio</strong> cuando ya había anochecido. Mi alojamiento se encontraba al lado de una de las estaciones más grandes de Tokio &#8211; en el <strong>barrio de Shinjuku</strong> – y me preocupaba un poco el caos con el que me hubiera podido enfrentar.</p>
<p class="p3">Sí que es verdad que había muchísimas personas – aunque las estaciones allí son tan grandes que se parecen a pequeñas ciudades &#8211; pero cuando llegué estaba totalmente fascinado del orden y la calma de los japoneses: en Tokio hasta una estación es algo espectacular y totalmente diferente de lo que estamos acostumbrados a ver en el mundo occidental.</p>
<p class="p3">Al salir de la estación, con las miles de luces de los típicos paneles de la metrópolis nipona, las enormes carreteras y la música, empezó realmente mi viaje y desde el primer momento percibí un sentido de paz interior que en ningún viaje anterior conseguí sentir y que ninguna foto puede realmente transmitir.</p>
<p class="p3">Sin dificultad alguna llegué al hotel e interactué con las primeras personas allí: la amabilidad de los japoneses es una de las cosas por las cuales quiero volver apenas pueda, desde el primer momento te sientes bienvenido, como si hubieras llegado a casa.</p>
<div id="attachment_4086" style="width: 820px" class="wp-caption alignnone"><a href="https://www.magellanmag.com/viaje-a-japon-low-cost/"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4086" class="wp-image-4086 size-large" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/2_1-1024x768.jpg" alt="Japón low cost: El hotel “cápsula¨" width="810" height="608" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/2_1.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/2_1-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/2_1-768x576.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/2_1-810x608.jpg 810w" sizes="(max-width: 810px) 100vw, 810px" /></a><p id="caption-attachment-4086" class="wp-caption-text">El hotel “cápsula¨</p></div>
<p class="p3">Cuando viajo, lo que más me gusta es sumergirme cuanto más pueda en la cultura del destino, por esta razón me aprendí algunas frases en japonés – que me fueron muy útiles considerado que, contrariamente a lo que se suele escuchar, son muy pocos los japoneses que hablan inglés, incluso en la cosmopolita capital- y decidí alojarme en uno de los celebres hoteles cápsula: estos hoteles permiten alojarse de forma muy barata en el centro de la ciudad y vivir una experiencia única y típica del destino.</p>
<p class="p3">Hay infinitas tipologías, desde los super baratos (donde la calidad no es, digamos, excelente, y las cápsulas son realmente muy pequeñas y un poco cutres) hasta los más originales (existe uno perfecto para los amantes de la lectura que es como una enorme biblioteca, y detrás de los estanterías se sitúan las cápsulas).</p>
<p class="p3">El que elegí yo, era de categoría medio-alta y la experiencia fue realmente parecida a la de un hotel de lujo: cápsulas bastante amplias con televisión, tablet e internet, un buen <i>onsen</i> con todo tipo de amenities (desde el cepillo de dientes, al mejor acondicionador, realmente no hace falta falta llevar nada de casa), desayuno incluido, maquinas de <i>vending</i> de uso ilimitado a cualquier hora del día y de la noche y, para los apasionados, naturalmente, cientos de revistas de manga.</p>
<p class="p3">Recomiendo estas tipologías de alojamiento a cualquier persona que quiera ver como vive la gente allí, de hecho los extranjeros éramos muy pocos; todos los demás eran japoneses que, seguramente, terminaban de trabajar cuando los medios de transporte público ya no funcionaban y, como los taxis son muy caros, les sale más barato quedarse una noche en uno de estos hoteles y se lo pasan relajándose en la <i>onsen </i>y leyendo manga.</p>
<div id="attachment_4087" style="width: 820px" class="wp-caption alignnone"><a href="https://www.magellanmag.com/viaje-a-japon-low-cost/"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4087" class="wp-image-4087 size-large" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/3_1-1024x768.jpg" alt="Japón low cost: El hotel “cápsula¨" width="810" height="608" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/3_1.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/3_1-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/3_1-768x576.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/3_1-810x608.jpg 810w" sizes="(max-width: 810px) 100vw, 810px" /></a><p id="caption-attachment-4087" class="wp-caption-text">El hotel “cápsula¨</p></div>
