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Silencio se rueda…En Túnez

Olivia Oporto

Siempre he pensado que uno de los trabajos más interesantes, variados y apasionantes tiene que ser el de aquellos miembros de los equipos de producción que se dedican a la tarea de las localizaciones para los rodajes, ya sean de cine o publicidad.

Yo que amo el cine desde el momento del primer casting hasta el mismo proceso de post-producción, observo con detalle los lugares en los que suceden las historias y en más de una ocasión he viajado sin dudarlo a aquel paraíso soñado que gracias al séptimo arte he descubierto que existía. Sé positivamente que a lo mejor no habría llegado hasta la minúscula isla de Salina en las Eolidas o la bella isla napolitana de Procida de no haber sido por la maravillosa película “El Cartero y Pablo Neruda“. De igual manera disfruté muy especialmente los paisajes de Seattle que había visto en “Algo para recordar” y me encantó descubrir en la Toscana el Monasterio de Santa Ana in Camprena de Pienza uno de los escenarios del inolvidable film “El Paciente Inglés”.

Otro de los lugares a los que aún no he viajado, pero que me consta que es un gigantesco plató cinematográfico especialmente amado por los productores de algunos de los más grandes títulos de la historia del cine, es el país de Túnez. Su belleza paisajística y singular ha hecho de este país, de oasis y desiertos, un escenario natural perfecto para muchos productores que han encontrado en esta tierra el lugar perfecto en el que evocar épocas de todos los tiempos sin necesidad de excesivos artificios.

Un clásico de la historia del cine como Star Wars es una de las muchas películas en las que los paisajes de Túnez tienen un papel protagonista. Asimismo el desierto del Sahara es también fácilmente reconocible en varios episodios de la saga de George Lucas: “Una nueva esperanza” (IV), “La amenaza fantasma” (I), “El Ataque de los clones” (II) y “La venganza de los Sith” (III).

La aldea de Tataouine inspiró y dio origen a Tatooine, el planeta ficticio de Anakin Skywalker. El rodaje de la saga continuó por el sur de Túnez, en el espectacular cañón de Sidi Bouhlel, conocido como el “Cañón de Star Wars”, donde R2D2 es capturado por los jawas; y el lago salado de Chott el Djerid, donde se ubicó la granja de los Lars. También la isla de Djerba albergó varios decorados: allí se situó la vivienda de Obi Wan Kenobi, el Muelle de embarque 94 y la cantina del puerto espacial de Mos Eisley, en la que Luke conoce a Han Solo, protagonizado por Harrison Ford.

“En Busca del Arca Pérdida” es otro de los grandes títulos de la cinematografía que llevó de regreso a Harrison Ford a tierras tunecinas, en este film algunos de los escenarios son el cañón Sidi Bouhlel, en Tozeur, o Kairouan, al sur de la capital, que fue modificada en buena parte para recrear la ciudad de El Cairo. Como dato curioso para conseguir la ambientación necesaria el equipo de producción tuvo que retirar entre 200 y 300 antenas de televisión de los tejados.

Los yacimientos arqueológicos conservados en Túnez también han tenido apariciones estelares en películas de Hollywood. Es el caso del anfiteatro romano de El Djem, el más grande de África y uno de los mejores conservados del mundo. Allí se recreó el Coliseo de Roma para rodar las cruentas batallas de “Gladiator”.

Algunas de las escenas de otro título de gran reconocimiento internacional que se filmaron en el país fueron las de “El Paciente Inglés”. Su director, Anthony Minghella, buscó localizaciones idóneas para la película en Egipto y Marruecos, pero finalmente las encontró en Túnez.

Asimismo, las tierras ocres de Tozeur aparecen en “Oro Negro”, rodada en el desierto de Oung el Djemel. Esta película tiene por protagonista al actor español Antonio Banderas y reflexiona sobre el poder y la ambición de la industria petrolera.

Por último, el fuerte almorávide de Monastir, en la costa sur del país, fue plató de escenas que reproducen los muros de la ciudad de Jerusalén en las películas Jesús de Nazaret y La vida de Brian, de los Monty Python.

Para alguien que ama el cine y los viajes de la misma manera creo que Túnez se ha ganado por derecho estar en el top-10 de mis próximos destinos…

Sobre el autor

Olivia Oporto

Olivia Oporto

Me encanta viajar, siempre me ha gustado. Los viajes me han regalado momentos inolvidables, grandes amistades, grandes amores, recuerdos imborrables, sensaciones y emociones que me acompañarán siempre y que me han dado una perspectiva de la vida completamente diferente. He aprendido mucho de personas a las que nunca hubiera conocido y que con su presencia han marcado mi vida para siempre. Gran parte de esas personas encontradas en tres años de vida y viajes por Italia. Tengo muchos viajes soñados, destinos a los que espero volar algún día, pero el lugar al que me gustaría volver una y mil veces es al oeste de Canadá, donde hace muchos, muchos años deje una parte de mi corazón entre sus lagos infinitos y sus majestuosas montañas, y donde espero regresar algún día… quien sabe si para siempre.

1 comentario

  • Gran artículo Olivia, algo a lo que por cierto ya nos tienes acostumbrados! Me ha encantado la simbiosis entre cine y viajes y sin duda todas y cada una de tus palabras no hacen sino despertar nuestro interés en conocer aquellos lugares que tan fielmente describes. Un artículo merecedor de un Oscar!

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