Revista

Una ciudad que transpira historia

Lucia Premuti
Berlín ha  vivido, y mucho. Devastada por el fascismo, dividida por la Guerra Fría y reinventada tras  caer el Muro, se ha hecho a sí misma
L legamos a Berlín con un vuelo procedente de Madrid y nos alojamos en el hotel Melià de la capital en la animada calle de Friedrichstrasse. Una elección muy acertada tanto por el excelente servicio del hotel, el óptimo precio a pesar de ser el mes de agosto, y el enclave estratégico del alojamiento desde el cual podíamos llegar paseando a todos los puntos de interés de la ciudad.

LA ISLA DE LOS MUSEOS
La primera etapa de la estancia en Berlín fue la isla de los museos. Uno de los lugares que más había pesado en el momento de decidirnos por la ciudad alemana como destino de nuestras vacaciones de verano. La isla de los museos es uno de los complejos museísticos más importantes del mundo,  al cual se accede atravesando el Schlossbrucke, el maravilloso puente del castillo adornado de estatuas. Además en la misma isla se encuentra un encantador mercado de antigüedades y libros de visita obligada para el viajero.
En esta isla situada entre el rió Sprea y el canal Kupgfergraben hay 5 museos de reconocido prestigio a nivel mundial: el Altes Museu, el Neues Museum, la Alte Nationalgalerie, el Pergamonmuseum y el Bode Museum. En estos museos los amantes de la historia pueden pasar días enteros recorriendo sus salas disfrutando de colecciones arqueológicas y obras de arte que hacen que ya solo por la visita a esta isla de la cultura el viaje a Berlín haya merecido sobradamente la pena.

Isla de los museos

El museo Pergamon es el museo más visitado de Berlín, y sorprende y maravilla al visitante por la monumentalidad de las obras expuestas.  Recuerdo que entramos al museo a primera hora de la mañana y salimos de sus instalaciones a última hora de la tarde ya que no queríamos perdernos ni una sola de sus salas. Al llegar el final del día estábamos muertos de cansancio pero nuestras retinas aun conservaban las imágenes de obras artísticas de una belleza realmente impactante.
El museo toma su nombre de la antigua ciudad de Pérgamo en Turquia, donde fueron encontrada la mayor parte de las obras expuestas. De hecho el museo acoge tres colecciones diferentes: la colección de arte antigua (Antikensammlung) el museo de Asia Antigua (Vorderasiatisches Museum) y el museo de arte Islámica (Museum für islamische Kunst).
Tras la impresionante visita cultural que no defraudó ninguna de nuestras expectativas sobre lo que nos esperaba en la isla de los museos fuimos a una de las famosas cervecerías berlinesas a recuperar energías para seguir con el itinerario que nos habíamos marcado. La Puerta de Brandenburgo nos estaba esperando, su majestuosa belleza tampoco nos dejo indiferentes. Era imposible contemplar la famosa puerta sin que vinieran a nuestra mente las más emocionantes imágenes que nos había regalado la historia del siglo XX, la esperada e histórica caída del muro.

El Altar de Pérgamo

El segundo día de estancia decidimos hacer un recorrido en barco por el río Sprea. Explorar Berlín desde otra perspectiva fue una experiencia fascinante y que recomiendo a todos los viajeros. Fue una agradable excursión que nos permitió ver otros rincones de la ciudad a los que por cuestión de tiempo no hubiéramos podido llegar, y además disfrutamos comprobando las prácticas “playas” que los Berlineses disfrutan alegremente a orillas del río para combatir el intenso calor estival de la ciudad.
Otro de los aspectos que más nos gustó de Berlín es que se trata de una ciudad hecha a medida de las bicicletas. Acostumbrada a otras ciudades europeas en las que la convivencia bici-coche-peatón aun resulta una asignatura pendiente, fue todo un privilegio ver de que manera la ciudad alemana es un verdadero paraíso para los que amamos pedalear.

“Playas” en las orillas del río

Su configuración en llano y la perfecta señalización de sus carril-bici, junto al hecho de que se trata de un medio de transporte perfectamente integrado en la ciudad, hacen que sea casi obligado alquilar una bicicleta para poder disfrutar de Berlín como un ciudadano más.

EL MURO
En muchos rincones de Berlín es todavía palpable lo que supuso la dramática separación entre el este y el oeste de la ciudad.  En una de las orillas del río Sprea se puede ver un pequeño monumento con cruces en memoria de las personas que perdieron la vida mientras nadaban en busca de la libertad a la otra orilla del río.
Por otro lado el Checkpoint Charlie era el lugar fronterizo entre el sector de ocupación soviético y el americano. Un punto que a pesar de no tener ningún sentido desde la caída del muro ha sido conservado en parte, y aún se puede ver una reconstrucción idéntica de lo que era la caseta de guardia en el mismo punto en el que se encontraba, mientras que el original se conserva en el Alliertenmuseum. Este lugar se ha convertido en un punto de reclamo turístico, que a mi en cierta manera me creaba sentimientos encontrados ya que los viajeros, los turistas, los curiosos amaban hacerse fotografías en un punto que durante muchos años fue un lugar de terrible dolor, de separación, de sinsentido. Es ese tipo de sensación que me embarga cuando durante algún viaje la ruta me lleva a lugares en los que han tenido lugar acontecimientos dolorosos, catástrofes, etc. Creo que como viajero es importante ver, conocer y recorrer, pero manteniendo el respeto a lo que esos lugares significaron para tantas personas.