<p class="p3">Normalmente no suelo planear demasiado los viajes, porque si no creo que se pierde la espontaneidad y la aventura que tanto me gusta, por eso solo había decidido que barrios visitar sin falta durante mi <strong>viaje a Japón</strong> y me había quedado un par de días libres para poder decidir en destino, y la estrategia me funcionó muy bien.</p>
<h2><strong>Mi viaje a Japón: primer día</strong></h2>
<p class="p3">El primer día decidí ir a <b>Asakusa</b>, un barrio característico donde se puede respirar un poco la atmósfera del Japón tradicional.</p>
<p class="p3">Después de un largo recorrido entre quioscos con productos típicos muy, muy concurrido, visité el magnífico <b>templo Sensō-ji</b>: el penetrante perfume a incienso, los fieles rezando, el silencio, me permitieron disfrutar de una experiencia casi mística y me quedé allí observando bastante rato.</p>
<p class="p3">No tuve la suerte de poder ver la famosa pagoda de cinco plantas que se encuentra justo al lado, la segunda más alta de Japón, porque la estaban reformando: no es grave, ¡una razón más para volver!</p>
<div id="attachment_4088" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><a href="https://www.magellanmag.com/viaje-a-japon-low-cost/"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4088" class="wp-image-4088 size-large" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/11-1024x768.jpg" alt="Mi viaje a Japón low cost: Templo Sensō-ji" width="1024" height="768" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/11.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/11-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/11-768x576.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/11-810x608.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a><p id="caption-attachment-4088" class="wp-caption-text">Templo Sensō-ji</p></div>
<p class="p3">Lo que más me impresionó de Tokio es la increíble y armónica alternancia entre tradición y modernidad, de hecho, a muy poca distancia de Asakusa se encuentra el <b>Tokyo Sky Tree</b> que tiene 634 metros de altura y es el segundo edificio más alto del mundo.</p>
<p class="p3">A mí me encantan los rascacielos y estas obras tan imponentes, por eso subir para mi era obligado. Como ya estaba anocheciendo, decidí regresar uno de los últimos días y fue magnifico, mereció hasta el último céntimo. Se puede subir hasta 451 metros de altura, lo que me permitió disfrutar del panorama de todos los barrios donde fui y del océano, y me comentaron además que, en los días más límpidos, hasta es posible ver el monte Fuji.</p>
<p class="p3">Otro barrio muy peculiar es el de <b>Shibuya</b>, no lejos de <b>Shinjuku</b>: se trata de un barrio con muchísima vida nocturna, <i>maids cafés</i>, luces y música en cada rincón y donde se encuentra el celebérrimo, concurridísimo cruce, inesperadamente impresionante aunque no apto para quien padezca demofobia (pánico a las multitudes).</p>
<p class="p3">Es increíble como hasta algo normalmente tan aburrido como un cruce pueda ser tan interesante, y así fue más o menos toda mi experiencia en Japón: todo es diferente y muchas cosas, a ojos del mundo occidental, parecen a veces hasta un poco locas (en el mejor sentido del término).</p>
<div id="attachment_4089" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><a href="https://www.magellanmag.com/viaje-a-japon-low-cost/"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4089" class="wp-image-4089 size-large" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/15-1024x768.jpg" alt="Mi viaje a Japón low cost: Tokyo Sky Tree" width="1024" height="768" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/15.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/15-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/15-768x576.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/15-810x608.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a><p id="caption-attachment-4089" class="wp-caption-text">Vistas desde el Tokyo Sky Tree</p></div>
<p class="p3"><span class="s1">En este sentido fue interesante una experiencia en el metro de Tokio. Normalmente intentaba evitar las horas puntas y los metros y trenes parecían muy tranquilos, casi siempre viajaba sentado y me preguntaba si los famosos videos de trenes llenos hasta lo inimaginable fueran mentira. </span></p>
<p class="p3"><span class="s1">Un día, a las ocho de la mañana, decidí ir desde la estación de Shinjuku hasta la de Tokio centro y me di cuenta que sí, que es todo real. Me puse en la ordenada cola de dos, esperando al siguiente tren con todos los demás, tranquilo y sin preocupaciones como siempre aquellos días. </span></p>
<p class="p3"><span class="s1">Cuando llegó el tren, estaba lleno, mejor dicho saturado. Pensé que era imposible subir, pero las personas delante mío subieron&#8230; y subieron hasta que me tocó a mí. Un poco presa del pánico, esquivé la entrada y decidí esperar al tren siguiente, las personas detrás mío en la cola me miraron un poco sorprendidos y a la vez divertidos y subieron&#8230; ¡todos!. No hace falta decir que el tren siguiente estaba igual de lleno, así que hice como los demás y subí, tal y como mucha otra gente después de mí. </span></p>
<p class="p3"><span class="s1">No puedo decir que fue una experiencia divertida, pero tampoco tan horrorosa como se puede imaginar. No hay posibilidad de agarrarse, pero de todas formas, como no hay espacio, lo único que puedes hacer es relajarte y dejar que tu cuerpo inmovilizado se apoye en las demás personas esperando que el tren pare a la siguiente estación. </span></p>
<p class="p3"><span class="s1">Al llegar, casi todo el mundo baja y se vuelve a subir hasta la siguiente estación. En las expresiones de la gente era evidente que esto es totalmente normal para ellos, es lo cotidiano. ¡Desde entonces nunca más me he quejado de lo lleno que está siempre el metro de Barcelona!</span></p>
<div id="attachment_4091" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><a href="https://www.magellanmag.com/viaje-a-japon-low-cost/"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4091" class="wp-image-4091 size-large" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/IMG_3555-1024x768.jpg" alt="Mi viaje a Japón low cost: Kamakura" width="1024" height="768" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/IMG_3555.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/IMG_3555-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/IMG_3555-768x576.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/IMG_3555-810x608.jpg 810w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a><p id="caption-attachment-4091" class="wp-caption-text">Kamakura</p></div>
<p class="p3"><span class="s1">No me quedé toda mi estancia en Tokio, un día hice una escapada a una ciudad a una hora de tren de la capital y creo que fue la parte más interesante de todo mi <strong>viaje a Japón:</strong> <b>Kamakura</b>.<br />
</span></p>
<p class="p3"><span class="s1">En Kamakura pude respirar el verdadero Japón tradicional, es una ciudad con muchísimos templos, cada uno diferente del otro. Vi como unos 15 templos en total y fue fascinante, estaba tan encantado que me pasó algo raro y divertido: una anciana señora japonesa se me acercó hablándome en japonés. </span></p>
<p class="p3"><span class="s1">Lo primero que pensé era que había hecho algo mal, que había faltado de respeto en alguna forma, pero más allá de g<i>omenasai, wakarimasen</i>, es decir “lo siento, no entiendo”, no pude decirle, no obstante la señora seguía hablando conmigo. Por suerte, no tardó en llegar su hija que después de haberse disculpado por “la molestia”, hizo de interprete entre su madre y yo. </span></p>
<p class="p3"><span class="s1">La señora simplemente tenía curiosidad en saber porque estaba allí, si me gustaban los templos y me agradeció que apreciara la historia de su país. Estuvimos hablando bastante rato y me sentí muy bienvenido: será un pequeño recuerdo que llevaré conmigo. </span></p>
<p class="p3"><span class="s1">Cuando hablo de Kamakura creo que se me iluminan los ojos, no obstante es muy complicado explicar porque me gustó tanto. La atmósfera que se respira en aquel lugar mágico no se puede expresar con palabras, ni enseñar en foto: hay que ir. Lo recomiendo a todo el mundo, es un lugar que te cambia profundamente. </span></p>
<div id="attachment_4090" style="width: 820px" class="wp-caption alignnone"><a href="https://www.magellanmag.com/viaje-a-japon-low-cost/"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4090" class="wp-image-4090 size-large" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/IMG_3373-1024x768.jpg" alt="Japón low cost: Kamakura" width="810" height="608" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/IMG_3373.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/IMG_3373-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/IMG_3373-768x576.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/IMG_3373-810x608.jpg 810w" sizes="(max-width: 810px) 100vw, 810px" /></a><p id="caption-attachment-4090" class="wp-caption-text">Kamakura</p></div>
<p class="p3">Me impresionó de manera especial una estatua de Buddha (tan grande que se puede entrar dentro) en el <b>templo de Kōtoku-in</b>: la estatua, de una altura de 13 metros, pesa casi 100 toneladas y se construyó en 1252. El templo en el que estaba ubicada inicialmente fue destruido por un <i>tsunami</i>, pero la estatua no se dañó y desde entonces permanece al aire libre.</p>
<div id="attachment_4093" style="width: 820px" class="wp-caption alignnone"><a href="https://www.magellanmag.com/viaje-a-japon-low-cost/"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4093" class="wp-image-4093 size-large" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/IMG_3641-1024x768.jpg" alt="Japón low cost: templo de Kōtoku-in" width="810" height="608" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/IMG_3641.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/IMG_3641-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/IMG_3641-768x576.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/IMG_3641-810x608.jpg 810w" sizes="(max-width: 810px) 100vw, 810px" /></a><p id="caption-attachment-4093" class="wp-caption-text">Estatua de Buddha en el templo de Kōtoku-in</p></div>
<p class="p3">Para terminar aquel magnífico día, compré sushi para llevar (que no suele ser tan caro como aquí), y me lo comí en la playa con vista al océano: no hace falta decir que fue el mejor que he probado nunca y que me regaló un momento inolvidable.</p>
<p class="p3"><span class="s1">La comida japonesa por lo general es riquísima, muy variada y normalmente también muy asequible: con tan solo 500 yen (aprox. 5 euros) se puede comer un riquísimo ramen en el restaurante y casi siempre el té verde y el agua están incluidos. </span></p>
<p class="p3"><span class="s1">Lo que hay que tener en cuenta al ir al restaurante son los ruidos de los vecinos de mesa, que pueden resultar molestos a un occidental: pero la cultura es cultura y hay que respetarla, ¡el mundo es bello porque es variado!</span></p>
<div id="attachment_4094" style="width: 820px" class="wp-caption alignnone"><a href=" https://www.magellanmag.com/viaje-a-japon-low-cost/"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4094" class="wp-image-4094 size-large" src="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/IMG_3785-1024x768.jpg" alt="Japón low cost: Odaiba" width="810" height="608" srcset="https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/IMG_3785.jpg 1024w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/IMG_3785-300x225.jpg 300w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/IMG_3785-768x576.jpg 768w, https://www.magellanmag.com/blog/wp-content/uploads/2018/04/IMG_3785-810x608.jpg 810w" sizes="(max-width: 810px) 100vw, 810px" /></a><p id="caption-attachment-4094" class="wp-caption-text">Área comercial del parque temático en Odaiba</p></div>
<p class="p3">Cuando se hacen viajes como este, el cansancio se puede notar, considerado que se recorren decenas de kilómetros cada día. Por esta razón al final de mi viaje a Japón decidí regalarme otra experiencia en mi opinión totalmente recomendable. En <b>Odaiba</b>, la isla artificial en la bahía de Tokio, hay un enorme <i>onsen</i> y un parque temático muy original.</p>
<p class="p3">Al entrar se puede elegir un kimono entre varios modelos y después de haberse cambiado con la ropa tradicional, se accede al centro que contiene una variedad de tiendas de objetos y comida tradicionales japoneses, varios restaurantes y una enorme zona dedicada exclusivamente a la <i>onsen</i>, una parte en el exterior y una en el interior, con aguas termales extraídas de 1400 metros de profundidad de la bahía de Tokio.</p>
<p class="p3">¡Sencillamente excepcional! Con respecto a los <i>onsen</i>, una información útil para algunos viajeros es que quien lleva tatuajes, desafortunadamente no podrá disfrutar de ninguno de ellos ya que está rigurosamente prohibido el acceso a personas con tatuajes.</p>
<p class="p3">Habría mucho más que contar, pero de momento me paro aquí. Un <strong>viaje a Japón</strong> es un experiencia mágica, que recomiendo a todo el mundo. Es uno de estos viajes que cambia profundamente y un destino al que desde el momento del despegue del vuelo de vuelta hacia casa ya echas de menos. ¡Sayōnara!</p>
<p class="p1"><i class="fa fa-hand-o-right" style="color: #000000"></i> <strong><a href="https://issuu.com/revistamagellan/docs/magellan_28?e=16628024/47030255" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Publicado en el Nº28 de la revista Magellan</a></strong></p>
<p class="p1"><i class="fa fa-hand-o-right" style="color: #000000"></i> <a href="https://www.magellanmag.com/la-serenidad-la-extravagancia/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>Japón: entre la serenidad y la extravagancia</strong></a></p>
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