Monumento a las orillas del río Sprea

Dentro de la misma ruta del sinsentido que supuso la separación en dos Alemanias hay que visitar el terrible museo de la Stasi que se encuentra en lo que fue la sede del Ministerio de Seguridad del Estado, o lo que es lo mismo lo que era el servicio secreto de la ex-Alemania del Este. En su interior una gran colección de objetos, artículos empleados por los agentes para poder disfrazarse, fotos, cartas, documentos, así como los artilugios más sofisticados de la época para el espionaje, y también las famosas latas que contenían los “olores de los sospechosos”, quien haya visto la magistral película “La vida de los otros” sabrá de lo que hablo.  Otro punto de interés dentro del mismo tema es el Gedenkstätte Berliner Mauer, el centro de documentación del muro de Berlín.

LA GUERRA MUNDIAL
Otra de las dolorosas visitas obligadas a mi entender de quien viaja a Berlín es el memorial al Holocausto, situado a pocos pasos de la Postdamer Platz y la Puerta de Brandemburgo y que homenajea a las víctimas del genocidio nazi. El memorial comprende un laberinto de gruesos bloques de cemento a lo largo de un espacio que durante un tiempo fue “tierra de nadie” entre los dos lados del muro. La obra con sus estrechos pasillos, sus desniveles entre las piezas, y el color gris del conjunto crea al visitante una sensación de angustia, claustrofobia y desesperanza que seguramente encaja con lo que a mi entender pretendía el autor de la obra.

Memorial al Holocausto

En la parte inferior del memorial el centro de documentación sobre los judíos muertos en la shoah es un recorrido por el dolor más absoluto, y un paseo infernal por la crueldad humana. Una visita que nunca olvidaré.
Otro de los lugares de Berlín que hay que incluir en la ruta es la iglesia evángelica luterana de Kaiser-Wilhelm-Gedächtniskirche, más conocida como la iglesia del Kaiser. Una iglesia que fue gravemente dañada durante los bombardeos de la segunda guerra mundial y que en una iniciativa que entiendo muy inteligente no fue reconstruida a fin de que sus restos fueran un recuerdo permanente de lo que significan los horrores de la guerra.

Filmmuseum Berlin, museo dedicado al cine alemán

MÁS MUSEOS…
La lista de museos en Berlín es verdaderamente infinita y es imposible visitarlos todos en un solo viaje, pero para los apasionados al cine como yo no hay que perderse el Museo del Cine ubicado en el Sony Centre de Postdamer Platz. Guiones, trajes, sets de rodaje, maquinaria original,  todo un conjunto de elementos y situaciones que permiten un recorrido histórico maravilloso por la filmografía alemana desde los tiempos del cine mudo a los años de la tecnología digital, sin dejar de lado los complicados rodajes derivados de la censura marcada por el régimen nazista.
Otros lugares que habría que incluir en una ruta por Berlín es el majestuoso castillo de Charlottenburg, que fue lugar de residencia de Sophie Charlotte, esposa de Federico III. En su interior se puede viajar atrás en el tiempo visitando impresionantes salas repletas de delicadas piezas de porcelana china, enmarcadas en una decoración totalmente rococó, y hasta se pueden imaginar las grandes y suntuosas noches de fiesta en su galería dorada de más de 40 metros de longitud.

Castillo de Charlottenburg

Y antes de dejar Berlín hay que armarse de paciencia y soportar estoicamente las larguisimas filas que se forman para visitar el Reichstad, sede del parlamento alemán cuya cúpula de vidrio (no apta para los que sufrimos vértigo) es obra del arquitecto Norman Foster. Desafortunadamente el día de mi visita no había sesión parlamentaria de lo contrario hubiera sido muy pero muy interesante poder oír de primera mano lo que se dice en el centro neurálgico de la política Europea…
Me gustó mucho Berlín, y a pesar de que me dolió aprender, conocer, y ver de primera mano los horrores de lo que vivió Alemania me fui de la ciudad con la sensación de que es una ciudad que ha sabido reinventarse, salir adelante, que no quiere olvidar el pasado pero quiere que este terrible pasado sea siempre un referente para tener la certeza de que pase lo que pase el futuro siempre será mejor.

Publicado en el Nº8 de Magellan

Sobre el autor

Lucia Premuti

Lucia Premuti

Me llamo Lucia y nací en Roma. Soy una apasionada de los animales, en casa tengo una gata, dos loros y dos tortugas. Trabajo como puericultora en un hospital y adoro mi trabajo ya que ayudar a traer niños al mundo es maravilloso. Además de los viajes, cocinar es otra de mis pasiones, disfruto preparando platos (obviamente!) italianos para mi familia y amigos.

Deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies